Washington, 14 ago (EFE).- El fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, dijo hoy que el "horrendo ataque" del sábado en Charlottesville (Virginia), donde un joven neonazi arrolló con su coche a un grupo de manifestantes antirracistas, cumple los preceptos legales para ser considerado "terrorismo doméstico".

"Cumple la definición de terrorismo doméstico en nuestro estatuto", afirmó hoy Sessions en una entrevista en la cadena ABC, después de que su Departamento anunciara este fin de semana que ha abierto una investigación de derechos civiles sobre el suceso, en el que falleció una joven y varias personas resultaron heridas.

La importancia de que el ataque se declare "terrorismo doméstico" es más simbólica que práctica, ya que esta denominación no acarrea penas adicionales pero sí es clave para quienes denuncian que solo se usa la palabra terrorismo cuando el atacante es una persona musulmana. EFE

Alcalde de Charlottesville también lo califica de terrorismo

El domingo, el alcalde de Charlottesville (Virginia), el demócrata Mike Signer, aseguró que el atropello que este sábado dejó una persona muerta y más de 20 heridos fue un "acto de terrorismo" e instó al presidente estadounidense, Donald Trump, a que zanje la cuestión.

"Fue un acto de terrorismo en el que se usó un vehículo como arma", indicó Signer en una entrevista en el programa Meet the Press de la cadena NBC, al comentar la violenta jornada.

Signer, además, subrayó que "corresponde al presidente Trump decir que ya basta".

El alcalde Mike Signer afirmó que Trump ha impulsado a estos grupos racistas con sus agresivos discursos.

"Miren la campaña electoral que llevó a cabo", indicó Signer.

El mandatario ha sido objeto de fuertes críticas después de que este sábado condenase "el odio y el fanatismo" y calificase de "terrible" lo sucedido, pero no citó expresamente a los supremacistas blancos que habían convocado la marcha, entre los que se encontraba David Duke, exlíder del Ku Klux Klan.

La ciudad universitaria de unos 50.000 habitantes, a apenas 200 kilómetros de Washington, se despertó hoy consternada por la caótica jornada de ayer tras los violentos choques por una marcha de supremacistas blancos.

Poco después, un conductor embistió contra un grupo de opositores a la marcha racista luego de que esta fuese cancelada por las autoridades.

Como consecuencia, una mujer de 32 años falleció y una veintena de personas sufrió heridas de diversa consideración.

Además, dos agentes de la policía estatal de Virginia fallecieron tras estrellarse el helicóptero en el que viajaban y que estaba ayudando en las labores de vigilancia para proteger la seguridad en la ciudad.

Este domingo, el gobernador de Virginia, Terry McAuliffe, intervendrá en dos iglesias de Charlottesville para transmitir sus condolencias a las víctimas y llamar a la unidad. EFE