El discurso de Danilo Medina ante la Asamblea Nacional, con motivo de su juramento como presidente de la República, fue esperanzador y ambicioso. Muchas promesas generales de modificación de sectores y de conductas en el gobierno, pero pocas promesas especificas.
Entre las que se mencionaron se encuentran el 4% para la educación, el apoyo a las micro y pequeñas empresas, la solución de la crisis eléctrica para el 2016 y la erradicación del analfabetismo.
El país espera medidas que ayuden a renovar las actuaciones del gobierno. Una impronta nueva y diferente de la gestión de Leonel Fernández. Esa es una oportunidad para un presidente –el primero del PLD que no es Leonel Fernández, al frente de la administración pública.
Danilo Medina abre una nueva página en la historia política de la República Dominicana. Le deseamos el mayor de los éxitos, que también sería un triunfo del país.
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