El mundo, como lo conocemos hoy día, no es sostenible. La falta de equidad es uno de los factores de desequilibrio universal. El consumo de alimentos en occidente no tiene ninguna relación con el consumo en Africa. Lo mismo ocurre con el consumo de agua. No es sostenible un mundo con el consumo de agua de los países occidentales en relación a la escasez que se registra en otras partes del mundo.
Naciones Unidas acaba de revelar los resultados de un informe de un Panel de Alto Nivel sobre Sostenibilidad Global, integrado por personalidades distinguidas, con sentido de justicia y conocimientos sobre los efectos predatorios del hombre y la mujer occidentales de hoy día, como la ministra de Medio Ambiente de Brasil, Isabella Teixera, y la ex ministra de Medio Ambiente de México, Julia Corabias.
“Las economías están frágiles, la desigualdad está creciendo y la temperatura global del planeta sigue aumentando. Necisitamos un cambio dramático", dice el informe dado a conocer esta semana
El drama del mundo de hoy no es de falta de conocimientos sobre lo que nos viene encima. Es de falta de responsabilidad política de los gobiernos y sus ejecutivos, es de carencia de voluntad para tratar a las futuras generaciones con el respeto que merecen. Y por supuesto, es de responsabilidad ética para hoy tomar las decisiones que garanticen la sostenibilidad de la vida, de la sociedad, del medio ambiente en el futuro.
Los expertos han dicho que la salud y la educación deben mejorar, que los subsidios a los combustibles fósiles deben eliminarse y que los gobiernos deben considerar otros indicadores económicos, más allá del oficializado Producto Interno Bruto, para la toma de decisiones. Naciones Unidas hace tiempo que ha propuesto el Índice de Desarrollo Humano, pero en la República Dominicana recientemente el equipo que hizo el más extraordinario trabajo en esa línea fue eliminado, y sus estudios en la práctica fueron lanzados al zafacón, aún sin que fueran conclusivos.
El modelo económico vigente, dicen los autores del informe, "nos está empujando en forma inexorable hacia los límites de los recursos naturales y los sistemas ecológicos que hacen posible la vida a nivel planetario".
Las siguientes son algunas de las conclusiones del informe:
- Para 2030, la demanda de alimentos aumentará un 50%, la de energía un 45% y la de agua un 30%
- El número de personas que viven en la pobreza está disminuyendo, pero el de personas con hambre está aumentando
- La desigualdad en la distribución de la riqueza sigue incrementándose
- El acceso al agua potable está mejorando, pero 2.600 millones de personas aún no tienen sistemas de sanidad aceptables
- Las mujeres suelen ser excluidas de las oportunidades económicas
- La crisis financiera fue causada por reglas de mercado que no premian las inversiones sostenibles.
Son muchas las recomendaciones que se desprenden de un documento de altísimo valor estratégico como el de este Panel. En lo inmediato los que más han sido destacados son los siguientes:
- Poner fin a los subsidios a los combustibles fósiles
- Incluir en el precio de los bienes el verdadero costo ambiental de producirlos
- Todos los productos deben llevar en sus etiquetas información sobre su impacto ambiental
- Los gobiernos deben elaborar indicadores de rendimiento económico que van más allá del PBI y miden la sostenibilidad
- Los gobiernos deben cambiar la regulación del mercado financiero para promover inversiones más estables y sostenibles.
- Crear un fondo global para la educación
"Nuestro informe deja en claro que el desarrollo sostenible es más importante que nunca, dadas las múltiples crisis que afectan actualmente al mundo", señaló el presidente de Sudáfrica Jacob Zuma, quien copreside el panel junto a la mandataria de Finlandia, Tarja Hanonen.
Un reporte de la BBC sobre el documento dice lo siguiente: Uno de los temas centrales del informe es la necesidad de mejorar los niveles de equidad. El documento señala que si bien los índices de pobreza a nivel global han disminuido, tanto el número de personas con hambre como la desigualdad en la distribución de la riqueza han aumentado.
El cambio de mentalidad es fundamental, y luego el cambio de comportamiento debe seguir. Las políticas públicas dependen de la voluntad política de los gobiernos. A veces a los gobiernos hay que forzarlos a pensar positivamente sobre temas esenciales, como la educación. Una gran contribución con este cambio ha sido la revolución social que ha asumido la sociedad dominicana con el apoyo a la inversión en educación. Otros temas esperan a la sociedad en esta misma línea. Y que así sea, y apoyemos desde esta media isla la necesaria transformación en el mundo.