¿Es Juan Bosch el ideólogo de los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana que han encabezado Leonel Fernández y Danilo Medina?

Hay quienes piensan que sí, que tanto Leonel Fernández como Danilo Medina han tenido a Juan Bosch como su maestro y guía, pues él fue responsable en parte de la formación política de ambos, y que sus actuaciones como gobernantes responden a los criterios que sobre el Estado y el ejercicio del poder aprendieron junto al profesor Juan Bosch.

Otros piensan que ambos dirigentes y gobernantes son la negación del pensamiento de liberación nacional enarbolado por Juan Bosch al momento del lanzamiento del Partido de la Liberación Dominicana en diciembre de 1973, y que Leonel Fernández tiene más afinidad política e ideológica con Joaquín Balaguer que con Juan Bosch, mientras que Danilo no depende de ninguno de ellos, sino que es un pragmático sin límites en el ejercicio del poder, con ambiciones de perpetuidad, en lo que también conserva su parecido con el doctor Joaquín Balaguer.

Hay quienes recuerdan que como resultado de la primera alianza de los peledeístas con Balaguer, fueron Danilo Medina y Norge Botello los que resultaron más beneficiados, porque como resultado de esos acuerdos pudieron dirigir desde muy temprano la Cámara de Diputados.

“Los dominicanos saben muy bien que si tomamos el poder no habrá un peledeísta que se haga rico con los fondos públicos; no habrá un peledeísta que abuse de su autoridad en perjuicio de un dominicano; no habrá un peledeísta que le oculte al país un hecho incorrecto o sucio o inmoral”, dijo Bosch en 982

Ahora que se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento del profesor Juan Bosch, habría que concluir que el boschismo es un pensamiento y una acción que ha estado ausente de los gobiernos del PLD, y que la única medida para ponderar cómo sería un gobierno boschista es volver a los meses de febrero-septiembre de 1963, los siete meses en que Juan Bosch gobernó.

De sus discípulos nadie tiene interés verdadero en imitar su historia de intolerancia frente a la corrupción, los negociantes de la política y los aprovechados, que se cobijan bajo la sombra de supuestos líderes para conseguir poder. La misma historia que Juan Bosch siempre denunció de muchos oportunistas bien conocidos.

Como dejó escrito en sus libros, Bosch dejó el PRD para fundar un partido que prometía ser “diferente” y que gobernara libre de corrupción y tráfico de influencia.

“Los dominicanos saben muy bien que si tomamos el poder no habrá un peledeísta que se haga rico con los fondos públicos; no habrá un peledeísta que abuse de su autoridad en perjuicio de un dominicano; no habrá un peledeísta que le oculte al país un hecho incorrecto o sucio o inmoral”, dijo Bosch en 982.