Es una pena que al Procurador General de la República haya que recordarte que las actividades trujillistas están prohibidas por ley en la República Dominicana.
El gobierno es el responsable de hacer cumplir la ley. Existen fundaciones que defienden la memoria de muchas de las víctimas de la dictadura, que están alertas y que recuerdan a las autoridades la necesidad mantener el cumplimiento de la ley, porque la dictadura debe seguir siendo parte del pasado y no del presente.
Los hijos y nietos del dictador se mueven con bastante facilidad en su promoción de las actividades trujillistas, con una fundación que lleva el nombre del chivo, y con la publicación de libros supuestamente para revalorar lo que representó aquella época ominosa para la República Dominicana.
Es también lamentable que dos paradigmas del trujillismo, Marino Vinicio Castillo y Euclides Gutiérrez Félix, sigan teniendo vigencia y se encuentren entre los voceros de un pasado que el país está en el camino de dejar atrás.
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