José Carlos Hernández fue asesinado la noche del sábado, en un bar del Polígono Central. La saña del asesinado estuvo representada en las 27 puñaladas recibidas. Cualquier ser humano puede fallecer como consecuencia de una puñalada, pero cuando alguien recibe 27 estocadas es porque el matador o los matadores están endemoniados o no quieren dejar sospechas de sus intenciones.
José Carlos Hernández apenas tenía 23 años. Era hijo de un artista fallecido y de la presentadora de televisión y actriz María del Carmen Hernández. Esa muerte ha conmocionado al país. Lo que ha resultado extraño es el motivo del crimen: una supuesta violación de una jovencita, que precisamente se encontraba en la fiesta en donde estuvo el asesinado.
La sociedad está seriamente afectada por la violencia. Ciudadanos y ciudadanas andan con armas y con la disposición de utilizarlas, como ya hemos visto en numerosos incidentes fatales que se han producido por un choque de vehículos o por disgustos en un parqueo.
Hay que parar esa violencia social, que poco a poco nos va agarrando a todos y a todas:
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