Uno de los temas tratados en el discurso del martes del presidente Danilo Medina fue la reforma policial.

Para nadie medianamente informado es un secreto la necesidad de transformar la Policía Nacional.

Desde hace lustros se ha venido planteando la reforma policial.

El actual cuerpo encargado de preservar el orden y la propiedad pública y privada ha devenido en una institución problemática, con serios problemas de credibilidad, falta de transparencia y con una pésima relación con la ciudadanía la que debía servir.

Las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes policiales son una constante, sobre todo los homicidios cometidos bajo el amparo de los supuestos intercambios de disparos.

Asimismo, el número de agentes policiales que hacen labor permanente es ínfimo en relación la cantidad que se registra en la Policía Nacional.

El presidente Danilo Medina ha formado, por decreto, una comisión para encaminar el proyecto de reforma, que será sometido al Congreso Nacional.

Pero en esa comisión hay funcionarios que no se han destacado precisamente por conocer y defender la causa de los derechos civiles y humanos.

Lo más recomendable sería que para lograr una buena propuesta de reforma se empiece por reformar la comisión de reforma policial.