De los 285 aspirantes que se presentaron para ocupar una posición en las Altas Cortes hubo excelentes candidatos y candidatas evaluados por el Consejo Nacional de la Magistratura, quienes demostraron conocimiento, capacidad, experiencia, idoneidad y calidades para el desempeño de las funciones. Todos tenían derecho a aspirar.

Sin embargo, el reglamento del CNM determinó las cualidades necesarias para ocupar cualquier de las cortes, entre las que se encuentran las siguientes:

a) Temperamento;

b) Trayectoria personal;

c) Experiencia profesional;

d) Reputación o imagen pública;

e) Formación académica;

f) Capacidad de análisis;

g) Reputación intelectual;

h) Capacidad de interpretación y razonamiento jurídico;

i) Conocimiento de la realidad social y cultural nacional;

j) Publicaciones académicas;

k) Integridad;

l) Laboriosidad y capacidad de rendimiento;

m) Vocación de servicio público;

n) Independencia en el ejercicio de función pública, si la tuviere;

o) Capacidad administrativa; e

p) Interés y tendencia al perfeccionamiento del sistema de justicia.

Revisemos la lista de los escogidos para la Suprema Corte de Justicia, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior Electoral, y apliquemos los criterios del reglamento a cada uno de los escogidos. Nos daremos cuenta que la elección libérrima del organismo competente tiene mucho de favoritismo por filiaciones políticas y no por las capacidades y destrezas de los que se sometieron al cuestionamiento y al examen para la elección.

El Tribunal Superior Electoral fue conformado por razones políticas de la forma en que se hizo, con militantes políticos de los partidos para dirimir las diferencias que se presenten. Y eso no es correcto. Aunque Mariano Rodríguez pudiera ser calificado de independiente y con experiencia en materia electoral, está rodeado de cuadros de los partidos de la Liberación Dominicana y Revolucionario Dominicano. José Manuel Hernández Peguero es dirigente del PLD, fue fiscal del gobierno del PLD y aspiró a la nominación a síndico del DN por el PLD en las elecciones del año pasado. ¿Dónde queda el criterio de independencia en el ejercicio de la función pública”, propuesto por el reglamento del CNM. Lo mismo pasa con la doctora Mabel Féliz, presidenta del Consejo Nacional de Drogas, sin experiencia en materia electoral, pasa a ocupar una posición delicada, que requiere independencia de criterios y no estar adherido a filiaciones políticas. Es lo que se puede repetir sobre Marino Mendoza, del Partido Revolucionario Dominicano, que no está en condiciones de tomar decisiones con independencia de criterios políticos, y menos en materia electoral.

Con las designaciones del Tribunal Constitucional y de la Suprema Corte de Justicia habrá muchas interpretaciones, y quejas. Hay quienes entienden que se ha perdido la batalla por la independencia del Poder Judicial. Que la Suprema Corte de Justicia bajo la presidencia de Mariano Germán coloca al poder judicial fuera de lo que fue la reforma iniciada en 1997, y en especial bajo la influencia de un partido y de un líder en particular, el doctor Leonel Fernández.

Sobre estos dos órganos hay que reflexionar con mucha serenidad. No precipitarse en los juicios. Sin embargo, la primera impresión que ha dejado el Consejo Nacional de la Magistratura, con su elección, ha sido de alarma colectiva, salvo algunas consideraciones excepcionales de políticos aliados al gobierno.