Alianza por la Democracia (APD), que postula a Max Puig como candidato presidencial, denunció que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) quiso sobornar a 60 delegados de esa organización en diversos centros de votación en la provincia de Monte Plata.

El acto denunciado es grave y pone en evidencia que hay una maniobra en marcha, en este proceso electoral, para desarticular a los partidos opositores al PLD. La ADP hace hace poco fue un partido aliado del PLD. Algo de respeto debían tener con esa organización política.

Lo que todo el mundo supone es que si este es el comportamiento de los miembros del PLD ante un potencial aliado, en caso de una segunda vuelta electoral, qué otra cosa no estarían haciendo con los delegados de las demás organizaciones, que no han sido coincidentes con el PLD.

Este tema es el que motiva nuestro comentario de este viernes: