El presidente Danilo Medina lanzó este martes su proyecto de la Ciudad Juan Bosch, que construirá en la zona oriental de la Provincia Santo Domingo, una ciudad satélite de 25 mil viviendas, construidas mediante un acuerdo con el sector privado, sustentado en una ley de fideicomiso.

El Estado aporta la tierra y facilita todo el proceso al sector privado. Se creó una unidad especial dependiente de la presidencia de la República, que organiza y regula todo el proyecto. Las casas serán de bajo costo y se integran como parte de un concepto de ciudad integrada, en donde habrá escuelas, hospitales, centros de trabajo, parques de diversión y otros centros de entretenimiento.

Se llamará Juan Bosch, de acuerdo con la confesión del presidente Danilo Medina, porque va más allá de entregar las cuatro paredes de una vivienda. La idea es integrar una ciudad, con seguridad, higiene, educación, ejercicios y diversión.

Habrá servicios de transporte de baja contaminación, pero al mismo tiempo se desarrollarán vías especialmente para las bicicletas y para caminar, y que se pueda llegar digna y de forma segura a cualquier espacio sin que ello represente un menoscabo de la persona.

Las viviendas no se van a regalar. Habrá financiamiento, con participación del Banco de Reservas, y habrá constructores del sector privado que desarrollarán lotes de viviendas de acuerdo con el diseño preconcebido por la unidad ejecutora del proyecto.

Además del transporte, habrá por lo menos tres grandes vías de acceso, y conexiones por autobuses con una de las estaciones de la segunda línea del Metro de Santo Domingo.

Las primeras viviendas estarán listas para ser entregadas en los primeros meses del próximo año, lo que representa que todo el tiempo previo de planeación y organización favorece el inicio, este martes del proyecto.

La primera etapa incluye 10 mil viviendas. Unas 100 mil personas podrán vivir tranquilamente en la Ciudad Juan Bosch. El hecho de que en 2016 haya un cambio de gobierno no representa ningún peligro de continuidad o no del proyecto, debido a quienes en realidad desarrollarán las obras, las venderán y darán seguimiento, serán los desarrolladores del sector privado.

Lo primero se que construirá será un acueducto para la Ciudad Juan Bosch, además de que se harán todas las instalaciones del alumbrado eléctrico. Son dos de las grandes facilidades que entregará de inmediato el Estado.

Las tierras en que se construirá el proyecto eran improductivas. Hace aproximadamente sesenta años fueron tierras del Consejo Estatal del Azúcar, de muy bajo rendimiento por la salinidad a la que están expuestas, y porque el nivel freático es superficial y saturado de salinidad. Es decir, que las tierras no tienen una utilidad más adecuada que el de construir viviendas de bajo costo, sin que el Estado sacrifique sus ingresos.

Este proyecto abrirá las puertas a muchas otras iniciativas en esa dirección, que den utilidad a muchas tierras ociosas del Estado, que baje el nivel del déficit habitacional del país y que coordine los esfuerzos del gobierno y del sector privado. En la banca y en financiamiento exterior existe dinero disponible para proyectos sociales de esta dimensión, como se hizo en Colombia y en Panamá, y que conoció en su momento el presidente Danilo Medina.

Saludamos esta iniciativa del gobierno, y estimulamos a que otros proyectos parecidos puedan iniciarse, dejando en el pasado esfuerzos de gran dimensión, pero sin continuidad del Estado, como los Inviviendas del período de gobierno 1982-1986.