Cautela del Ministerio Público es lo que se espera, y no una aceptación sin revisión de las conclusiones de la Policía Nacional, sobre el crimen alevoso que se cometió el 30 de marzo pasado contra los esposos Eliza Muñoz Marte y Joel Eusebio Díaz Ferrer, por parte de una patrulla de la Policía Nacional.

El Ministerio Público debe hacer una investigación que traspase la relación de hechos dados a conocer por el director de la Policía Nacional, Edward Sánchez Gonzalez. El presidente Luis Abinader fue muy claro respecto de la actitud del gobierno ante un crimen como este. El ministro de Interior y Policía, Jesús Vásquez, fue encargado por el presidente Abinader para investigar y sancionar a los responsables de lo ocurrido. Lo que sea que haya pasado.

Hasta el momento, Interior y Policía no ha ofrecido su versión de lo ocurrido. La Policía Nacional ha dicho lo revelado por el director, de que hubo un exceso y se violentaron todos los protocolos de seguridad. Nadie, sin embargo, ha respondido la pregunta de por qué la violencia, los tiros hasta con armas de guerra contra un vehículo ocupado por personas civiles, que no hicieron resistencia.

En Bonao hubo supuestamente un robo de una pasola, y se hizo el retén para apresar a los supuestos ladrones. No se ha confirmado que el robo de la pasola sea cierto, y tampoco se ha confirmado que haya parecido entre los que cometieron el robo de la pasola y los que iban en el vehículo, y que resultaron asesinados y heridos.

Ya se tomaron las medidas de coerción contra los miembros de la patrulla que actuó en este caso. Esos policías deben ser protegidos y ninguno puede correr el riesgo de morir en la cárcel. Esos policías que actuaron recibieron órdenes de atacar a los ciudadanos que iban en el carro Kia blanco. ¿Por qué dieron órdenes de disparar a un vehículo que ellos no conocían? ¿La patrulla policial era en realidad un grupo responsable de la ejecución de alguien que hasta ahora nadie conoce? ¿Quién dio la orden? ¿El caso está relacionado con tráfico de drogas? 

Hasta el momento nadie tiene respuestas a estas preguntas. Por eso sugerimos al Ministerio Público asumir una investigación que destape lo que realmente ocurrió, y que por error o por falta de inteligencia de los ejecutores, se convirtió en un crimen horroroso, que no pudo ser justificado como un intercambio de disparos.

No se trata de afectar al director de la Policía Nacional. El Ministerio Público no tiene razones para asumir la tesis de la Policía. La Policía Nacional siempre ha actuado protegiendo sus métodos, que son los utilizados ahora. Solo que en este caso el presidente Luis Abinader no les dio tiempo para elaborar una coartada, que fuera asumida por el director de la PN y por el Ministerio de Interior y Policía.

En el gobierno del presidente Luis Abinader no se puede permitir que un crimen alevoso y miserable como este quede impune o se castigue a los que cometieron la acción, dejando de lado a los pejes gordos que ordenaron probablemente la matanza, utilizando los recursos y la capacidad de encubrimiento de la Policía Nacional.

El Ministerio Público independiente, el que encabeza Miriam German Brito, está obligado a actuar con cautela, y no comprar la hipótesis de la Policía. La Policía es parte del problema. La Policía fue la que cometió el crimen. Ella misma no puede decidir el relato oficial de lo ocurrido el 30 de marzo en Villa Altagracia. El Ministerio Público debe auxiliarse del Ministerio de Interior y Policía, y de investigadores capaces e independientes de la PN, que ayuden a destapar la oscuridad que aún mantiene este terrible crimen. Para el bien del país y especialmente del gobierno del presidente Luis Abinader, que apenas comienza.

Descanse en paz, Don Marcio Veloz Maggiolo

Marcio Veloz Maggiolo ha muerto. Este lunes la bandera dominicana estará a media asta en todo el territorio nacional, por decisión del presidente de la República, Luis Abinader, quien declaró este 12 de abril día de luto por el fallecimiento del más relevante y grandioso escritor que nos quedaba, de una generación de maestros, de intelectuales que trabajaron la historia democrática como materia prima para su creación literaria.

Marcio fue el más destacado. Premio Nacional de Literatura en 1996, con una creación novelística abundante, con cuentos, con ensayos, con libros de antropología y con historias que forman parte del legado de su obra, que pasa a ser patrimonio intangible de la sociedad dominicana.

Paz a sus restos, consuelo a su familia, y que el Ministerio de Cultura y los demás organismos culturales tengan la posibilidad de realizar los homenajes y reconocimientos que corresponden con motivo de este deceso, como gratitud a tanta dedicación y entrega.