El paso de la tormenta Isaac por la República Dominicana ha dejado daños terribles a la agricultura, a las comunidades, a las obras de infraestructuras viales y al gobierno.
Estos fenómenos son impredecibles. Isaac se retrasó en su llegada a la República Dominicana. Su paso fue más lento, pero más destructivo, especialmente en las comunidades del sur del país que vieron crecer sus ríos, inundar muchas comunidades y destruirse numerosos puentes que permitían la comunicación.
La labor preventiva de las autoridades y de las organizaciones comunitarias permitió que Isaac no ocasionara tragedias personales o familiares mayúsculas. Nadie debió morir, pero lamentablemente se han registrado varias muertes por ahogamiento y algunas desapariciones.
Rápidamente hay que comenzar a trabajar en restablecer la comunicación en los lugares donde se interrumpió. Especialmente en el sur del país. El presidente de la República, Danilo Medina, con algunos de sus ministros y con ejecutivos de empresas de construcción, como Odebrecht, ya iniciaron una labor de rescate.
Lo que resulta lamentable y preocupante es que muchas cosechas han sido destruidas, y que los daños económicos ocasionados por Isaac agravarán más la muy precaria situación económica del país. Aunque el presidente y su equipo han evitado hablar de la gravedad de la crisis económica, y han ocultado los datos, el paso de Isaac los obliga a ponerse claros con la sociedad dominicana.
La reforma fiscal, por ejemplo, no puede imponerse utilizando como excusas los daños provocados por la tormenta. En el pasado lo hemos visto, pero como el gobierno ha prometido transparencia, hay que esperar que este no sea el caso.
Todavía no hay una primera señal real de la reducción del gasto público. La era del dispendio sigue vigente, lo mismo que la cantidad supernumeraria de empleos pagados con altos salarios, sin que se realice ninguna labor en el Estado. Lo que hay son buenos deseos del presidente Medina en esa dirección, pero no hay nada concreto.
Hay que ayudar a las comunidades y productores afectados por el paso de Isaac, pero eso no puede justificar que de pronto se imponga una subida de los impuestos sin que el país tenga una explicación de las razones del tremendo déficit que se está manejando sin que el país tenga una palabra de las autoridades que han asumido el gobierno.