SANTO DOMINGO, República Dominicana.-Posiblemente como un último aporte al debatido tema de la reforma fiscal, a sabiendas de que nada la ha detenido, y, de que su promulgación es un hecho. Los doce (12) tips presentados a continuación intentan provocar una última reflexión del Presidente de la República antes de tomar una decisión que marcará por siempre la gestión que recién empieza.
Aquí están las razones por las cuales, el veto presidencial de la reforma fiscal sería la decisión más sensata y democrática que podría tomar Danilo Medina:
1-Lo que se ha presentado y aprobado en el congreso es una reforma tributaria, con fines de aumentar las recaudaciones. Por tanto, no llena las expectativas de la ley 1-12 de Estrategia Nacional de Desarrollo (END), que manda una reforma fiscal integral, o sea, que abarca no solo los tributos, sino, los gastos del gobierno, déficit fiscal y política de endeudamiento, una especie de reestructuración financiera y administrativa del Estado, que abarque el gobierno central y las instituciones descentralizadas y autónomas. Cabe resaltar que tenía que haber sido fruto de un pacto fiscal, y lejos de eso, ha terminado siendo una imposición oficial divorciada del consenso, por lo que, se podría bautizar como un mamotreto tributario irracional, meramente recaudatorio.
A esto se pueden agregar las posibles violaciones constitucionales, aprobación aberrante de mayoría mecánica y contradicciones con diversas leyes.
2-De ser promulgada la ley, el Presidente de la República estaría imponiendo la reforma y es casi seguro que en los próximos meses se verá compelido a procurar el ahora abandonado pacto fiscal requerido por la END, para lo cual, posiblemente sea tarde porque habrá perdido más credibilidad, especialmente en los integrantes del Consejo Económico y Social (CES). Las perspectivas de firmar un acuerdo con el FMI así lo reflejan.
El escenario está servido para que el Presidente haga lo que nunca se ha hecho: escuchar a su pueblo, vetar la reforma y agenciarse el liderazgo de masas, que ha quedado vacío tras la desaparición física de José Francisco Peña Gómez, Juan Bosch y Joaquín Balaguer
3-Si no da su veto, el Presidente estaría envalentonándose a promulgar el mamotreto tributario aprobado por el Congreso, imponiéndolo a la ciudadanía en medio de la más grave crisis de confianza desatada por la admisión por parte del Gobierno del histórico déficit fiscal registrado en el 2012 y la calificación como país más corrupto del mundo por el Foro Económico Mundial (FEM). La desconfianza de la ciudadanía en los funcionarios públicos no podría ser mayor, por lo que la estrategia del Presidente Danilo Medina debería enfocarse en tomar acciones para recuperar la credibilidad perdida por los funcionarios y su Partido.
4-El manejo de indicadores económicos decisivos en la justificación de la reforma tributaria en fase de promulgación, es un aspecto cuestionable, pues sí las estimaciones del Producto Interno Bruto (PIB) hechas por organismos privados son ciertas, entonces habría que descontar entre un 30 y 36% a los datos oficiales, y, la presión tributaria o coeficiente de tributación subiría del 12.9% actual al 20% del PIB, esto es, el estándar de referencia requerido para países en desarrollo como el nuestro.
Al respecto, las estimaciones del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), muestran con bastante razonabilidad, que el PIB podría estar sobrevalorado en 36% desde el 2006 hasta la fecha (Periódico Hoy de fecha 14/08/2012, página 1E).
4-La posible sobreestimación del PIB, y, con ella la determinación de un falso coeficiente de tributación, podría estar llevando al Presidente Medina a promulgar el paquete tributario más injusto, irracional y extemporáneo que se haya conocido en el País, y, que contradice los aspectos esenciales de su discurso del 16 de agosto pasado.
5-El paquete impositivo es inflacionario, regresivo y regresivo.
Los aumentos de la tasa y la base con tasas diferenciadas del ITBIS, el selectivo al consumo, los combustibles y demás impuestos indirectos, disparan la inflación, que es el peor de los impuestos, por que conlleva el desplazamiento de los precios de todos los bienes y servicios que mueve la economía.
Por el impuesto inflacionario irrefutable, el paquete es regresivo, no tiene capacidad para diferenciar los ingresos de las personas, afecta por igual a marginados y pobres, clases baja, media y alta.
6-Por naturaleza, todo impuesto tiene un impacto inicial de contracción, recesión o enfriamiento de las actividades económicas, pues simplemente, saca poder de compra de los bolsillos de los consumidores, y transfiere ingresos al Gobierno para que sea éste quien gaste. La resistencia masiva y civilizada mostrada por la población ante el mamotreto tributario, están pasando la señal de que no tiene capacidad para aceptar los nuevos gravámenes, lo que hace imprescindible que sean revisadas las estadísticas del PIB, para establecer sí la presión tributaria se encuentra en el estándar que tolera la economía.
7-Con su veto a la reforma tributaria, el Presidente Danilo Medina, podría ordenar al equipo económico, elaborar el presupuesto del 2013 en base a las recaudaciones actuales con el crecimiento vegetativo de las mismas, trazando como pautas la reducción del déficit fiscal al financiamiento racional (2 al 2.5% del PIB) y someterse a una disciplina de cero gastos superfluos, gestión eficiente, transparente y reorientada del gasto público hacia las prioridades y promesas electorales del nuevo gobierno.
Vetada la reforma tributaria y sometido el Presupuesto 2013 con lo que se tiene, como precedente, el Presidente con sobradas calidades podría retomar la propuesta de pacto fiscal para que sea conocido, debatido y consensuado en los primeros cuatro meses del 2013, y, presentar la reforma fiscal integral, y, en base a ella, someter un presupuesto complementario para el semestre final del 2013.
8-Tras el veto de la reforma actual, el Presidente pasaría la señal a su equipo económico, demás funcionarios del tren gubernamental y a la sociedad en general, de que la nueva propuesta de reforma tributaria o impositiva que se presente, debe ser una pieza a depurar cuidadosamente para que sea duradera, elimine las figuras tributarias coyunturales (impuestos transitorios) y promueva el ahorro y las inversiones.
9-Los acuerdos con el Fondo, el déficit fiscal irracional y el endeudamiento irresponsable para financiarlo, son tres males heredados con los que el Presidente Medina no debe continuar, pues con ellos sólo se logra posponer la crítica situación financiera que cada día engendran las malas prácticas administrativas de los gestores del gobierno.
10-La gran bondad de los acuerdos con el Fondo (FMI) ha sido facilitar al Banco Central la canalización de recursos que le han permitido mantener la estabilidad relativa del tipo de cambio. Pero, en materia fiscal, sus recetas no han logrado erradicar las prácticas deficitarias, sino todo lo contrario a juzgar por el nefasto balance financiero dejado por el Presidente saliente.
11-El equipo económico del gobierno, ha convencido al Presidente de que un acuerdo con el FMI es indispensable para garantizar la estabilidad y para solucionar la situación fiscal. Pero, no ha presentado otras opciones al mandatario, para así obligarlo a promulgar el paquete tributario que le ha preparado, y, que lo conducirá a un suicidio político.
12-Por último, la gran razón para vetar la reforma fiscal, es la vocación democrática que debe pesar sobre las responsabilidades de cualquier mandatario: Acoger el sentir de la población, que muy confiada le ha entregado la Presidencia de la República, esperanzada en un verdadero cambio en la forma de gobernar, y, que ahora le dice que no está de acuerdo con la reforma tributaria que en este momento ha quedado en sus manos. Hágase un referéndum, plebiscito o consulta rápida y verá que el rechazo a la reforma es colectivo.
El escenario está servido para que el Presidente haga lo que nunca se ha hecho: escuchar a su pueblo, vetar la reforma y agenciarse el liderazgo de masas, que ha quedado vacío tras la desaparición física de José Francisco Peña Gómez, Juan Bosch y Joaquín Balaguer.