SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El consenso que procura la comisión tripartita para la reforma al Código Laboral ha abortado y no hay posibilidad de lograrlo hasta después de la celebración de las elecciones presidenciales, congresuales y municipales del año 2016, afirmó este domingo el secretario general de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC).

Entrevistado en el programa “Contacto Social”, que se difunde por La Nota, 95.7 F.M., Gabriel del Río Doñé dijo que están no dadas las condiciones para que un consenso de esa naturaleza entre el Gobierno, los empleadores y los trabajadores prospere en medio de un proceso electoral.

Sostuvo que, de hecho, los representantes de las partes que se reunían regularmente los días lunes y jueves de cada semana para ponerse de acuerdo en torno al contenido de la reforma laboral, no lo hacen desde hace alrededor de un mes y medio.

El líder sindical dijo que la mayor dificultad que persiste en las conversaciones es debido a que los trabajadores no cederán a las pretensiones de los empleadores de eliminar la cesantía en el Código Laboral, al considerar de que se trata de una de las principales conquistas alcanzada hace varias décadas.

“Realmente creo que ese proceso ha abortado por el momento; hay que esperar que cambien las condiciones socio-políticas, lo cual no será posible hasta que se celebran las elecciones previstas para mayo del año 2016”, expresó.

Consideró que en el caso hipotético que el Poder Ejecutivo lo sometiera (el proyecto de reforma laboral) a discusión del Congreso Nacional, manteniendo la cesantía, el sector empleador trataría de incluirla a través de algunos legisladores. Sobre el particular, observó que es poco probable que el Presidente Danilo Medina mande la pieza por el momento en vista de que una de las condiciones que ha puesto es que cuente con el debido consenso.

Otra cuestión importante radica en que en medio de un proceso electoral, agregó, los senadores y diputados no se arriesgarían a perjudicar a la clase trabajadora porque les cobraría negando el voto en las venideras elecciones.