Viena, Austria (EFE/Wanda Rudich).- El mantenimiento hasta marzo de 2018 del recorte de la oferta de crudo de 24 productores, de casi 1,8 millones de barriles diarios (mbd), se perfila como el resultado más probable de la doble reunión que se celebra este jueves en el secretariado de la OPEP en Viena.

Si bien algunos países habían abogado por una prolongación menor, hasta fines de 2017, "la mayoría quiere nueve meses, y pensamos que ese va a ser el consenso de la reunión", indicó hoy a Efe en Viena el designado ministro de Hidrocarburos de Ecuador, Carlos Pérez.

"La expectativa de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) es que con estas decisiones el precio se sitúe en un rango bueno, tanto para consumidores como para productores", dijo Pérez tras reunirse este miércoles con sus homólogos de Arabia Saudí, Venezuela y Argelia.

Pocas horas después, el comité de cinco países encargado de vigilar el cumplimiento del pacto de diciembre por el que se decidió retirar del mercado cerca del 2 % de la producción mundial de entonces, concluyó que es "necesario" extender nueve meses el ajuste, vigente hasta junio.

El objetivo de la decisión, que debería ser adoptada en las reuniones de mañana si se logra el consenso requerido, es drenar las reservas de crudo (inventarios) almacenadas en los países consumidores, donde se ha acumulado el exceso de la oferta, y lograr así un aumento moderado de los "petroprecios".

La idea de mantener limitada la producción hasta fines de marzo fue impulsada desde hace una semana por Arabia Saudí, el mayor exportador mundial de crudo y por eso líder natural de la OPEP, y Rusia, que no pertenece a la organización.

El valor del barril se desplomó desde los más de 100 dólares que tenía a mediados de 2014 hasta menos de 30 dólares a principios de 2016 debido a la abundancia de suministros, incluido el auge del petróleo de esquisto en Estados Unidos.

La restricción de la oferta acordada dio un resultado parcial, contrarrestado en parte por el aumento del crudo no convencional estadounidense, y el precio del barril de la OPEP, tras subir hasta 54 dólares a principios de febrero, cayó en marzo hasta los 46 dólares antes de recuperarse en los últimos días.

Si bien la OPEP no determina oficialmente un objetivo para el precio del crudo, en estos momentos pretende que su valor -que el martes se situó en 51,34 dólares- aumente cerca de un 10 % hasta estabilizarse entre 55 y 60 dólares, indicaron a Efe fuentes del sector que pidieron el anonimato.

La 172 conferencia ministerial de la OPEP, convocada para mañana, deberá sancionar la prolongación de la cuota de producción conjunta del grupo, de 32,5 millones de barriles diarios (mbd).

Al acordar ese tope máximo, los trece socios de la organización se comprometieron a retirar 1,2 mbd del mercado, el primer recorte de su oferta en ocho años.

Por la tarde tendrá lugar la reunión "OPEP-No-OPEP", con los once países no miembros (Azerbaiyán, Bahrein, Brunei, Guinea Ecuatorial, Kazajistán, Malasia, México, Omán, Rusia, Sudán y Sudán del Sur) que en diciembre se sumaron al recorte con otros 0,558 mbd, así como la participación de Egipto y Turkmenistán.

Estos dos últimos productores asistirían como observadores, pero no se descarta que puedan unirse al recorte, mañana o más adelante, indicaron a Efe fuentes cercanas a la organización.

La idea de mantener limitada la producción hasta fines de marzo fue impulsada desde hace una semana por Arabia Saudí, el mayor exportador mundial de crudo y por eso líder natural de la OPEP, y Rusia, que no pertenece a la organización.

De acuerdo con las declaraciones de los delegados en Viena, todo apunta a que el resto aceptará la propuesta.

"Parece que hay un consenso, los saudíes han hablado con muchos ministros", dijo a Efe hoy John van Schaik, director de la Oficina de Nueva York de Energy Intelligence, al confirmar que los expertos no esperan conflictos en la cita vienesa.

Problemática puede ser solo una posible pretensión de Riad de que también Nigeria y Libia acepten un tope nacional de producción, dado que esos dos miembros de la OPEP están ahora exentos del compromiso de reducir sus extracciones debido a los cortes que han sufrido por sus conflictos internos.

"Quizá mañana haya una decisión al respecto", indicó Van Schaik.

Estimó que, de aprobarse, la prolongación del recorte estabilizará el mercado, pero declinó vaticinar la evolución de los precios.

Por su parte, Jan Stuart, analista jefe de Credit Suisse, estimó que, "si la OPEP se mantiene seria y no aumenta su actual producción, podríamos tener un precio medio de 60 dólares/barril en la segunda mitad del año".EFE