SANTO DOMINGO, República Dominicana.- “El impuesto a los activos fijos tiene su fecha de expiración en el mes de julio del 2013. Los acuerdos que se han hecho con la banca siempre se han respetado y en este caso fue un acuerdo que se hizo para sostener el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional”, declaró Manuel Alejandro A. Grullón, presidente del Banco Popular.
A. Grullón no dejó espacio a ninguna duda cuando fue preguntado sobre la permanencia o no del impuesto de un 1% a los activos fijos que fue establecido el año pasado a las entidades financieras del país.
“La experiencia es que en todos los países que han establecido este tipo de impuestos han terminado quitándolo, porque hace daño al crédito y es un impuesto desagradable y distorsionante”, dijo.
En una reunión con ejecutivos periodísticos, en la que se presentaron los resultados del 2011 del Banco Popular, Manuel A. Grullón dijo que la presión tributaria sobre el sistema financiero es de un 62%, lo que resulta más del doble de la presión tributaria para los demás sectores productivos del país.
Reveló que en el 2011, entre julio y diciembre, el Banco Popular debió pagar 800 millones de pesos de impuestos por activos financieros, lo que redujo en la misma proporción las ganancias de la entidad.
En el 2012, de mantener los indicadores del 2011, el Banco Popular tendrá que pagar 1,600 millones de pesos por concepto del 1% a los activos financieros
Expresó que la banca es el sector de mayor carga impositiva en el país, y que de mantenerse este tipo de impuestos distorsionantes “esto podría dejar de ser un negocio atractivo. Hay que recordar que esto es un negocio, y que el impuesto del 1% a los activos financieros deteriora la rentabilidfad y la capacidad de los bancos”.
Declaró que el sistema financiero, y en particular el Banco Popular, hacen un gran esfuerzo para ser eficientes y para reducir costos, tratando de mantener estable el negocio. “Operacionalmente somos más eficientes, pero financieramente somos menos eficientes”, dijo Manuel A. Grullón a los ejecutivos periodísticos.
En el 2012, de mantener los indicadores del 2011, el Banco Popular tendrá que pagar 1,600 millones de pesos por concepto del 1% a los activos financieros. Ese acuerdo fue una propuesta del gobierno, en particular del Gobernador del Banco Central y del Ministro de Hacienda. “Viniendo de esas instancias no podíamos rechazar de plano la sugerencia, sobre todo por la urgencia con que se propuso, para mantener los acuerdos con el FMI. Era mejor asumir este sacrificio a que no siguiera el acuerdo con el FMI”.
El empresario reveló que hubo otros proyectos más dañinos, como gravar el efectivo o gravar las utilidades de las empresas más de lo establecido. “Ese si era una bomba atómica”, dijo Manuel A. Grullón.
Entiende que el 2012 podría permitirle al sector financiero un buen desempeño, parecido al del 2011. “Siempre hay espacio para ser más eficientes”, dijo, al tiempo de descartar que el proceso electoral represente una adversidad para las actividades financieras.
Sobre la propuesta de una reforma fiscal integral aclaró que debe darse siempre que se tome en cuenta la reducción del gasto público y que no sea para aumentar los impuestos. “Es importante que todos hagamos sacrificios, y que si hay una reforma fiscal que no sea sólo para aumentar los impuestos. Hay que reducir el gasto, y saber cómo se invierte y cómo se financia el gobierno. Que si faltan 40 mil millones de pesos, que la solución no sea aumentar los impuestos”.
Dijo que la reforma integral incluye un cambio de mentalidad en cuanto a los ámbitos de consumo. “Tenemos que adaptarnos a la mentalidad de los países ricos”, que tienen criterios más estrictos en el gasto. “Lo que debemos hacer es distribuir mejor el gasto”, según Manuel A. Grullón.