SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Uno de los renglones productivos de República Dominicana que ha descollado con más intensidad en los últimos años, especialmente en el ámbito de los grandes mercados de Europa, es a todas luces su pujante y modélico sector bananero.

Muestra fehaciente de ello, y del liderazgo mundial del país en este nicho, es el crecimiento de 91 % en las exportaciones de banano orgánico registrado en el último bienio (2012-2014), período en el que este cotizado fruto pasó de facturar US$72 millones a unos US$138 millones anuales.

Según las cifras oficiales, en el 2014 el guineo orgánico se posicionó como el onceavo producto dominicano más comercializado en el exterior y el tercero a nivel agroindustrial, después de los cigarros y el cacao.

Sobre este mercado en plena expansión, sus perspectivas, particularidades y retos, conversamos precisamente con José Horacio López, gerente general del Grupo Banamiel (Hatillo Palma, Montecristi), una de las empresas que más banano certificado como orgánico año tras año coloca en la Unión Europea.

¿Cómo andan las cifras del comercio de banano orgánico en Europa?

República Dominicana está exportando solo para Europa el año pasado 360 mil toneladas métricas (TM), eso es más o menos un promedio de 360 contenedores por semana; aparte de eso hay algún otro banano que va al Caribe, que pudiéramos estar hablando de quizás unas 20 mil toneladas adicionales. Diríamos que estamos en unos 380 contenedores semanales, la producción del pasado año. En banano en general, no solo orgánico, la RD ha tenido un crecimiento sostenido desde principios de siglo -2002, 2003-, estamos hablando de unas 100 mil toneladas anuales, y el año pasado llegamos a 360 mil toneladas de exportaciones; es decir, que nosotros hemos constituido un ejemplo de una industria sostenible en desarrollo y crecimiento. Dentro de ese crecimiento obviamente se ha dado también un crecimiento del banano orgánico; es decir, ha habido cada vez más un porcentaje creciente del total de nuestra fruta que se certifica y cumple los estándares del banano orgánico para llegar a los mercados demandantes.

¿Cuál es el impacto local de esa producción, en términos de empleos?

En el sector alrededor de 20 o 25 mil empleos directos, con la gran ventaja de que no son empleos estacionales, son empleos muy establecidos. El banano probablemente sea líder en cuanto a lo que son las prestaciones sociales a los trabajadores agrícolas de República Dominicana, en términos de contratos laborales, de seguridad social o seguro de salud; o sea, realmente es un empleo de calidad que produce la industria bananera.

¿Se mantiene el liderazgo mundial de RD en el nicho orgánico?

RD es líder mundial en banano orgánico. Tenemos alrededor de un 35 % del mercado mundial de banano orgánico, y somos el segundo país con mayor volumen de banano de comercio justo también, que es otro tipo de certificación más orientada a estándares sociales, no solo y especialmente al tema ambiental y al tema de producción limpia como es el caso del orgánico.

Reino Unido (48%), Alemania, España, Portugal y Holanda son los principales mercados de la empresa Banamiel.

¿Cuáles aspectos o estándares implica el comercio justo?

Los estándares sociales, laborales, en términos de seguridad ocupacional; está también muy enfocado a garantizar precios mínimos a los productores, y a fomentar el cooperativismo entre pequeños productores. O sea, el banano es un producto que está muy orientado hacia la exportación, y como tal la cultura de la innovación y la cultura de cumplimiento con los estándares están muy relacionadas, muy vinculadas al sector bananero.

¿Garantiza esto mejores precios en Europa?

Bueno, el comercio justo no necesariamente supone un precio mayor. Lo que sí supone es un precio garantizado, un precio mínimo garantizado durante todo el año, entonces eso bloquea al productor con respecto a la subida y la bajada de los precios. Entonces, se hace una evaluación por país, para determinar cuáles son los costos de producción, más un margen de utilidad que pueda tener el productor, entonces se fija ese precio. Cada año, cada dos años se revisa el precio y en base a eso se fijan lo que son los precios mínimos. Adicional a esto, comercio justo supone por cada caja, equivalente a 18 kilos exportada, hay un dólar, que viene para inversión social. Ese dólar lo administran las asociaciones, las cooperativas o el Comité de Trabajadores en las fincas que están certificadas como plantación individual en comercio justo.

El ejecutivo de Banamiel habló con Acento en el marco de un panel organizado por Fruit Logistica, la plataforma comercial más importante del mundo en el sector de productos frescos.

¿Qué significan mercados como Alemania, por ejemplo, para los productores dominicanos?

Alemania es el mayor importador de banano orgánico del mundo, y para República Dominicana, no tengo una cifra precisa, pero yo podría estimar que anda alrededor del 30% de las exportaciones de banano o del 25% quizás, pero es un porcentaje importante. Y Alemania quizás hoy en día no tenga tanta relevancia en República Dominicana, pero sí fue el país de los que abrió las puertas a RD como exportador de banano orgánico. O sea, en ese sentido, sin duda que ha sido un gran apalancamiento que hemos tenido con el mercado alemán.

¿Cuáles retos o riesgos tiene de frente el sector?

El riesgo mayor que tiene el sector bananero es el fenómeno de cambio climático. O sea nosotros nos encontramos con situaciones verdaderamente insospechadas, inesperadas, de cambios, que aunque quizás para nosotros los humanos no se expresen de una forma muy impactante en nuestro diario vivir, pero una planta como el banano que ha sido tan bien domesticada, una variación de temperatura promedio puede tener implicaciones posteriores, y nosotros estamos viviendo. Recientemente, por ejemplo, enfrentando un ataque de una enfermedad, de una plaga que es cochinilla, que ha estado aquí endémica, porque fruto de las condiciones de sequia hubo un disparo que ha generado una alarma y estamos trabajando muy duramente con eso. O sea, en cada situación el banano es un producto que está muy “parametrizado” en cada uno de sus requerimientos, en agua, en temperatura, en suelo, y por lo tanto cambios que pudieran ser a veces imperceptibles tiene un impacto importante, más cuando son cambios muy drásticos, como la sequía que en el ultimo año prácticamente hemos estado atravesando.