WASHINGTON.-El cierre de la brecha digital requiere inversiones muy significativas en los próximos años que se estima en USD 44 mil millones como promedio anual para el período 2011-2020, según afirmó aquí el presidente del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel).

El licenciado Gedeón Santos, también presidente del Consejo Directivo Permanente de la Comisión Interamericana de las Telecomunicaciones (CITEL), hizo la afirmación durante una sesión especial del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), dedicada a la “Diplomacia, Desarrollo y Gobernanza”, que se celebró en el Salón Libertador Simón Bolívar, de la sede del organismo regional.

En su disertación en la OEA titulada “Luchando contra la pobreza y promoviendo un buen  y efectivo gobierno a través de las Tecnologías de la Información y la Comunicación”, el licenciado Santos planteó soluciones a la situación de las telecomunicaciones y las TIC en la región.

“Cerrar la brecha digital en América Latina es hoy en día una necesidad imperiosa”, subrayó el presidente del Indotel.

Se refirió al libro reciente: “Pactos para la igualdad: Hacia un futuro sostenible”, en el que la CEPAL llama la atención sobre los desafíos que enfrenta la región, que implica en seguir avanzando en las “trayectorias de mayor igualdad” para lograr un desarrollo sostenible; y en el que se identifica como uno de los pactos específicos a lograr el de superar la desigualdad en el acceso a las tecnologías de la información y las comunicaciones en la región.

Explicó que “sólo para poner un ejemplo, cifras de la UIT indican que los hogares conectados a internet oscilan entre un 4% y un 83% en la región”.

“Es esencial tener un marco regulatorio razonable, estable y transparente, que garantice una rentabilidad adecuada de las inversiones, y que permita consolidar un círculo virtuoso de competencia sustentable”, enfatizó Santos

Precisó que igual pasa con el porcentaje de personas conectadas cuyas cifras van desde un 13.5%, a un 84%, “por supuesto con Estados Unidos y Canadá con los indicadores más elevados, pero el resto de la región con cifras muy distantes de estos dos países”.

Santos indicó que la CEPAL ha estimado que el  quintil de mayores ingresos tiene, en algunos países de la región, una tasa de uso de Internet hasta cinco veces mayor que la del quintil de menores ingresos.

En ese sentido, el presidente del Consejo Permanente de la CITEL consideró que para lograr un futuro sostenible en las Américas, “se necesita crear un ambiente de más colaboración, cooperación y entendimiento mutuo entre operadores de telecomunicaciones, proveedores de servicios en la red, gobiernos y reguladores.

Sostuvo que el contexto en la región debe darse de tal forma que favorezca “la inversión en infraestructuras, el desarrollo de más y mejores servicios competitivos basados en Internet, especialmente en las zonas rurales”.

“Es esencial tener un marco regulatorio razonable, estable y transparente, que garantice una rentabilidad adecuada de las inversiones, y que permita consolidar un círculo virtuoso de competencia sustentable”, enfatizó Santos.

Indicó que sin importar la heterogeneidad y de tamaño de los países, a través de la OEA/CITEL se propiciará un diálogo fluido entre autoridades, operadores, usuarios de servicios y expertos de instituciones académicas y organizaciones internacionales y regionales multilaterales, la adopción de recomendaciones y mejores prácticas que promuevan temas en beneficio de los usuarios de los servicios de telecomunicaciones.

Sustentó que se debe “evitar innecesarias duplicidades, buscando metas comunes, y sobre todo, utilizando las experiencias adquiridas de todas las instituciones”.

Santos precisó que hoy día todos los estudios indican que un país puede ser subdesarrollado, pero es más subdesarrollado cuando no está conectado.

Agregó igualmente que “un gobierno puede tener deficiencias, pero es más deficiente si no está conectado; una persona puede ser pobre, pero es más pobres cuando no está conectada; un ciudadano puede estar educado, pero se considera rezagado y desactualizado si no entiende de computación o internet”.

“Estar conectado significa formar parte de una nueva civilización sin barreras, sin fronteras, sin distancias, donde sólo quedan excluidos los que se resisten a dar el salto hacia el fascinante mundo de la información y el conocimiento”, subrayó el presidente del Consejo Directivo de la CITEL.

Consideró este fin de año como una época propicia para la construcción de un plan sobre TIC para la región, el cual no sólo incluya metas claras y definidas. Favoreció que los Estados de la región no solo puedan cumplir dicho plan de acuerdo a los diferentes grados de desarrollo que tenga cada uno de los países, sino que refleje una voz unificada de todo el hemisferio.

“Las TIC están demostrando, que bien encaminadas, sí tienen impactos positivos en la mejoría de la vida de las personas, ayudan a las empresas a ser más productivas y buscar nuevos mercados, y a los gobiernos a ofrecer servicios públicos en línea accesibles y amigables, a ser más transparentes y a rendir cuentas en nuestra región”, indicó.

Destacó que “para lograr las metas anteriores y otras por venir, necesitamos una CITEL robusta, con capacidad de liderazgo, como un verdadero centro de creación de políticas en telecomunicaciones, como un soporte imprescindible de los Estados miembros para el trazado y la ejecución de sus planes de telecomunicaciones.

CITEL puede ayudar a OEA a llegar a la juventud

En ese sentido, el presidente del Indotel planteó un nuevo impulso y la transformación  de los órganos que componen la OEA, como es la CITEL, si se quiere un sistema interamericano sólido y creíble, además de que este organismo recobre el liderazgo y la credibilidad de sus años de gloria.

Dijo que siente que a la CITEL “no se le da la importancia en el seno de la OEA que ella merece, pues se piensa que el tema de las telecomunicaciones es un tema técnico que nada tiene que ver con la política, que quizás otros organismos multilaterales regionales deberían llevar este tema, entre otras conjeturas”.

Santos advirtió que “los que así piensan están perdiendo de vista que al convertirse las telecomunicaciones en un problema económico y social, también, por vía de consecuencia es un tema político, tan importante que muchos Estados están dándoles categoría de ministerios a los organismos rectores de las telecomunicaciones”.

Consideró que con el apoyo necesario, “CITEL puede ayudar a revolucionar a la OEA pues es el único tema que puede ligar a esta institución con la juventud y con los pobres que son todavía las grandes mayorías de nuestras sociedades”.

“Disminuir la brecha digital o darle acceso a nuestras poblaciones a las tecnologías del futuro genera más democracia y más desarrollo que la mayoría de los temas que se manejan en la agenda de este órgano hemisférico”, enfatizó el también presidente de la CITEL.

Entiende que “la OEA necesita ser redescubierta por los ciudadanos, necesita conectarse con los temas del presente, con las necesidades de la juventud y CITEL lo tiene todo para ser ese link que una a la Organización de Estados Americanos con el presente y el futuro de los ciudadanos de nuestra América”.

“Sirvan estas reflexiones de motivación y alerta para que nuestros gobiernos y la OEA emprendan políticas puntuales en tecnologías de la información y la comunicación de manera que no nos quedemos rezagados frente al más importante cambio tecnológico que está experimentando la humanidad y así poder, de una vez y por todas, emprender del sendero del desarrollo como lo soñaron los padres creadores de la idea de una integración hemisférica fuerte, democrática y con justicia social”, subrayó el licenciado Santos.

En la actividad participaron, Celia A. Prince, presidenta del Consejo Permanente y de la Comisión General de la OEA, embajadora representante de San Vicente y Las Granadinas; embajador Albert Ramdin, secretario general adjunto; Sherry Tross, secretaria ejecutiva para el Desarrollo Integral, embajadores representantes permanentes de los Estados miembros de la OEA, así como invitados especiales.