SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La firma calificadora de riesgo Fitch Ratings indicó que la Central Termoeléctrica Punta Catalina (CTPC) “es una realidad”, ya que al 11 de noviembre presentaba un 70% de avance en su construcción, con una inversión total de US$1,366 millones, de los US$2,040 millones que se estima costará el proyecto.

Agrega que la entrada de Punta Catalina contribuirá con un incremento en la competencia del mercado de generación, pero que su impacto no afectará las perspectivas de calificación crediticia de las empresas de generación del sector privado, debido a que la central solo representa un tercio del total de energía que se consume en el país.

La firma calificadora destaca como un factor determinante en la generación futura las nuevas condiciones que sean pactadas en la ronda de negociaciones de los contratos de compra de energía para el período 2017-2021 mediante licitación.

“La operación eficiente de Punta Catalina por parte de un operador internacional independiente podría derivar potencialmente en un incremento en el nivel de competencia en el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), ya que se espera que la nueva capacidad de generación a carbón opere con un Factor de Disponibilidad superior al 90% y contribuya con un sustancial incremento en el abastecimiento de energía, estimado en entre 30% y 35% de la demanda total proyectada para el período 2018-2019”, señala Fitch en su informe de perspectiva del sector eléctrico.

Añade que la central “tendrá un impacto neutro sobre el perfil crediticio de las empresas generadoras, específicamente no se espera ningún impacto sobre la calificación crediticia de AES Andrés, Dominican Power Partners, S.A., Empresa Generadora de Electricidad Itabo, S.A. (ITABO) y Empresa Generadora de Electricidad Haina, S.A. (Haina)”, indica Fitch Ratings en su informe de perspectiva del sector eléctrico (2017 Outlook: Dominican Electricity Sector. Punta Catalina´s First Fire in Sight) publicado el pasado 28 de noviembre.

Agrega que las empresas privadas de generación gozan de probada confiabilidad y costos variables competitivos, que “asegurarán que se mantengan despachando como unidades de carga básica del sistema”, a pesar de la entrada para mediados del 2018 del proyecto, que tendrá una capacidad instalada de 720 megavatios.

El equipo a cargo de la ingeniería y construcción del proyecto Punta Catalina lo integran el consorcio consorcio Odebretch, Technimont y Grupo Estrella. “Se espera que el consorcio EPC entregue el proyecto “llave en mano” durante el primer semestre del 2018”, señala el informe.

Licitación e inversiones

Fitch Ratings destaca que la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) ha iniciado un proceso de licitación internacional restringido para asignar un contrato de operación y servicios de mantenimiento (O y M) a un operador de primera línea experimentado en la materia, “de manera que se garantice una gestión operativa eficiente por cuenta de la Central Termoeléctrica Punta Catalina (CTPC), entidad que consolidará los activos de Punta Catalina”.

La CDEEE espera adjudicar este Contrato de Operación y Mantenimiento a esta nueva contraparte internacional durante el primer semestre de 2017.

Durante el segundo semestre de 2016 la CDEEE inició un proceso de licitación para reemplazar los Acuerdos de Madrid expirados con nuevos contratos a plazos no mayores de cinco años “para cubrir las compras de energía de las compañías distribuidoras correspondientes al período enero 2017-diciembre 2021. Fitch espera que estos PPAs sean asignados en enero 2017”.

“Se espera que las grandes compañías generadoras continúen invirtiendo en su base de activos para asegurar la disponibilidad de sus plantas, diversificar su matriz y fortalecer su flujo operativo al minimizar su necesidad de compra de energía en el mercado spot para poder cumplir con sus contratos”, indica el documento.

Agrega que en la medida en que estos planes de inversión se llevan a cabo, Fitch espera un incremento en los ratios de apalancamiento entre 3x y 4x con respecto al EBITDA en 2016-2017 para luego estabilizarse a medida que los flujos operacionales se fortalezcan y el margen EBITDA se incremente hasta un 40% aproximadamente en el caso de tecnologías de gas natural y carbón y 50% para tecnologías de gasolina; permitiendo de esta manera una reducción del apalancamiento a 2x y 3x para el 2018.