SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El desarrollo del Turismo en la República Dominicana se ha convertido en uno de los principales motores de la economía de un país en vía de desarrollo. Pese a la República Dominicana ser una media isla bañada por Mar Caribe y privilegiada por un clima tropical muy  variado, de acuerdo a la región, no fue sino hasta el 1971 cuando el Congreso Nacional aprobó la primera ley de incentivos al desarrollo turístico.

Desde entonces se han venido desarrollando un sinnúmero de proyectos, en su mayoría de inversión extranjera, convirtiendo al país en uno de los destinos turísticos más importantes de la región en la modalidad de destino con hoteles “todo incluido”.

A lo largo de los años se desarrollaron polos turísticos en Puerto Plata (al norte, principios de los años 80) y en Bávaro, Punta Cana, Juan Dolio, Bayahíbe y Samaná (este, mediados de los ochenta y en el boom de los noventa y a partir del 2000), incrementando el número de infraestructura hotelera y brindando a los visitantes mayor variedad.

En cifras

Datos del Banco Central atribuyen al turismo haber generado en el año 2011, la suma de 4,200 millones de dólares, lo que representa más del 30 por ciento de los ingresos de divisas por las exportaciones de bienes y servicios.

El presidente de la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana, (Asonahores), Julio Llibre, dio a conocer un informe de la firma consultora Ecocaribe la cual determinó que en el 2011 el sector turismo aportó al fisco alrededor del 23% del consumo que realizan los turistas en el país, o sea 35 mil millones de dólares, lo que significa que en promedio cada turista pagó en impuestos unos 234.5 dólares por su viaje.

Llibre informó además que el país posee hasta el momento una disponibilidad de 66,088 habitaciones hoteleras, de las cuales en 2011 se ocupó el 73.8%.

La idea del presidente Danilo Medina, expuesta durante su campaña electoral para los comicios del 20 de mayo del presente, año es reforzar y estimular más la industria turística para que ésta sea la locomotora que efectivamente impulse a los demás sectores de  la economía hacia un crecimiento que permite elevar los niveles de vida del pueblo dominicano.

Una industria turística que pueda pasar de los 4 millones de visitantes anuales, que ahora registra, hasta lograr los diez millones de visitantes en el cuatrienio 2012-2016, se convertiría en un multiplicador de la demanda de bienes y servicios que suplirían los demás renglones de la economía dominicana, como la agricultura, la pecuaria, la industria del mueble, el transporte terrestre, aéreo y marítimo, entre otros. El dinamismo y el crecimiento de todos estos sectores, aupados por el turismo, daría lugar a mayor generación de empleos y riquezas.

Un paraíso virgen

Además de los polos del Este, de la costa Norte (Puerto Plata y áreas vecinas) y de la Bahía de Samaná, la República Dominicana cuenta con un gran potencial para la expansión de su industria turística en la región sur.

En el sur de la República Dominicana reposa la reserva turística más variada del país, sin que hasta el momento se exploten los grandes atractivos de una región de clima variado, mucho sol y gran poseedora de reservas de agua dulce junto con las aguas del mar Caribe.

Peravia (Baní), Azua de Compostela, Barahona y Pedernales, son las cuatro provincias ubicadas a orillas del Mar Caribe en el llamado “sur profundo” de la República Dominicana, poseedoras de ríos, playas, históricas sierras y montañas, bahías, lagos, lagunas, y cabos, acompañados de un radiante sol casi los 365 días del año.

Un sinnúmero de planes y proyectos relacionados al desarrollo turístico de esta zona han rodado por los escritorios de empresarios, políticos y legisladores, ministros, sin que hasta el momento se haya concretizado alguno que sea el despegue de la región en el sector que promete ser la salvación económica de una de las regiones más pobres del país.

Asimismo, una región sur que emprenda el desarrollo turístico, además de crear empleos y riquezas para los suyos y para el resto del país, aumentará el valor de destino turístico en su conjunto de toda la República Dominicana.

Provincia Peravia

El empresario hotelero, Jorge Domenech, propietario del Hotel Salinas, en Baní, Provincia Peravia, entiende que ha habido “un pequeño retardo en las inversiones en el área, mucha gente apuesta a que se desarrolle el área pero ninguna área se desarrolla por sí sola, hay que hacer un empuje, los empresarios interesados en la parte turística deben hacer un aporte real”.

Domenech afirmó además que no hay incentivo por parte del Gobierno para el desarrollo del turismo en la región sur, “No es que se le regale nada a ningún empresario, ni que se le haga hacer nada que no sea lo que dicen las leyes que rigen el área,  pero sí creo que debe dársele facilidades e incentivar esas inversiones”.

El hotel Salinas es el único en su clase, en una provincia que cuenta con diferentes atractivos perfectos para explotarlos, como  el único desierto del país, Las Dunas de Baní, la playa Salinas, Bahía Las Calderas, y el turismo de montaña que se intenta explotar.

En cuanto al turismo cultural, la provincia Peravia  cuenta desde el 2011 con el Centro Cultural Perelló, el cual según su directora, Julia Castillo, ha sido de gran empuje al turismo de esa localidad.

“Ha sido una gran sorpresa para nosotros ver cómo ha impactado esta plataforma cultural a Baní, desde el punto de vista positivo y en diferentes aspectos, hemos visto el gran interés que se ha desarrollado desde otras provincias de todo el país en hacer turismo cultural” expresó.

Explicó que el Centro Cultural Perelló recibe un promedio de 9 mil visitantes cada mes, los cuales luego se dirigen a conocer otras atracciones de la provincia.

Provincia Barahona

A unos 135 kilómetros de Peravia y unos 201 kilómetros de la capital dominicana se encuentra la provincia Barahona, bordeada por la sierra de Bahoruco, al nordeste, y por el Mar Caribe al sureste, y poseedoras de grandes atractivos turísticos.

Varios intentos fallidos de desarrollar el turismo en esta localidad han colocado a la provincia de Barahona como la poseedora de la mayor cantidad de habitaciones hoteleras en la zona (400 habitaciones), según explicó el asistente del viceministro de turismo en Barahona, José Luis Peña.

Peña explicó que el Ministerio de Turismo tiene en carpeta el proyecto turístico más ambicioso de la provincia, el cual contemplaría la construcción de una infraestructura hotelera de unas 1,500 habitaciones.

Se trata del proyecto Terma de la Salamandra, de una empresa canadiense, que planea construir un hotel en el municipio Canoa, de Barahona, el cual tendría como principal atractivo piscinas naturales de agua azufrada.

En agosto del 2007 el Poder Ejecutivo envió al Congreso Nacional un contrato firmado entre el entonces Presidente Leonel Fernández y el propietario de la empresa Terma de la Salamandra, Roberto Chetoni, donde se especifica que el proyecto deberá construirse en un plazo de 10 años.

Cinco años después, el proyecto, de una inversión de más de 1,500 millones de dólares, apenas ha iniciado con pequeñas excavaciones para extraer el agua azufrada y dirigirla hacia donde se construirá el hotel a unos pocos metros el pozo.

Las aguas tibias de canoa, con fuerte contenido de azufre, suelen alcanzar una temperatura de 42 grados, y debido a su contenido sulfúrico es recomendada para tratar enfermedades relacionadas al reumatismo y enfermedades de la piel.

Los habitantes de la zona confían en que la ejecutoria de este proyecto sería el empuje que necesita esa provincia y toda la región suroeste para dejar de ser la más pobre de la República Dominicana.

Sin embargo este es el único proyecto ambicioso de la provincia, los hoteles existentes no ven las remuneraciones económica que quisieran debido a que el flujo de turista aun es tímido en esa zona.

En el intento de convertir a Barahona en un polo turístico, el ex presidente Joaquín Balaguer, inauguró, en 1996, el aeropuerto María Montés, el cual años más tarde fue cerrado.

Su reciente reapertura se ha convertido en una esperanza para quienes apuestan en el desarrollo de esa provincia en el sector turismo.

El empresario hotelero, Polibio Schiffino, considera que  la región  Sur  tiene una “tremenda” oportunidad para posicionarse en el mercado como un destino de naturaleza de clase mundial. “Están dadas las condiciones para que toda la región enriquillo se posicione entre los mejores destinos turísticos de naturaleza”.

Sin embargo afirmó que ha habido una falta de visión de muchos empresarios “principalmente barahoneros” que no han querido hacer las inversiones de lugar para desarrollar la zona.

“La región sur tiene un potencial extraordinario para el desarrollo del turismo, específicamente el turismo de naturaleza, de salud, de aventura y el ecoturismo, debido a que es la zona de mayor biodiversidad de toda la isla” expresó Schiffino.

Indicó además que ha hecho falta una promoción institucional del destino, “Una promoción, que con fuerza pueda posicionar el destino en los mercados internacionales, porque un destino con estas características tiene que posicionarse como tal, no puede venderse como si fuera un destino de sol y playa”.

Schiffino destacó que el producto hotelero que se desarrolla en la región Sur no es un producto hotelero masivo, es un producto de hoteles de pocas habitaciones, por lo que entiende que hace falta grandes inversiones de mayores números de habitaciones.

“Y para eso no es suficiente el esfuerzo de un hotel ni de dos ni de tres sino que tenemos que hacer un esfuerzo mancomunado para ir posicionando el mercado emisores que están detrás de ese producto” dijo.

Resaltó que la provincia de Barahona y la región Sur de manera general cuenta con una infraestructura “muy importante”  que es el aeropuerto,  María Montés, “esto va a permitir que el Sur se conecte con el resto del mundo atreves de los aeropuertos de Santo Domingo y Punta Cana”.

Saludó la reapertura de los destinos turísticos Casa Maya en el municipio de Polo, de familia León, el hotel Rancho Platón, en Paraíso, propiedad de la familia Toral, el cual ofrece turismo de aventura, ríos y montañas.

Asimismo mencionó la reapertura del  Hotel Playa Azul, en la costa de Barahona y el hotel Casa Bonita, propiedad de la familia Schiffino, el cual ofrece turismo de  Salud, bienestar y de aventura.

Schiffino afirmó que “definitivamente” el turismo es la única actividad que pueda traer una diferencia o un cambio positivo en las condiciones de vida de los habitantes de la región Sur.

“Todas las actividades que se desarrollan en el sur son actividades que están presentes desde principios de siglo, la explotación del Azúcar, el café, la agropecuaria, la pesca, y la actividad minera, así que el turismo representa la nueva actividad con que puede contar la región para proveer bienestar a toda su gente” expresó.

Sin embargo hay quienes sostienen que la región Sur de la República Dominicana no se ha desarrollado en el sector turismo debido a que los grandes emporios del Este no han querido que Barahona se desarrolle.

Así opinó el agricultor Delanoy Batista quien aseguró que “Barahona está virgen todavía en el turismo, pero ha tenido la mala suerte de que los grandes emporios turísticos no quieren que Barahona se desarrolle, porque una de las cosas principales que al turismo le interesa es que haya sol,  y Barahona tiene muy buen sol, aquí casi no llueve, ese el temor que tiene tanto el Este como el Cibao, que Barahona se desarrolle turísticamente porque va a mermar el turismo hacia ellos”.

Lo que ha faltado es voluntad política

Sin embargo el ex ministro de Turismo, Rafael (Fello) Suberví Bonilla, no comparte esa teoría, y afirma que lo que ha faltado es voluntad política para desarrollar el Sur.

“¡Ha faltado voluntad, por Dios!, es voluntad de la autoridad lo que ha faltado, no es eso que Norte, que Este, no, si la autoridad está, nada más tiene que empezar con la construcción de infraestructura” expresó.

Dijo además que lo que necesita el Sur es un plan del Gobierno que lo condicione para invertir, “recuperar las playas, limpiarlas, buscar la manera de cómo dar incentivos y financiamientos, como dar concesiones para el puerto, para que lo opere alguien”.

Asimismo afirmó que el gran problema del desarrollo del Turismo en el Sur es que el sentido empresarial ha sido especulativo, “vamos a hacer una cosas ahora para ganarnos un dinero y ya, y el barahonero que podía hacer algo por su provincia salió para la ciudad”.

El agricultor Delanoy Batista explicó que la provincia de Barahona cuenta con el privilegio de poseer tres climas diferente en un recorrido de menos de dos horas, un clima frio en las montañas de Polo, municipio de Barahona, un clima árido en el centro de la ciudad, y un clima templado (más fresco) en la parte costera.

Destacó además que la provincia ofrece como atractivos turísticos las Playas El Quemaito, Bahoruco, Saladilla, San Rafael y Los Patos, así como los ríos Bahoruco, San Rafael, y Los Patos que desembocan en las playas de esos mismos nombres y ofrecen a sus visitantes una mezcla de agua dulce y salada para su elección y disfrute.

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Provincia Pedernales

A 135 kilómetros de Barahona y 335 kilómetros de Santo Domingo, se encuentra Pedernales, una provincia fronteriza que posee gran potencial para el desarrollo turístico, pero  que cuenta con casi nulas inversiones hoteleras.

Pedernales guarda celosamente una de las reservas ecológicas más importantes de la República Dominicana: El Parque Nacional Jaragua, donde se encuentra una  de las mayores reservas de flora y fauna nativas, exóticas, y migratorias de la isla.

Bahía de las Águilas, es uno de los principales atractivos del Parque Nacional Jaragua, una playa de unos cuatro kilómetros de longitud, considerada como una de las más hermosas del mundo.

El acceso a esta playa por carretera lo convierte en un turismo de aventura debido a que por decisión de las autoridades, la vía de acceso se mantiene sin asfalto, ya que temen no poder controlar el acceso de los habitantes si habilitan las calles.

Las autoridades tanto del Ministerio de Turismo como de la gobernación de Pedernales coinciden en que no se permitirán la construcción de infraestructuras hoteleras, para preservar la reserva ecológica.

El plan de las autoridades es que sean construidos hoteles en la zona de la playa de Cabo Rojo, otra de las bellezas de Pedernales.

Sin embargo este, al igual que la mayoría de planes de desarrollar el turismo en el sur, se ha quedado engavetado y sin que, hasta ahora, se haya puesto en marcha alguno que sea el verdadero despegue turístico de la región.

Las preciadas tierras costeras de Pedernales han originado varios conflictos entre el Estado y habitantes que se disputan la propiedad de esos tesoros naturales.

Queda claro que la región suroeste de la República Dominicana es rica en encantos naturales, espacios que se han convertido en grandes escondites de riquezas de la región más pobre del país.

La falta de voluntad de varios sectores de la sociedad ha sido la responsable de que el turismo en la región sur se haya quedado rezagado en comparación con otras regiones del país, posponiéndose la oportunidad de sacar del atraso a una región que tiene mucho que aportar a la República Dominicana.

La región sur por siglos ha sobrevivido a través de las mismas actividades, (la agricultura, la pesca, la minería), pero practicadas de manera rudimentaria, sin que hayan impactado lo suficiente para elevar la calidad de vida de su gente.

Los habitantes de esta región, en su mayoría, deciden emigrar a otros países o la capital dominicana en busca de las mejores condiciones de vida que las actividades de su región no les permiten obtener.

La República Dominicana está obligada a hacer frente a los retos presentes y futuros de su gente. Su ejecutoria promete ser un respiro para la economía dominicana pero sobre todo para la sociedad en su conjunto.

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