SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El crecimiento sobre el 16% anual que desde el 2010 exhiben las exportaciones totales del país se debe en gran medida al auge de la industria minera, un sector que según expertos tiene una fuerte dependencia de variables coyunturales, como el precio internacional del oro y otros metales preciosos.

Se trata, según el economista Pavel Isa Contreras, de un “dinamismo” exportador con un impacto limitado en la generación de empleos y las compras nacionales, que “depende críticamente de cómo el Gobierno gaste los recursos” que recauda por vía de las obligaciones contractuales e impositivas.

“Soy mucho más escéptico de lo que plantean las autoridades”, dice Isa Contreras. “Las exportaciones siguen creciendo, pero ahora el precio del oro está cayendo. El crecimiento no sucedió porque la política pública fue efectiva, ni por capacidades productivas propias, sino por un evento internacional que elevó los precios e hizo rentables proyectos que no lo eran. Cuando tomas el resto de las exportaciones, te das cuenta que es mucho más lento el crecimiento”.

Explica que en el período 2009-2013, cerca del 40% del incremento de las exportaciones correspondió al comercio de minerales, una proporción que entre el 2011 y el 2013 ascendió hasta el 52%, impulsado sobre todo por las operaciones de la canadiense Barrick Gold Pueblo Viejo en Cotuí, provincia Sánchez Ramírez.

Otro dato es que los minerales representaron el 14.6%, y el oro en específico un 12.3%, de todo lo que exportó la RD en el pasado año, al tiempo que el 85% de estas exportaciones correspondieron al oro.

FUENTE: CEI-RD

Asimismo, el crecimiento promedio anual de las ventas al exterior de productos no mineros cayó de 15% en el bienio 2010-2011, a un 7% entre 2012 y 2013. “En síntesis, ese crecimiento se debe mucho a exportaciones de minerales, por un asunto coyuntural, y por lo tanto es incierto que se sostenga; no hay certeza de que pueda sostenerse en el tiempo”, afirma el experto.

Señala Isa que en el último bienio “se han detenido y perdido impulso” las exportaciones hacia el vecino Haití, que habían contribuido a compensar el declive del mercado de la industria textil local en los Estados Unidos. Entre 2004 y 2011, las ventas a Haití aumentaron US$133 millones por año, promedio que en el período 2012-2013 cayó a menos de US$15 millones.

Discurso “triunfalista” y DR-CAFTA

Añade que el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Centroamérica (DR-CAFTA), que entró en vigor para RD en el 2007, “se ha aprovechado muy poco, porque el problema no está del lado del acceso a  mercados, sino de la capacidad productiva que necesitamos, porque ha habido un déficit de políticas púbicas de desarrollo productivo y exportador”.

Isa Contreras advierte una “tendencia a un discurso muy triunfalista” en organismos oficiales como el CEI-RD (Centro de Exportación e Inversión), “que ha venido contribuyendo a incrementar el descreimiento de la población respecto a las cifras oficiales”, en áreas como el crecimiento económico.

Considera que un comportamiento saludable y más sostenible de las exportaciones debiera estar sustentado en una mayor productividad de las industrias y otros sectores, también de las zonas francas, pero no mineros.

Según las cifras del CEI-RD, del 2012 al 2013 la incidencia de la minería en el valor de las exportaciones pasó de 7.2% a 18.1%. En el 2013, desde la República Dominicana se exportaron US$1,461.98 millones por concepto de aleación de oro, ferroníquel, cobre en bruto, yeso, piedra caliza, bauxita, entre otros minerales.