Economía

Experto ve difícil que las plantas de carbón estén listas en 2016 (análisis)


PANAMA, Ciudad de Panamá.- Ante la ausencia de inversión de generación base eficiente (carbón, gas natural) por parte del sector privado, el Estado ha tomado la correcta decisión de invertir en la construcción de dos centrales térmicas a carbón que adicionarán 770 Mw de potencia instalada al sistema eléctrico.

La entrada en operación de estas centrales contribuirá a reducir el subsidio directo que el Estado aporta anualmente al sector eléctrico así como la reducción del déficit financiero del sector pero no los eliminará, debido a que los mismos son causados por las altas pérdidas totales (diferencia entre energía comprada a los generadores y facturada a los clientes) con las que operan las distribuidoras (alrededor del 40%), los contratos onerosos y leoninos firmados por la CDEEE con Smith and Enron y Cogentrix donde la CDEEE compra la energía a un precio significativamente más caro del precio a que vende y al exceso en gastos corrientes de la CDEEE y las distribuidoras.

Costo de Inversión

La CDEEE por más de un año estuvo propagando y vendiendo la idea de que el costo total de la inversión en las plantas a carbón sería de alrededor de unos US$1,500 millones.

Las cifras oficiales ofrecidas indican que el Consorcio ganador de la licitación ofertó un precio de US$2,040 millones incluyendo el muelle para el manejo del carbón. A este monto hay que añadirle los costos de la línea de transmisión a 345 Kv que interconectará las centrales a carbón con el sistema eléctrico nacional, más el costo de adquisición de los terrenos donde se instalarán las centrales, más los costos asociados a todo el proceso de licitación. Cuando todos los costos anteriores son añadidos al valor de US$2,040 anunciado por la CDEEE, estaríamos en presencia de que el costo inicial de la inversión en las dos centrales a carbón se situaría en el orden de los US$2,200 millones, unos US$700 millones (47%) adicionales a la cifra inicial estimada por la CDEEE.

A la fecha no se ha anunciado que el contrato para el suministro, instalación, pruebas y puesta en marcha de las centrales a carbón haya sido negociado y firmado por lo cual se desconocen los términos y condiciones que el mismo tendrá.

Es común encontrar en los contratos de suministro y construcción de centrales a carbón, cláusulas contractuales que incluyan escalamientos de costos en el precio inicial que figura en el contrato. El escalamiento de costos de los contratos generalmente se calcula a través de fórmulas de indexación que incluyen la variación en precios entre los principales componentes de la central (acero por ejemplo), así como variaciones cambiarias  asociadas a las fluctuaciones de monedas (Dólar de los EUA; Euro, Peso Dominicano, etc.) y a variación en la inflación (generalmente referenciada al Índice de Precios del Consumidor de EUA). Estas fórmulas de escalamiento de costos o indexación del precio inicial del contracto reflejan la variación de los precios entre la fecha en que el Consorcio ganador elaboro su oferta y el momento en que dicho Consorcio emite una factura para el cobro.

Si en el valor de las centrales a carbón se incorporan los escalamientos de costos durante el periodo de fabricación, construcción, instalación, pruebas y puesta en marcha, más los costos financieros asociados al pago de los intereses durante la construcción, estaríamos ante la presencia de una cifra alrededor de los US$3 mil millones como costo de inversión asociado a las centrales a carbón, lo que representa el doble de la estimación inicial realizada por la CDEEE.

Cualquier atraso que se origine en la ejecución de las centrales, ya sea por causas imputables al Consorcio responsable o a la CDEEE, genera automáticamente un aumento en el monto de los intereses a pagar durante la construcción, situación que al margen de eventuales y posibles demandas que pudieran surgir por extensión del plazo contractual, implicarían un alza en el monto inicial de la inversión

Tiempo de Entrega de las Centrales

Se ha informado que el tiempo para el suministro, instalación, pruebas, puesta en marcha y construcción de las obras civiles asociadas a las centrales a carbón sería de unos tres años, aunque no se dice a partir de qué momento es que se comienza a contar el plazo antes señalado.

Queda la impresión de que como ya se dio inicio protocolar a la construcción de las centrales a carbón, que el plazo esta corriendo y que para el 2016 las centrales estarían prácticamente listas para generar electricidad.

La experiencia en obras similares indican que el tiempo que se requiere para que una central a carbón del tamaño de las que se instalaran en la Republica Dominicana esté disponible para operación oscila entre cuatro y cinco años luego de que el contrato entre las partes haya sido negociado y firmado y que se haya producido el cierre financiero del proyecto.

Usualmente el cierre financiero de un proyecto de inversión y estructura de financiamiento del tamaño de las centrales a carbón anunciadas toma entre seis meses (escenario optimista) y un año (escenario más realista) luego que de que el proceso de negociación y firma del contrato de suministro, instalación, pruebas y puesta en marcha entre el dueño del proyecto (en este caso la CDEEE) y el Consorcio ganador haya concluido.

A la fecha no se conoce que ninguna de las dos condiciones señaladas anteriormente (firma de contrato y cierre financiero del proyecto) se hayan producidos, por lo que luce ser muy optimista la información de que para el 2016 las centrales a carbón pudieran estar generando electricidad.

Expectativas Proceso de Licitación

Uno de los objetivos y expectativas del proceso de licitación era el de producir una competencia técnica y de precios entre los diferentes potenciales proponentes y participantes.

Debido a que solo una de las cuatro empresas o consorcios precalificados pudo alcanzar la puntuación técnica mínima exigida en los términos de referencia o pliego de cargos de la licitación, solo fue abierta una oferta económica para fines de evaluación. Esta situación produjo que el objetivo de poder tener una competencia de precios a través del proceso de licitación se perdiera.

Experiencia de CDEEE en Manejo de Proyectos de Inversión

En el pasado la CDEEE no ha mostrado ser muy eficiente en el manejo de contratos asociados a la inversión en obras de infraestructura eléctrica. Como botón de muestra está el caso de la Central Hidroeléctrica Pinalito con una capacidad instalada de 50 Mw., la cual fue contratada en el periodo 2000-2004 por un monto de unos US$132 millones siendo inaugurada en el 2009 con un costo que superó los US$500 millones, casi cuatro veces más que el monto contractual inicialmente firmado en el 2000-2004 y sin que ese incremento de costo haya significado un incremento de la capacidad instalada.

Esperemos que en el caso de las centrales a carbón no se repita la amarga, triste y costosa experiencia de la Central Hidroeléctrica Pinalito.

Impacto del Costo de las Centrales a Carbón en la Deuda Publica

De acuerdo a entendidos y conocedores del manejo de los temas de economía y deuda pública, el financiamiento de las centrales a carbón tendrá un impacto importante en la deuda pública del Estado ya que se estima que la misma podría pasar de 42% del PIB a alrededor de 54% del PIB lo que podría generar dificultades al Estado para la contratación de nuevos financiamientos y deuda publica.

Quizás el hecho anterior sea la explicación del por qué la anunciada carretera San Juan - Santiago o Cibao - Sur se piensa financiar mediante la figura del fideicomiso de los ingresos de los peajes de las autopistas que maneja el Estado.

Subsidio Directo al Sector Eléctrico

Mientras el hacha va y viene, el subsidio directo ejecutado en el 2012 y 2013 totaliza unos US$2,500 millones y para el 2014 el valor consagrado en el presupuesto es de alrededor de US$1,000 millones

La experiencia de los últimos cuatro años indica que el monto de subsidio que se consigna en el presupuesto al final resulta ser insuficiente y siempre se tiene que producir un incremento adicional que es consignado en el presupuesto complementario que se promulga cada año.

Para el 2014 las expectativas es de que la situación no sea diferente debido a la proyectada baja inversión de las distribuidoras en programas efectivos y eficientes de reducción de pérdidas y a los altos gastos corrientes de esas empresas y la CDEEE

Es previsible que al final del 2014 el subsidio directo entregado al sector eléctrico se sitúe entre los US$1,300 millones y US$1,400 millones lo que implicaría un monto adicional a incluir en el presupuesto complementario entre US$300 y US$400 millones.

Si el Gobierno no toma la firme decisión de invertir recursos importantes en la reducción de las excesivas perdidas de las distribuidoras y de reducir los excesivos gastos corrientes de esas empresas y la CDEEE, tal y como tomo la firme decisión de contratar la construcción de las centrales a carbón, entre el 2014 y la fecha en que dichas centrales entren en operación (entre 4 y 5 años), el Estado podría estar erogando una suma total que oscilaría entre los US$5 mil y US$ 6 mil millones solo en subsidio directo al sector eléctrico, ya que de no hacerlo se corre el riesgo de que el País sufra apagones más intensos y frecuentes a los que se reciben en la actualidad.

Conclusión

La decisión del Gobierno de construir las dos centrales a carbón es una decisión correcta y acertada pero no suficiente para la solución definitiva del problema del sector eléctrico, ya que dichas plantas una vez entren en operación permitirán reducir el déficit financiero del sector eléctrico y de las distribuidoras, pero no lo eliminaran ya que la eliminación del déficit solo se lograra cuando las pérdidas totales de las distribuidoras (diferencia entre energía comprada a los generadores y facturada a los clientes) y el exceso de gastos corrientes de esas empresas y la CDEEE se reduzcan de manera drástica y las pérdidas totales  se sitúen en un rango menor al 15%.

Para poder lograr una reducción drástica de los gastos corrientes de las distribuidoras y la CDEEE y reducir las perdidas totales del sistema, el Estado debe tomar la firme decisión tal y como lo hizo con las construcción de las centrales a carbón, de invertir importantes recursos económicos en el sistema de distribución.

De esta manera mediante la reducción de los costos de generación a través de plantas eficientes y reducción de las pérdidas totales y gastos excesivos de las distribuidoras y la CDEEE, el País podrá disponer de un sistema tarifario eficiente y que elimine la distorsión e ineficiencia que existen en la actualidad que golpea fuertemente a los consumidores, reduciendo y afectando negativamente la competitividad del País.

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