SANTO DOMINGO, República Dominicana.-El Gobierno del presidente Danilo Medina ha dado pasos para fortalecer la economía y hacer más sostenible, pero podría enfrentar dificultades, según un análisis de grupo consultor internacional Eurasia Group.

Consiera que con expectativas limitadas para el crecimiento económico el próximo año, existe el riesgo de que los esfuerzos del Gobierno para aumentar la recaudación de impuestos y aplicar plenamente la nueva reforma fiscal pudieran quedarse cortos.

En efecto, Heather Berkman, analista para América Latina de Eurasia Group, sostiene que la República Dominicana, con el gobierno de Danilo Medina, se mueve hacia el fortalecimiento de la situación financiera, pero existe la probabilidad de “algunos resbalones”,

Resalta que la administración de Danilo Medina heredó una situación difícil al asumir el cargo en agosto pasado, lo cual obligó a tomar una serie de medidas políticamente desagradables, pero las perspectivas para 2013 se ven más brillantes. “Medina tuvo que enfrentarse inmediatamente con un déficit fiscal creciente (se estima que superará el 8% del PIB) y un crecimiento económico mediocre”, precisa el informe analítico obtenido por Acento.com.do con carácter de exclusividad.

“Estos acontecimientos indican que el Gobierno está avanzando en una dirección que debe mejorar la previsibilidad y estabilidad de sus finanzas públicas”

Explica cómo el Gobierno, para ayudar a cerrar las brechas de su financiamiento, aprobó una reforma tributaria a principios de noviembre que esperan que genere nuevos ingresos del orden de 2,2% del Producto Interno Bruto (PIB).

“El Gobierno también está impulsando los esfuerzos para firmar un nuevo acuerdo Standby con el FMI, con el fin de asegurar el acceso a los préstamos de las instituciones financieras multilaterales (vemos venir un acuerdo en buenos términos en febrero de 2013)”, precisa.

Explica que el Gobierno dominicano espera que un acuerdo con el FMI tranquilice a los inversionistas sobre la salud de las finanzas públicas, mientras prepara nuevas emisiones de bonos internos y externos (el presupuesto de 2013 autoriza la emisión externa hasta US$1,000 millones, con una tasa de interés máxima del 7% y una madurez mínima de 10 años).

“Estos acontecimientos indican que el Gobierno está avanzando en una dirección que debe mejorar la previsibilidad y estabilidad de sus finanzas públicas”, subraya.

Considera que la propuesta de presupuesto de 2013, que fue presentado al Congreso el 11 de diciembre, probablemente revele un intento más serio por parte del gobierno para rectificar su situación financiera, en comparación con presupuestos anteriores.

El presupuesto de 2013 prevé un crecimiento económico de lograr solo el 3%, expectativas de inflación de 5%, una relativa estabilidad cambiaria de RD$41,6 por dólar estadounidense, precios del petróleo a 106 dólares.

“El presupuesto cumple con las promesas de Medina de austeridad y un cambio en las prioridades del Gobierno hacia programas sociales: el gasto público en bienes y servicios (con excepciones para los programas de educación y salud) se fijan a los niveles de 2011, mientras que las nóminas del sector público serán congeladas a los niveles de septiembre de 2012 (excepto para la educación, la salud, las fuerzas armadas y la policía nacional)”, indica.

Observa que Medina también sigue adelante con su promesa de campaña de asignar fondos para gastos equivalentes al 4% del PIB a la educación preuniversitaria.

Los riesgos

Para Eurasia Group, el hecho de que el gobierno presentara un cuadro más realista que en administraciones a anteriores sugiere que el Gobierno está comprometido a cumplir su objetivo de déficit fiscal para el año de 2,8% del PIB (US$1,8 millones).

“Sin embargo, existen tres riesgos que podrían socavar sus esfuerzos para cumplir con sus cifras presupuestarias: los excesos en el sector energético, la falta de aplicación efectiva de los nuevos cambios fiscales necesarios para generar nuevos ingresos, y un cambio de gobierno en Venezuela que podría cortar los fondos de Petrocaribe”, advierte.

Recuerda que el sector de la electricidad seguirá siendo una carga pesada para las finanzas públicas, y que el presupuesto de 2013 destina un total de US$1,05 millones (1,8% del PIB) para apoyar esa industria deficitaria.

Esto incluye US$800 millones en las transferencias corrientes a la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) y US$250 millones en inversiones de capital.

En los últimos años, las transferencias a la CDEEE han superado los US$1,000 millones, si bien el presupuesto de 2012 asignó sólo US$350 millones para la CDEEE y tuvo que ser completado a mediados de año con medidas presupuestarias adicionales, lo cual contribuyó a que el déficit fiscal fuera más grande de lo esperado.

“Este año, el Gobierno parece estar adoptando un enfoque más realista -aunque hay una fuerte probabilidad de que se necesite más de US$800 millones para mantener a flote el sector de la energía. Se destacan los programas y préstamos por valor de US$200 millones del Banco Interamericano de Desarrollo, que tendrá como objetivo mejorar la sostenibilidad y la eficiencia del sector energético”, precisa.

No obstante, advierte que las mejoras importantes en las operaciones de la CDEEE, como el cobro de facturas y el aumento en el combate al robo de electricidad, es poco probable que se produzcan, lo que significa que la empresa distribuidora seguirá confiando en las transferencias del gobierno central a fin de pagar a los generadores de electricidad.

“Medina pudiera verse empujado por el FMI a elevar las tarifas de electricidad, pero incluso un aumento de las tasas no compensará el deficitario cobro de facturas ni   el rampante de electricidad”, señala.

“Con expectativas limitadas para el crecimiento económico el próximo año, existe el riesgo de que los esfuerzos del Gobierno para aumentar la recaudación de impuestos y aplicar plenamente la nueva reforma fiscal pudieran quedarse cortos. La mayor parte del crecimiento económico en el 2012 estuvo impulsado por un fuerte gasto público, sobre todo en proyectos de infraestructura”, subraya.

Recuerda que el gasto de capital se habrá reducido sustancialmente para el año próximo, y este hecho unido al los aumentos de impuestos, podría afectar el crecimiento económico y contribuir a reducir más de lo esperado los ingresos fiscales.

Las mejoras en la recaudación fiscal y los esfuerzos contra la evasión pudieran compensar los ingresos más bajos, a pesar de que las deficiencias burocráticas y la corrupción significan que aumentos en ingresos significativos serían poco probables.

¿Cambio en Petrocaribe?

Eurasia Group también llama la atención sobre un posible cambio de gobierno en Venezuela, que podría llevar a una revisión de los programas de préstamos concesionarios, como Petrocaribe.

La República Dominicana ha dependido en gran medida en este programa durante los últimos años, y Venezuela es el mayor acreedor individual del país.

Recuerda que la deuda bilateral con Venezuela se registró por última vez en US$2,940,000,000 (23% de la deuda del sector público no financiero), en septiembre. De acuerdo con las condiciones de préstamo, la deuda de Petrocaribe se puede pagar a una tasa de interés del 1% en un período de 25).

En 2013, el gobierno de Medina espera recibir apoyo financiero de Petrocaribe por valor de US$672,2 millones.

Según Eurasia Group, un cambio en el Gobierno de Venezuela es difícil de predecir, aunque nuevas elecciones podrían celebrarse en el corto plazo.

Un nuevo Gobierno podría recortar los muy favorables programas que benefician a otros países, lo que haría que la administración de Medina buscara nuevas fuentes de financiación para reemplazar los actuales, que en gran medida se han concentrado en el sector de la energía.

“El Gobierno probablemente no estaría dispuesto a promulgar otra gran reforma fiscal o a recortar el gasto social. Por lo tanto, nuevas emisiones de bonos internos, o incluso externos, pudieran ser necesaria el próximo año”, concluye.