SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La República Dominicana es un País Pobre Altamente Endeudado si se toma en cuenta en la actualidad el país tiene indicadores 4.38 veces por encima del valor crítico para ser incluido dentro de esa categoría, de acuerdo con un análisis del economista Yván Rodríguez.

Reveló que la deuda del gobierno y del Banco Central alcanza la escandalosa suma de US$32,186.1, algo jamás conocido hasta ahora.

“El valor crítico de 150% determina a los países que entrarían en la Iniciativa de los Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC), el cual cuando se mide a través del valor presente neto que la deuda pública externa genera, es decir,  el indicador de la carga de la deuda sobre las exportaciones, o sobre la capacidad de generar divisas. Este indicador en Republica Dominicana es de 656%, 4.38 veces superior al valor critico, por lo que calificamos como un país dentro de la HIPC”, dice el documento remitido a Acento.com.do.

Pese a las amenazas de las autoridades del Banco Central de someterlo a la justicia por hablar de temas que podrían ser difamatorios, de acuerdo con un comunicado de la pasada semana, Yván Rodríguez insiste en que el déficit fiscal del 2012 está cercano al 8% del Producto Interno Bruto. En un muy corto plazo vaticina una devaluación.

“En nuestro país resulta muy delicado tocar este aspecto, so pena de ser amenazado con penalidades judiciales, pero dada la magnitud de la crisis fiscal actual, y del resultado de la cuenta corriente de la balanza de pagos, (8% del PIB), y visto el enorme desalineamiento entre el tipo de cambio y el índice de precios, todo indica que transitamos a pasos firmes hacia una devaluación en el muy cortísimo plazo, por lo que debemos estar preparado para tiempos muy difíciles”.

Definió la situación que maneja el gobierno de Danilo Medina como insostenibilidad fiscal, y dijo que eso es “una situación muy grave y seria que pone en serios peligros todo el sistema de pagos del país. Es hora de Sincerarnos y poner las cosas claras para que todos salgamos ganando.

A continuación el documento de Yván Rodríguez.

LOS PROLEGOMANOS DE LA DEUDA PUBLICA

YVAN RODRIGUEZ

El análisis de la sostenibilidad de la deuda pública ha puesto énfasis en la evolución de una serie de indicadores de desempeño fiscal. Varias metodologías se han aplicado para construir indicadores relevantes y, por ende, para evaluar dicha sostenibilidad. Los diversos métodos disponibles, en general, consideran como marco conceptual las identidades contables que involucran la restricción presupuestaria del gobierno, y que vincula los ingresos y los gastos del sector público con el nivel de deuda.

Cabe agregar que también se han aplicado técnicas probabilísticas (VaR), así como modelos en que la evolución de la deuda concesional es central para la sostenibilidad fiscal. Por deuda pública concesional se entiende el monto de créditos al sector público otorgados en condiciones de financiamiento favorables establecidas en un marco definido por los acreedores bilaterales y multilaterales. Las tasas de interés son más bajas que aquellas que se tendrían bajo términos comerciales, y por lo general los plazos de amortización son más largos.

Entre los citados métodos se destacan el enfoque Blanchard que consiste en el  análisis estándar de sostenibilidad conocido como la brecha primaria de corto plazo y que es importante para calcular el ajuste fiscal primario requerido para estabilizar la razón de deuda pública al PIB en un determinado nivel. El enfoque (Blanchard, 1990)  proporciona finalmente el nivel del superávit primario permanente necesario para estabilizar la deuda en proporción al PIB en su nivel actual.

Si el superávit primario permanente es superior al superávit primario actual, la política fiscal no es sostenible, ya que tiende a aumentar el nivel de la deuda en relación al producto. Este indicador de importancia capital para apuntalar los niveles de insostenibilidad fiscal, así como termómetro de para la definición de la calificación de riesgo-país por las agencias calificadoras de riesgo, en la actualidad ha desbordado sus limites, al grado de que al finalizar el mes de agosto ya había alcanzado el 3.5% del PIB.

Luego esta el enfoque de Talvi y Végh (2000) quienes proponen un indicador de sostenibilidad fiscal basado en un déficit primario “macro-ajustado”, el cual se define como el déficit primario que prevalecería en condiciones macroeconómicas “normales”. Un indicador sencillo es el que propone Acevedo (2001), que se basa en la brecha déficit fiscal-crecimiento económico. Este indicador mide la magnitud del esfuerzo fiscal requerido para reducir el cociente entre el déficit fiscal y la tasa de crecimiento de la economía a niveles compatibles con la proporción de deuda pública al PIB.

El indicador Acevedo proyectado por el autor para todo el año 2012 será de 1.52, significativamente mayor que uno, lo que equivale a que el déficit fiscal como porcentaje del PIB terminará en un nivel muy superior, (6%) a la tasa de crecimiento de la economía, (4%), lo que desde ya debe ser motivo de preocupación para las autoridades del país, pues el ajuste fiscal que demanda la actual crisis es de mas de un 5% del PIB proyectado para el próximo año.

Otro es el enfoque de Calvo, Izquierdo y Talvi (2003), el cual considera los efectos de una interrupción súbita de los flujos de capital externo, lo que conduce a un ajuste importante en el tipo de cambio real, una depreciación, así como un ajuste en la cuenta corriente de la balanza de pagos. En efecto, el 2013 visto desde el presente histórico, parece la antesala de un entorno como el definido por estos investigadores, debido a que habrá fuertes caídas en la entrada de nuevos flujos de capital externos, tanto vía prestamos como vía inversión directa externa.

En nuestro país resulta muy delicado tocar este aspecto, so pena de ser amenazado con penalidades judiciales, pero dada la magnitud de la crisis fiscal actual, y del resultado de la cuenta corriente de la balanza de pagos, (8% del PIB), y visto el enorme desalineamiento entre el tipo de cambio y el índice de precios, todo indica que transitamos a pasos firmes hacia una devaluación en el muy cortísimo plazo, por lo que debemos estar preparado para tiempos muy difíciles.

Otra metodología traza la trayectoria del balance primario al PIB consistente con la sostenibilidad de la deuda pública agregada con énfasis en el período posterior a la iniciativa HIPC, por su sigla en inglés High Indebt Poor Countries y se refiere a un programa de condonación de la deuda, coordinado por organismos multilaterales y gobiernos, para reducir a niveles sostenibles la deuda externa en los países pobres altamente endeudados. Este indicador mide la relación entre la deuda pública externa y las exportaciones de bienes y servicios. El valor crítico de 150% determina a los países que entrarían en la Iniciativa de los Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC), el cual cuando se mide a través del valor presente neto que la deuda pública externa genera, es decir,  el indicador de la carga de la deuda sobre las exportaciones, o sobre la capacidad de generar divisas. Este indicador en Republica Dominicana es de 656%, 4.38 veces superior al valor critico, por lo que calificamos como un país dentro de la HIPC.

Otro elemento importante es la proporción de la deuda de corto plazo en la deuda externa total. Habitualmente se considera que cuando este indicador es inferior a 10% no representa ningún tipo de alarma para las autoridades económicas. Sin embargo, en nuestro país, la deuda de corto plazo representa el 33.3% de la deuda total. De manera que en este indicador estamos 23.3 puntos porcentuales por encima de su valor critico.

Uno de los indicadores más usados es la deuda como porcentaje del PIB. Sin embargo, no existe un consenso acerca de qué nivel de deuda es “peligroso”. De hecho, los valores críticos varían considerablemente de acuerdo al tipo de economía a que se aplica. Un valor considerado aceptable para los países industrializados es juzgado demasiado peligroso para los países en desarrollo. El valor crítico que recomienda el FMI para las economías emergentes (2002) es 40% del PIB. Debajo de esta proporción la probabilidad de ocurrencia de una crisis de la deuda es inferior a 5%. Sin embargo, la probabilidad de crisis aumenta a un rango de 15% a 20% una vez se sobrepasa el nivel de deuda equivalente a 40% del PIB. En otras palabras, la relación entre la probabilidad de la crisis de deuda y el nivel de la deuda no es lineal. En la Republica Dominicana este indicador está actualmente en 56.7% del PIB. Ver Cuadro anexo.

Aparte de la proporción del PIB, un indicador clave es la deuda pública total como proporción de los ingresos públicos. Un mismo nivel de deuda pública como proporción de producto puede resultar en muy diferentes proporciones en cuanto a los ingresos públicos. Hay países de la región en los cuales la situación es manejable con una deuda/PIB en torno a 47%, mientras que el indicador de la deuda sobre ingresos públicos ronda en los 188% y 301%, respectivamente. Pero en República Dominicana este indicador de la sostenibilidad de la deuda publica se encuentra en la actualidad en el nivel de 592, cuando el valor critico es de 250, es decir,  2.4 veces mas que lo recomendado. Esto quiere decir que la República Dominicana tiene una deuda publica casi seis veces mayor que todos los ingresos corrientes que recibirá  el gobierno al finalizar el 2012. La amenaza de una Crisis es totalmente real. No se trata de rumores ni de tremendismos.

Finalmente, en los últimos tiempos ha sido introducido un nuevo indicador de medición de la deuda pública y es el llamado Nivel de Intolerancia.  El concepto de la intolerancia de la deuda (ID) fue introducido recientemente en un estudio realizado por Carmen M. Reinhart, Kenneth S. Rogoff y Miguel A. Savastano. En este estudio, los autores tratan de demostrar, para el caso de la Deuda Publica Externa e Interna, como los umbrales de deuda seguros para las economías emergentes son muy variables (entre 15% y 35% del PIB), señalando que los países más intolerantes a la deuda tienden a presentar debilidades institucionales y problemas fiscales recurrentes, de tal manera que las mismas crisis tienden a exacerbar estos problemas y hacer estos países más propensos a futuras crisis o procesos de reestructuración de deuda.

El análisis para medir el ID de la República Dominicana fue realizado  por los investigadores del FMI Geoffrey y J. Bannister y Luis-Diego Barro y sus resultados no son de grado de inversión, por lo que es muy difícil mejorar su calificación teniendo como objetivo alcanzar el rango medio del IIR (Institucional Investor Ratings). Este indicador de riesgo de la deuda soberana se publica en los meses de marzo y setiembre de cada año, en la revista Institucional Investor (Credit Risk Ratings), cuyo cálculo se basa en la información provista por al menos 75.100 analistas económicos y de riesgo soberano de los bancos externos líderes y compañías de seguros. La escala de calificación varía de 0 a 100, donde 100 representa el menor riesgo de crisis de deuda (default) donde se podría empezar a ser considerado para el grado de inversión.

Para que la República Dominicana califique como país con grado de inversión aceptable dentro del renglón analizado, deberá reducir en al menos 23 puntos su nivel actual de deuda con relación al PIB, lo que de acuerdo con nuestra evaluación resulta imposible en el muy corto plazo. En el estudio citado, la Republica Dominicana solo supera a Uganda, tal como se muestra en cuadro siguiente.

El resultado final de la deuda publica y sus principales indicadores de sostenibilidad financiera es el siguiente:

  1. Deuda Publica Externa a Junio del 2012, incluyendo operaciones de factoring del Banco de Reservas y deudas con generadores eléctricos US$14,321.2 millones.
  2. Deuda Publica Interna a Junio del 2012 US$17,865 millones, de la cual,
    1. Deuda de Haciendas con el Banco Central por concepto de no haber emitido bonos del tesoro para colocarlos en el mercado secundario y entregar al Ente Emisor para eliminar los certificados financieros hasta un máximo de RD$320,000.00 millones en el 2017, al 30 de Junio ascendía a US$6,653.05 millones. A esto se debe la constante tensión y fricción entre ambas instituciones, que la lleva a presentar resultados muy diferenciados de las operaciones fiscales.
    2. Certificados del Banco Central, del publico, bancos e intermediarios financieros al 30 de junio US$6,83.5 millones.
  3. 3. TOTAL DEUDA PUBLICA DEL  GOBIERNO CENTRAL Y EL BANCO CENTRAL US$32,186.1 MILLONES.
  4. Relación deuda/PIB 56.7%. (el valor critico es 40%)
  5. Relación Deuda/Ingresos Fiscales 5.92 (el valor critico es 2.50).
  6. Deuda Pública Externa y las Exportaciones de Bienes y Servicios 656%, (el valor Critico es de 150%).
  7. Indicador de Brecha Primaria de Corto Plazo (Blanchard). Tenemos un déficit fiscal primario de 3.5% del PIB, (Valor Critico mas de 1% de superávit primario del PIB)
  8. Nivel de Intolerancia de la Deuda, (IRR) 35, (Valor Critico mas de 45)

Definitivamente ya República Dominicana alcanzó el nivel mas crítico de, lo que en Economía del Sector Publico se llama Insostenibilidad Fiscal, una situación muy grave y seria que pone en serios peligros todo el sistema de pagos del país. Es hora de Sincerarnos y poner las cosas claras para que todos salgamos ganando.