SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La importación masiva de arroz subsidiado en los Estados Unidos, que se prevé a raíz del desmonte arancelario del DR-CAFTA, no es la única “amenaza” que pende sobre la rentabilidad de la producción local, advierten dirigentes y expertos de este estratégico renglón agrícola.

Carlos Columna, productor y consultor arrocero, explica que Nicaragua, uno de los países miembros del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Centroamérica (DR-CAFTA), tiene condiciones para exportar eventualmente al mercado dominicano.

“Nicaragua también está creciendo rápido y tiene un sentido de la exportación muy amplio, con productores muy organizados”.

Agrega que para proteger su producción de las importaciones estadounidenses, productores y el Gobierno de la nación centroamericana acordaron el establecimiento de requisitos y precios competitivos. “Según ese acuerdo, tú traes arroz pero no te dejo traerlo si no compras arroz nacional; entonces hacen una especie de pool, se sientan productores y sector oficial, y establecen precios con márgenes de beneficios reales”.

Columna se refiere al Programa de Apoyo al Productor Arrocero (P.A.P.A.) que describe en su página web la Asociación Nicaragüense de Arroceros (ANAR) http://www.anar.com.ni/programas/papa/objetivos y al que se atribuye en gran medida el crecimiento de 40% que desde el 2001 ha experimentado la producción nacional del cereal.

Pero los competidores de los que deben “cuidarse” los arroceros criollos no se limitan a la órbita del DR-CAFTA, apunta Ricardo Barceló, presidente de la Asociación Dominicana de Hacendados y Agricultores (ADHA).

Ricardo Barceló, presidente de la ADHA.

“En el caso del arroz todavía tenemos que cuidarlo más que dentro del DR-CAFTA, porque países como Vietnam y China están produciendo mucho más barato que Estados Unidos, y tenemos que cuidarnos de ellos también. Cuba, por ejemplo, está importando una gran cantidad (de arroz) de los países asiáticos”, sostuvo.

Tanto la ADHA como la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz) señalan a la falta de capacitación, financiamiento y de asociatividad entre las mayores debilidades competitivas del sector, sobre de cara al 2026, cuando el arroz estadounidense podrá ingresar en volúmenes ilimitados y exonerado del pago de aranceles.

“El 85% de los arroceros criollos tiene fincas de 50 tareas (poco más de tres hectáreas) o menos, el 95% no pasa de 100 tareas, y en Estados Unidos el mínimo en promedio son 400 hectáreas, y de 200 hectáreas en los pequeños productores”, explica Columna, quien ha asesorado a arroceros de varios mercados de la región.

Barceló añade que “los pequeños tienen que asociarse, entre 20 pueden hacer una finca de mil tareas, para comercializar el producto”, una estrategia en la que “deben desempeñar un papel estelar” el Estado y también las asociaciones de productores.

Estima que a partir del próximo año también pueden incrementarse significativamente las importaciones de rubros agrícolas como la leche líquida y las habichuelas, desde China y los Estados Unidos.