Madrid, 1 mar (EFE).- La gestora de JP Morgan cree que un dólar fuerte podría facilitar el camino a una subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, que elevaría el precio del dinero cada dos reuniones hasta el 4 %.

Así lo ha explicado el director de operaciones de renta fija global de la gestora, Bob Michele, en un encuentro informativo, en el que ha pronosticado que en Estados Unidos "llevará cinco años llegar a tipos normales".

El Banco Central Europeo, por su parte, "no pierde nada en esperar a fin de año para anunciar la próxima ronda" y sus posiciones serán "moderadas hasta que pasen las elecciones alemanas".


"Trump no va a ser tan malo con esos mercados como la gente cree; tiene gente inteligente en su equipo"

Michele ha comentado que el dólar podría continuar con esta tendencia alcista y ha comparado el comportamiento de la divisa con el que registró durante la legislatura del presidente Ronald Reagan en la década de los ochenta, cuando subió un 50 %.

En la actualidad ya se ha revalorizado un 30 % desde mínimos y podría escalar otro 20 %, según ha apuntado el experto, especialmente si el nuevo inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, saca adelante sus planes.

Además, la fortaleza del dólar no es el único indicador que podría anticipar una subida de tipos; los datos de empleo, inflación y crecimiento económico también justificarían esta actuación.

Por otro lado, las políticas fiscales anunciadas por Trump, como la rebaja del impuesto de sociedades, son "buenas" y pueden traducirse en una "bolsa muy barata" para los inversores, aunque desde la gestora prefieren esperar a ver cómo se desarrollan los nuevos proyectos.

Este nuevo escenario ofrece oportunidades de inversión en "emergentes en divisa local", ya que estos países ya han hecho sus ajustes y la moneda resulta "competitiva", según Michele.

"Trump no va a ser tan malo con esos mercados como la gente cree; tiene gente inteligente en su equipo", ha dicho.

En cuanto al bono del Tesoro estadounidense a diez años, la gestora destaca que se comporta como "una especie de muelle" y hasta verano no se verá "un cambio en la rentabilidad". EFE