Es la pregunta que hacen 9 de cada 10 personas. Pero primero hay que definir a qué normalidad nos referimos.

  1. NORMALIDAD SANITARIA: El Covid-19 podría convertirse en endémico si no hay una vacuna garantizada y efectiva 100%. Esa vacuna no estará disponible para todos hasta muy avanzado el año 2021 (la OMS habla de junio), y mucha gente con problemas de salud no se arriesgará a inocularse hasta que millones de personas lo hagan sin mostrar síntomas colaterales.
  2. CURVA DE CONTAGIO: Sin desaparecer por completo, la curva de contagio por coronavirus podría aplanarse a partir del 2021 en la medida en que los dominicanos tomen conciencia de que viviremos con el virus por mucho tiempo y tendrán que protegerse a las buenas o a las malas. Habrá repuntes momentáneos cuando la economía se abra por completo.  r
  3. CRECIMIENTO ECONÓMICO: la recesión continuará gran parte del 2021 y volver a un crecimiento positivo requerirá de unos 6 meses. Estamos hablando de tasas entre 1% y 2%. Retomar el nivel de crecimiento antes de la pandemia (5%), es una verdadera incógnita ya que dependerá de muchas variables entre ellas el control del virus y el acceso a una vacuna segura. El 2022, sería el año del gran salto, si y solo si, se adopta un nuevo paradigma de desarrollo.
  4. IMPACTO SOCIAL: el aumento en el desempleo de un 5.5% a casi 11%, comenzara a descender partir del mediados del 2021 y su recuperación total seria en los albores del 2023.  La pobreza, por igual ya que después de escalar casi a un 30% comenzará su descenso dentro de un año y de forma lenta.
  5. ASISTENCIA SOCIAL: El alto desempleo con un crecimiento acelerado de la pobreza obligará al gobierno a duplicar los recursos para financiar los programas de asistencia social en los próximos 3 años llevándolo de un 0.4% del PIB antes de la pandemia (RD$23 mil millones) a un 1% del PIB (RD$50,000 millones). Esto implica sacrificar otras partidas de gastos que no sean prioritarias.
  6. DEUDA CONSOLIDADA: Si la deuda pública consolidada al cerrar el 2020 alcanzará el 61% del PIB, en los próximos 2 años llegara al 70% del PIB, porque los requerimientos financieros serán inmensos ante un escenario de baja recaudación que se extenderá hasta el 2022. Estimamos que los requerimientos financieros adicionales para cubrir el presupuesto de los próximos 2 años y medio estarían en el orden de los US$13,000 millones.
  7. TURISMO: Como depende en gran parte del comportamiento de la pandemia en los países de donde provienen la mayoría de los turistas y también de cómo nosotros aplanemos la curva de contagio, la recuperación total se logrará a partir del 2022. El turismo local mejorará mucho antes que el extranjero.
  8. REMESAS: Se mantendrán, pero sin el crecimiento acostumbrado hasta que Estados Unidos vuelva a la normalidad y el empleo se recupere.
  9. INVERSIÓN EXTRANJERA NETA: Bajaran en los próximos 2 años salvo que a través de la APPS se inicien grandes proyectos en la red vial, turismo, energía y transporte.
  10. COMERCIO EXTERNO: El déficit comercial bajará ligeramente si el precio del petróleo no se dispara, el oro se mantiene alto y logramos romper las restricciones para exportar.
  11. DÉFICIT FISCAL: El déficit de este año podría cerrar entre un 7% y 8% del PIB. En el 2021 bajaría a 6% y en el 2022 todavía estaría en alrededor de un 4%. Volver a un déficit de 2.3% como era antes del coronavirus tomara unos 3 años. Sin embargo, este déficit es insostenible y pondría en riesgo la capacidad del país para honrar su deuda.
  12. REFORMA TRIBUTARIA: Por ello, el gobierno debe introducir un proyecto de reforma tributaria a principios del 2021, donde el gasto corriente (excepto intereses) tendrá que ser reducido en un 10%, reasignando el 90% restantes en forma más eficiente. Por el lado de los ingresos, hay que mejorarlo en otro 10% equivalente a un 1.5% del PIB.  Parte del ahorro en el gasto corrientes como de los ingresos adicionales serian para cubrir los nuevos compromisos de la deuda considerando las necesidades de financiamiento en los próximos 3 años.
  13. OTRAS REFORMAS: La reforma institucional será de gran ayuda para consensuar una reforma tributaria que se concrete en el menor plazo posible. La eliminación de gastos superfluos, de instituciones inoperantes y duplicadas, el saneamiento de las nominas publicas y mas transparencia en las compras y contrataciones, podría generar ahorros por unos RD$70 mil millones al año, conservadoramente hablando. Esos recursos servirían para fortalecer los planes de salud, asistencia social e inversión pública, aunque parte lo absorbería el pago de los intereses de la deuda.
  14. PRESUPUESTO DEL 2021: Los temas anteriores tienen que estar reflejados en el presupuesto del 2021, 2022 y 2023. Tanto en los ingresos como en los gastos. Tiene que hilarse muy fino para que la sostenibilidad fiscal este garantizada y el país pueda incursionar en los mercados financieros. De lo contrario estamos fritos.
  15. INFLACIÓN, TASA DE CAMBIO Y TASA DE INTERÉS: Los intereses seguirán bajos en los próximos 3 años, la inflación se mantendría oscilando entre un 3% y 5% y la devaluación anual del tipo de cambio entre un 6% y 8%. Obviamente, todo dependerá de los flujos de capitales y el financiamiento externo, considerando que hasta el 2003 no volveremos a recibir los ingresos de divisas registrados antes del coronavirus (unos US$30 mil millones).

En resumen, la normalidad entendida como escenario sin pandemia, no es por ahora. Todo dependerá de una cura que genera muchas interrogantes y suspicacia. Estas proyecciones podrían cambiar, pero a mi modo de ver no serán cambios significativos.

Si en el 2002 la economía dominicana retorna a los niveles de crecimiento por encima 5%, pero con más equidad y justicia en la distribución del ingreso, menos corrupción y una gobernabilidad responsable y transparente, entonces el CAMBIO se habrá justificado con creces.  ES EL NUEVO PARADIGMA,