LA PAZ, Bolivia.- Los indígenas bolivianos que rechazan una carretera que partirá en dos la reserva natural Tipnis completaron el viernes 18, los primeros 230 de 600 kilómetros de su nueva caminata desde la Amazonía hacia La Paz en contra de ese proyecto vial promovido por el presidente Evo Morales y financiado por Brasil.

Los caminantes, que defienden el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), fueron recibidos hoy con música, aplausos y pancartas de apoyo por los habitantes del pueblo de San Borja, en el departamento amazónico de Beni, informaron sus dirigentes.

La movilización partió el pasado de 27 de abril de Trinidad, capital de Beni, y hoy se encuentra a 370 kilómetros de La Paz.

En declaraciones a la radio Erbol, la líder indígena Bertha Bejarano destacó el recibimiento en San Borja y aseguró que solo aceptarán discutir sus demandas con el presidente Morales.

"Hasta el momento no ha habido diálogo con nadie del Gobierno y no vamos a aceptar una comisión de ministros. Vamos a aceptar el diálogo con el mismo presidente, en eso estamos firmes", dijo.

Agregó que los indígenas seguirán caminando "hasta que el Gobierno acepte sentarse a dialogar" con ellos.

La semana pasada, los indígenas superaron su primer escollo al llegar al pueblo de San Ignacio de Moxos, donde partidarios de Morales les cerraron el paso con alambradas de púas y les obligaron a dar un rodeo en medio de insultos y algunos golpes.

Los centenares de indígenas, incluidas mujeres y niños, han avanzado con carencias y dificultades, por carreteras inundadas y destrozadas por las lluvias.

Los indígenas lograron con su primera caminata de 66 días en 2011 que Morales promulgue una ley que prohíbe la construcción de cualquier carretera en el Tipnis, aunque luego el gobernante se arrepintió y trata de reanudar las obras.

Para ello, aprobó otra norma para realizar una consulta a las etnias del Tipnis sobre la carretera, que los indígenas rechazan porque dicen que debió hacerse antes de contratar el crédito con Brasil e iniciar las obras.

La primera marcha también sufrió bloqueos de partidarios de Morales, además de una violenta represión que le costó los cargos a varios ministros, viceministros y otros funcionarios de alto nivel, pero entró triunfal a La Paz en octubre pasado.