LOA ÁNGELES, EEUU.- Un milagroso mate sobre la bocina de Deandre Ayton le dio este martes el 2-0 a los Phoenix Suns en la final de la Conferencia Oeste y hundió a Los Angeles Clippers, que lo tuvieron de cara para llevarse una importantísima victoria a domicilio pero que fallaron en el instante decisivo (104-103).

El mate de Ayton, a pase de Jae Crowder en saque de fondo cuando solo quedaban siete décimas en el reloj, cerró un partido áspero, físico y muy equilibrado con las defensas dominando a los ataques.

Los Clippers habían ido por detrás durante casi toda noche, pero a falta de 22 segundos se pusieron arriba con una canasta de Paul George (102-103).

El alero pudo haber rematado la machada desde la línea de tiros libres, pero falló los dos y dejó vía libre para que Ayton, en una perfecta jugada de pizarra de Monty Williams, se convirtiera en el héroe de Phoenix (EE.UU.) y castigara los imperdonables errores de los Clippers.

El pívot, con 24 puntos y 14 rebotes, fue uno de los más destacados de los Suns, que también contaron con un eléctrico Cameron Payne (29 puntos y 9 asistencias).

Devin Booker aportó 20 puntos, pero sufrió la pegajosa defensa de Patrick Beverley y solo anotó 5 de 16 en tiros.

Por parte de los Clippers, George fue el principal referente con 26 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias.

Chris Paul por el protocolo del coronavirus y Kawhi Leonard por lesión en la rodilla volvieron a ser baja en los Suns y los Clippers, respectivamente.

DEFENSA SOBRE ATAQUE

Los Clippers trataron de cambiar el guion del segundo partido al meter como titulares a Ivica Zubac y a Patrick Beverley como antídotos de Devin Booker y Deandre Ayton.

La idea de Tyronn Lue salió bien de entrada, ya que los Suns, muy imprecisos en el arranque, no consiguieron su primera canasta hasta que se habían disputado tres minutos.

La reacción local llegó de la mano de Cameron Payne, todo un agitador de la cancha, y sobre todo del poderío de Ayton.

El pívot, que acabó el cuarto con 12 puntos, se sacudió rápidamente la presión de Zubac y regaló un enorme mate sobre el croata para dejar claro quien era el amo de la zona.

Frente a la contundencia y seguridad de Ayton, el cuarto inicial (25-22) estuvo marcado por las imprecisiones, las faltas constantes y la muy limitada inspiración de Devin Booker para los Suns y Paul George para los Clippers.

Los refuerzos desde el banquillo pidieron paso en el segundo cuarto.

Dario Saric proporcionó versatilidad y sacrificio en el juego interior hasta frustrar a un confundido DeMarcus Cousins, mientras que Rajon Rondo, con dos triples, le dio algo de aire a unos Clippers desacertados en el tiro exterior (38-34 con 6.10 por jugarse).

Pero, salvo destellos de jugadores como Cameron Payne (16 puntos) o Reggie Jackson (11), las defensas se impusieron claramente en los dos primeros cuartos sin que ninguno de los dos equipos pudiera tomar el control del encuentro (48-47).

Los números de las estrellas dejaron claro que la primera mitad fue bastante gris: Booker consiguió 9 puntos (3 de 10 en tiros) y perdió el balón en 5 ocasiones, y Paul George sumó también 9 puntos (4 de 12 en intentos al aro).

LA SANGRE DE BOOKER

La reanudación comenzó con malas noticias para Booker, que sumó su tercera falta cuando solo se habían jugado tres minutos.

No acabaron ahí las desgracias para el escolta, que en un duro choque con Beverley acabó con la nariz sangrando y camino del vestuario.

Al margen de eso, el escurridizo Payne le dio un estirón a los Suns (59-54 con 7.44 en el reloj) y un Ayton imperial en la pintura hizo que los locales rozaran ventajas importantes de casi 10 puntos.

Sin embargo, los Clippers suplieron su falta de brillantez con mucho esfuerzo y, con George al frente, mantuvieron el partido en el filo de la navaja (75-71).

Booker regresó en el cuarto definitivo para impulsar a su equipo desde la línea de tiro libre.

Por su parte, Reggie Jackson y Luke Kennard golpeaban desde el triple para unos Clippers que tenían en el apretado marcador la mejor noticia de la noche (88-85 con 6.52 por jugarse).

Los angelinos estaban a punto de conseguir la remontada ante unos Suns con demasiadas dudas y un Booker errático, pero fallaron hasta cuatro triples consecutivos que habrían empatado el encuentro.

La defensa visitante, con Beverley como feroz capitán, subió aUn más sus prestaciones para forzar robos y faltas en ataque de los Suns.

Así fue como George logró en el último minuto y en un gran contraataque una ventaja para los Clippers que pudo ser definitiva, pero justo después murió su equipo ante la proeza de Ayton en el último instante.

La serie viaja ahora a Los Ángeles (EE.UU.), donde el jueves se disputará el tercer encuentro de la final del Oeste. EFE