SAN LUIS, EEUU.- La figura del joven pelotero dominicano Juan Soto, que hace apenas menos de un año competía en las ligas menores, se ha convertido en el líder de los Nacionales de Washington, que eliminaron contra todo pronóstico a los favoritos Dodgers de Los Angeles.

La clave volvió a ser el bateo poderoso y oportuno de Soto, de apenas 20 años, que llegó al primer equipo debido a las lesiones, sobre todo la de su compatriota Víctor Robles, otra promesa de los Nacionales.

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La mala suerte de Robles hizo posible que Soto, en mayo del 2018, subiese al primer equipo con apenas 19 años, pero desde ese momento su progresión en las mayores ha sido espectacular tanto en el juego ofensivo como en defensa.

Su figura la pasada noche en el Dodger Stadium brilló de manera especial al pegar el sencillo impulsador de la primera carrera de los Nacionales con las que iniciaron en el sexto episodio la remontada histórica.

Luego llegó el cuadrangular del empate a 3-3 en la parte alta de la octava entrada, con bambinazo solitario ante el estelar zurdo Clayton Kershaw, y en la décima anotó una de las cuatro carreras del grand slam que pegó su compañero Howie Kendrick.

Su aportación ofensiva permitió a los Nacionales ganar a los Dodgers por 7-3 en el decisivo quinto partido de la Serie Divisional del Viejo Circuito y al equipo llegar a la Serie de Campeonato por primera vez en su historia con la sede en Washington desde el 2005 tras dejar la de Montreal y el nombre de los Expos.

"Para mí ha sido increíble, todo lo que yo he visto los últimos dos años, lo que he vivido con los fanáticos y todo el mundo, como el trato que me han (brindado)", analizó Soto sobre su trayectoria profesional. "Ha sido increíble".

Los números cuentan una gran parte de la historia y no dejan ninguna duda que Soto, si las lesiones le respetan, tiene ante si un futuro brillante de jugador franquicia.

En 266 partidos con los Nacionales, Soto batea .287/.403/.535 (OPS de .937) con 56 cuadrangulares, 187 empujadas y OPS+ de 140.

Además su habilidad de embasarse, con porcentaje de más de .400 en cada una de sus dos temporadas, demuestra un conocimiento de la zona de strike que supera a la de muchos veteranos.

"Para mí, eso ha sido así desde mi primer año en ligas menores", confensó Soto, cuyos Nacionales se preparan para enfrentarse a los Cardenales de San Luis desde el viernes en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional. "Yo le daba swing a todo. El pitcheo que fuera, si la veía bien le tiraba".

Sin embargo, reconoce que fue la orientación de los entrenadores la que le hicieron mejorar en todos los aspectos cuando está en la caja de bateo.

"Mis entrenadores empezaron a decirme, 'Hey, tienes que buscar un pitcheo y quedarte en la zona hasta que tengas dos strikes. No importa que te canten los tres y te ponches. Espera tu pitcheo, quédate en la zona y no le tires a pitcheos fuera (de la zona)'", explicó Soto. "Por eso no importa lo que me tiren, cuando llegan los dos strikes haces la zona más grande y luchas fuerte".

Soto hizo los ajustes necesarios en el 2019 para seguir rindiendo y mejorando. En la campaña regular, bateó .282/.401/.548 con 34 vuelacercas, 110 remolcadas y OPS+ de 138, con WAR de 4.7.

Además también sabe como trabajar con la mente de los lanzadores a los que intimida con un movimiento típico de pies mirada al rival y dejar pasar lanzamientos.

Tras cumplir con su primera temporada completa en las Mayores, Soto tiene ahora la oportunidad de ir tras un título de Serie Mundial después de haber aportado en la serie ante los Dodgers 5 imparables en 18 turnos al bate, con 2 cuadrangulares, 4 carreras producidas y 3 bases por bolas recibidas. EFE