Redacción Deportes.- Duelo de gigantes en Denver entre Damian Lillard, que dio un recital histórico de triples, y Nikola Jokic, cuyos Nuggets necesitaron dos prórrogas para derrotar a los Portland Trail Blazers por 147-140 tras desperdiciar una ventaja de 22 puntos en el segundo cuarto.

Con la victoria de la noche del martes, los Nuggets se ponen por delante 3-2 en la serie contra los Blazers.

Lillard dio todo un recital que le inscribió en los libros de historia de la NBA al anotar 55 puntos y 10 asistencias, un récord en un partido de playoff. Lillard, que consumó 12 triples de 17 intentos, también sumó 6 rebotes, 1 robo y 3 tapones.

El base de los Portland anotó 22 de los últimos 23 puntos de su equipo: un impresionante triple con el que forzó la primera prórroga, 13 de los 14 puntos de los Portland en la primera prórroga y los 5 puntos de su equipo en la segunda y última extensión.

En frente, Jokic, el principal candidato de MVP de la temporada, respondió casi golpe por golpe a Lillard. El pívot serbio terminó el partido con 38 puntos, 11 rebotes, 9 asistencias, 1 robo y 4 tapones. Y cuando Jokic no pudo replicar a Lillard, los Nuggets contaron con de Monte Morris, 28 puntos, y Michael Porter Jr., 26 puntos.

La actuación de Lillard dejó mudos en más de una ocasión a los más de 10.000 espectadores del Ball Arena de Denver. Tras el partido, el entrenador de los Nuggets, Michael Malone, rindió homenaje al partido de Lillard al señalar que el base de los Portland fue "superhumano".

Quizás el mejor detalle que refleja la mentalidad de Lillard fue en los últimos instantes del tiempo regular. Con 10 segundos para el final y con un 121-118 en contra en el marcador, el base subió la pelota y tras pasar el centro de la cancha, pidió a sus compañeros que le dejasen solo ante su defensor, Porter Jr.

RECITAL DE LILLARD

A falta de 4 segundos para el pitido final, Lillard amagó la entrada desde el centro y arrastró a Porter. Con el defensor desequilibrado, Lillard dio un paso atrás, lo suficiente para situarse detrás de la línea de tres, y lanzó un triple que empató el partido 121-121, forzando la extensión.

Lillard fue capaz de repetir la misma jugada al final de la primera prórroga, con otro paso atrás a falta de 6,6 segundos que convirtió otro triple para empatar 135-135 y obligar a la segunda prórroga.

En la segunda extensión, con jugadores como Jokic y Lillard claramente exhaustos, los Portland no pudieron aguantar el tirón del banquillo de los Nuggets. Los de Denver finalmente finiquitaron a los Blazers tras un parcial de 9-0 que dejó el marcador en 147-140.

En los Nuggets el banquillo fue fundamental en la victoria al sumar un total de 48 puntos, de los que 28 correspondieron a Morris, que anotó 4 triples de 9 intentos, algunos de ellos de gran importancia para los Nuggets.

Por contra, el banquillo de los Blazers sólo hizo 22 puntos. Los Blazers también sufrieron un importante contratiempo cuando el pívot bosnio Jusuf Nurcik, que en el cuarto partido ejerció una efectiva defensa contra Jokic, se cargó rápidamente de personales en el tercer cuarto y finalmente tuvo que abandonar la cancha con seis personales a 4 minutos para el final del cuarto periodo.

Los Nuggets salieron especialmente motivados a la cancha tras una actuación desangelada en el cuarto partido de la serie. Tras el salto inicial, los de Denver castigaron a los Blazers con un parcial de 13-1 en los primeros minutos.

Los de Denver defendían a la perfección y todos sus ataques parecían acabar en canasta. Cuando los primeros 12 minutos concluyeron, los Nuggets estaban 7 puntos arriba, 38-25.

VUELCO EN EL SEGUNDO CUARTO

En el segundo cuarto, con el banquillo sobre la pista, las cosas incluso mejoraron. Los Nuggets se llegaron a poner 22 puntos por delante, 54-32, a falta de 8 minutos para el descanso. Pero con la rotación y la entrada de los titulares (Jokic, Campazzo y Austin Rivers), el partido se torció de repente para los de Denver.

Los Blazers, dirigidos a la perfección por Lillard, clavaron a los Nuggets un parcial de 9-21, 59-53, y cuando el segundo cuarto concluyó la diferencia se había reducido a 3 puntos, 65-62.

Los Blazers olieron la sangre y apretaron en el tercer cuarto. Los de Portland anotaron en ese periodo 32 puntos, por 27 de los Nuggets, lo que dejó a los Blazers por delante, 92-94, al inició del cuarto periodo.

Esta vez los Nuggets supieron guardar la compostura y tras la salida de la cancha de Nurcik por su sexta personal, Jokic aprovechó la oportunidad. A falta de 52 segundos para el final del cuarto, los Nuggets estaban 4 puntos arriba, 119-115.

Pero empezó el recital triplista de Lillard que permitió a los Blazers empatar en los momentos claves a base de triples inverosímiles y extender el partido con dos prórrogas. Hasta que se el fuelle se le acabó a Lillard. EFE