REDACCIÓN DEPORTES.- El estadounidense Hikaru Nakamura derrotó por 2,5 a 1,5 a Magnus Carlsen en el primer encuentro de la Gran Final del circuito mundial que lleva el nombre del campeón mundial y planteó un serio desafío al noruego, que venía dominando de forma abrumadora la competición por internet.

Los combates precedentes entre ambos Grandes Maestros en los torneos de este mismo circuito fueron muy reñidos. Se enfrentaron ya el primer día del primero, el Magnus Carlsen Invitational, y el campeón mundial sólo pudo imponerse en el Armagedón de desempate.

Luego jugaron en la final de ese mismo torneo, también con victoria para el noruego, pero Nakamura se tomó el desquite en las semifinales del segundo torneo, el Lindores Abbey, eliminando al campeón del mundo pese a haber perdido por 3-0 el primer "match". Fue el único de los cuatro torneos que se le escapó a Carlsen.

En esta Gran Final, que se juega al mejor de siete encuentros de cuatro partidas, no sólo la victoria y el prestigio estaban en juego. También la diferencia de 60.000 dólares entre el premio para el campeón (140.000) y el reservado al finalista (80.000).

Carlsen sacrificó la calidad en las tres primeras partidas, dos veces con ideas ofensivas y una obligado para no colapsar. La primera, una Siciliana del noruego con negras, acabó en tablas en 49 movimientos.

Naka castigó el juego pasivo de Magnus en la segunda. Las blancas llegaron a tener posición ventajosa, pero el estadounidense se defendió bien y sacó partido del sacrificio de calidad de su rival. Las torres negras fueron ganando importancia a medida que se liquidaba material y Carlsen tuvo que abandonar.

La tercera partida, que siguió los cauces de la primera, trajo nuevas dosis de sufrimiento a Carlsen, que pudo atisbar la derrota tanto en ese juego como en el "match". Sólo su pericia defensiva en un final inferior le salvó, e incluso le permitió acabar metiendo miedo a Naka antes de firmarse el armisticio.

Con 2-1 abajo en el marcador, Carlsen necesitaba ganar la cuarta para llevar el encuentro al desempate. Fue una Inglesa, una suerte de Siciliana con los colores cambiados que no dio ventaja decisiva al campeón del mundo.

El noruego llegó a un final con peón de más (cinco frente a cuatro), don las damas y alfiles de distinto color en el tablero. A la desesperada -le daba igual perder que hacer tablas-, Magnus intentó forzar la posición negra, con apenas un minuto en el reloj, pero Naka no cometió errores y el noruego tuvo que aceptar las tablas, que significaban su derrota en el primer asalto.

Nakamura, número uno en el ránking mundial de ajedrez relámpago, necesita ganarle otros tres encuentros a Carlsen para poner fin a la hegemonía del campeón del mundo en el ajedrez por internet. EFE