Santo Domingo, República Dominicana.- Desde que empecé en los medios deportivos hace pocos años, recuerdo escuchar a mi mentor en el área, Alberto Rodríguez, repetir siempre una frase: "Jorgito, la pelota es el reflejo de cómo va nuestra sociedad", así se lo dice siempre Alberto a todos los jóvenes a quienes da la oportunidad. Hoy fue uno de esos días, en los que seguí comprobando que esa tesis no puede estar más cerca a la realidad.

Otra frase que como dominicanos estamos destinados a escuchar mientras crecemos es, "Quien olvida su historia está condenado a repetirla". Ya se preguntarán por que pongo juntas estas dos citas, sencillo, paso a explicar:

Meses antes de empezar la temporada de pelota invernal en el país, los fanáticos de las Águilas Cibaeñas se sentían ganadores, pues desde temprano se hablaba de la incorporación de Manny Ramírez al equipo. Manny, quien desde el año pasado había estado "amagando" con jugar, dejó mal parados y con "el moño" hecho a "Chilote" Llenas y a las Águilas. En la segunda ocasión que el ex grandes ligas expresó su interés por jugar, el mismo Llenas, dijo haber hablado con Ramírez, quien volvió a dejarlos esperando. Pero para "bien" de nuestra pelota, al parecer el que dijo "la tercera es la vencida", no estaba del todo mal. Hoy por fin Manny fue presentado por el equipo y hasta prácticas de bateo tomó.

Desde la madrugada antes de la rueda de prensa, en las redes sociales se sentía la tensión y la expectativa de ver si realmente arribaba Manny al aeropuerto, como si esperaran más que confirmar su llegada, confirmar si no sería como el pasado reciente y dejaría a todos esperando.

En lo personal, no me afecta que Manny Ramírez, se ponga el uniforme de cualquier equipo y venga a jugar Béisbol… Lo que me ha molestado de todo este asunto es lo fácil que todos (cronistas, ejecutivos y fanáticos), olvidaron como Manuel Arístides, "nos puso de relajo".

Cuando vi la algarabía en la rueda de prensa y la cara de felicidad de los ejecutivos aguiluchos, me sentí como un dieciséis de Mayo cualquiera. Así como cuando decidimos votar por nuestros "honorables" funcionarios, sin pensar o más bien sin recordar lo que habían hecho en las gestiones anteriores.

Pero la vida me ha enseñado que es más fácil un final feliz en el deporte que en temas políticos y más en mi amado país. Esperemos que Manny no se pierda camino al play, que Manny no salga en medio de un juego por que quiera "hacer pipí", en fin esperemos que en esta ocasión no nos pase en la pelota, como nos pasa en la política.