Turín, Italia (EFE).-A falta de un encuentro para cerrar la liguilla de la primera fase de la Champions, los ingleses del Chelsea visitaron al Juventus conscientes de que necesitaban puntuar para no ver disminuidas sus opciones de pasar a octavos. Ahora, el resultado adverso de 3-0, deja con mínimas oportunidades de pasar a la siguiente ronda al actual campeón de Europa.
Los de Di Matteo llegaron sin embargo al choque europeo sumidos en una racha de resultados grises: empataron hace dos semanas ante el Liverpool (1-1), un resultado que les apartó del liderato de la liga inglesa, y perdieron el pasado fin de semana ante el West Bromwich (2-1), por lo que están a cuatro puntos del líder, el Manchester City.
Hoy frente a un Juventus que buscaba posicionarse en el tope de la tabla, con tres goles, uno de Quagriarella, otro del chileno Arturo Vidal y el último de Giovinco, los blues se quedan con apenas dos victorias y un empate para sumar siete puntos.
En la última fecha, el actual campeón jugará frente al modesto FC Nordsjælland que podría ser un partido fácil, pero dependerá de lo que hagan el Shaktar Donetsk y Juventus en el Donbass Arena de Rusia.
Manchester United clasificado no pudo con el "infierno" de Estambul
El Galatasary turco recibió hoy en su estadio al Manchester United -ya clasificado tras conseguir cuatro victorias en los cuatro partidos anteriores- y logró un triunfo 1-0 que le da pie a los octavos de final de la Liga de Campeones.
El entrenador de los turcos, Fatih Terim, había prometido que su equipo entusiasmaría al público "desde el primer minuto" y que lo daría todo por romper el actual empate a cuatro puntos con el Cluj rumano, solo uno más que el Braga portugués; y así fue, por igual el público jugó un papel importantísimo pitando y presionando a los ingleses.
Este entusiasmo viene ensombrecido por la sonora derrota el viernes pasado en la Superliga turca ante un modesto equipo y por los cambios en el once inicial que la prensa turca ha criticado como erráticos.
Burak Yilmaz, que marcó el único gol del encuentro en el segundo tiempo, mientras que el sueco Elmander no tuvo ningún tipo de participación en el partido.
La buena noticia para el Galatasaray era que el Manchester United jugaría un partido sin demasiadas preocupaciones, ya que tiene asegurado el pase a los octavos de final. Y además, el plantel de los diablos rojos fue improvisado y lleno de jovencitos. Algo que deslució el juego del tres veces campeón y cedió totalmente el protagonismo a los turcos.