Redacción Deportes.- Los Astros de Houston ya se encuentran en Nueva York listos para disputar, si la lluvia lo permite, el tercer partido de la Serie de Campeonato de la Liga Americana frente a los Yanquis y lo harán con el abridor estelar el derecho Gerrit Cole, quien busca encumbrarse en la elite de la postemporada.

Cole, quien llegó traspasado a los Astros, la pasada temporada, ha surgido de ser un buen lanzador a estar considerado como el mejor de la actualidad en las mayores.

Lo ha conseguido porque sabe utilizar mucho mejor y con más frecuencia la recta de cuatro costuras y la curva, mientras que ha reducido el sinker de dos costuras y atacar más a menudo la parte alta de la zona del "strike".

Los Astros y los Yanquis están empatados a un triunfo (1-1) en la serie que disputan al mejor de siete y Cole, con marca de 18-0 en sus últimas 24 aperturas, abrirá el encuentro de este martes, frente al as dominicano Luis Severino.

"Es explosivo. Éste es el gran escenario", comentó el piloto de los Astros, AJ Hinch. "Será complicado desde el primer pitcheo, y va a generar adrenalina".

Con sus actuaciones, Cole se está abriendo paso hacia una elite de postemporada que incluye a lanzadores como Christy Mathewson, Sandy Koufax, Bob Gibson, Orel Hershiser y Madison Bumgarner.

Los Astros podrán recordar durante mucho tiempo el juego del 22 de mayo porque batearon para un triple play en aquella ocasión. Ahora, dicho encuentro está en la memoria como la última vez que Cole sufrió una derrota.

Cole, seleccionado por los Piratas de Pittsburgh en la primera ronda del sorteo aficionado del 2011, tenía un récord de 59-42 y una efectividad de 3.50 en cinco temporadas dentro de las mayores, cuando fue cedido a Houston mediante un canje que se pactó en enero del 2018.

A cambio, los Piratas obtuvieron a los lanzadores derechos Joe Musgrove y el dominicano Michael Feliz, así como al antesalista Colin Moran y al jardinero Jason Martin.

Desde que llegó a los astros, Cole tiene ahora un marca ganadora espectacular de 35-10 y todo gracias a su talento, pero también a los brillantes consejos que ha recibido del entrenador de pitcheo de los Astros, Brent Strom.

Además de los entrenadores del bullpen Josh Miller, el coordinador de lanzadores de las menores Doug White, el gerente de información avanzada para las mayores Tom Koch-Weser y el director de investigación y desarrollo Brandon Taubman, quien fue experto en valuación de derivados para la firma financiera y auditora Ernst & Young.

"No me había adentrado en todo este ámbito antes. Así que supongo que me sorprendió saber que era casi posible pronosticar incluso cómo sería un lanzamiento contra el resto de la liga", comentó Cole sobre la evolución que ha tenido desde que llegó a la organización de los Astros.

Hinch compara lo charlado en aquella junta con un secreto comercial. No es algo raro para una organización cuyo equipo de análisis empleó a Sig Mejdal, exbiomatemático de la NASA, quien ahora está con los Orioles de Baltimore.

Lo importante para Hinch es que Cole se ha convertido en un lanzador excepcional, responsable, que sabe lo que tiene que hacer siempre que está en el montículo y verlo en acción en el legendario Yankee Stadium será algo muy especial.

"No tengo ninguna duda de que desarrollará una gran labor, lo hace siempre, pero se crece cuando el rival tiene la clase de bateo como la que poseen los Yanquis", destacó Hinch.

Correa llega confiado al Yankee Stadium tras la gran noche del segundo juego

El campocorto puertorriqueño Carlos Correa de los Astros de Houston está lleno de confianza para el resto de la Serie de Campeonato de la Liga Americana ante los Yanquis de Nueva York tras convertirse en el héroe de su equipo en el segundo juego.

Correa pegó un cuadrangular decisivo en el undécimo episodio que rompió el empate a 2-2 en la pizarra y dio el triunfo a la novena tejana para igualar la serie a un triunfo por bando.

"Siempre es interesante llegar a Nueva York y nada menos que al Yankee Stadium, pero si además lo haces con la confianza en que has encontrado tu mejor nivel de juego, entonces todo es mucho más interesante", declaró Correa, quien reiteró que había recuperado todas las buenas sensaciones que debe tener un bateador.

Correa para nada quiso hablar del promedio de .136 (22-3) con el que llegó al segundo partido de la serie frente a los Yanquis en lo que iba de playoffs, y ahora dijo que la confianza había vuelto en todas las facetas de su juego.

"Lo de la otra noche fue algo que nos ayudó a todos de cara a lo que resta de la serie, que será muy complicada, porque nos enfrentamos a un gran rival, que como demostró en Houston puede ganar en cualquier momento", valoró.

También se nota positivo el piloto de los Astros, AJ Hinch, ya que en su quinta temporada con los Astros es la tercera vez consecutiva que los lleva a la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

"Siempre tenemos la confianza en la gran aportación que hace Correa cuando está en plenitud de forma física", destacó Hinch. "Tuvo una temporada regular complicada por las lesiones, pero ahora se ha recuperado en todas las facetas del juego y la mejor demostración la dio en el segundo partido, cuando el equipo más lo necesitó".

No en balde, Correa, de 25 años, que acabó el partido con 2 imparables en 5 turnos al bate, 2 carreras impulsadas y 1 anotación, ya tiene en su haber 27 anotaciones producidas durante la competición de postemporada, nueva marca en la historia de los Astros.

"He tenido buenos imparables, como el de la Serie Mundial, pero el que pegué la pasada noche está, sin discusión, entre los mejores, porque para nosotros era muy importante y necesario conseguir la victoria", comentó Correa.

Además de la gran aportación en el juego ofensivo, Correa también protagonizó la mejor jugada defensiva en el sexto episodio cuando evitó que los Yanquis anotasen la tercera carrera en el plato.

Con corredores en primera y segunda y dos outs, el oriundo de Ponce atrapó un batazo dentro del cuadro de Brett Gardner que el segunda base venezolano José Altuve no pudo manejar y tiró al plato para atrapar al intermedista D.J. LeMahieu y mantener la pizarra empatada 2-2.

"Altuve sabe que siempre estaré ahí para no dejarle caer, ambos somos como hermanos, y de la misma manera él me apoya, por lo tanto lo que hicimos en el campo es lo normal", destacó Correa, que también hizo posible que el abridor estelar Justin Verlander no se metiese en más problemas desde el montículo.

EFE