TOKIO, Japón.- El consejero delegado del gigante tecnológico nipón Softbank, Masayoshi Son, ha cargado contra la celebración de los Juegos Olímpicos de Tokio por el riesgo que a su juicio conllevan para la salud pública y para la economía, a través de las redes sociales.

Son, fundador de la empresa con mayor capitalización bursátil de la Bolsa de Tokio, ha criticado a las autoridades niponas y al Comité Olímpico Internacional (COI) por su empeño en sacar adelante los Jugos pese a la pandemia, al igual que algunos de los líderes de otras de las compañías más influyentes del país.

"Actualmente más del 80 % de la gente quiere que los Juegos se cancelen o pospongan. ¿Quién y con qué autoridad está forzando a organizarlos?", se preguntó Son en la víspera en su cuenta de Twitter, en alusión a las encuestas que muestran un rechazo mayoritario de los nipones a los Juegos.

El empresario también señaló que la llegada de más de 100.000 atletas y representantes de comités de todo el mundo a Japón -un país donde solo se ha vacunado al 5,5 % de la población objetivo – podría causar la propagación de nuevas cepas del virus, "la pérdida de vidas humanas" y la "caída del producto interior".

Por todo ello, señaló que Japón "tiene mucho más que perder" si decide seguir adelante con los Juegos que si los cancela.

Los comentarios de Son tienen lugar una semana después de que el multimillonario nipón y dueño del gigante del comercio electrónico Rakuten, Hiroshi Mikitani, calificara a los Juegos Olímpicos de Tokio de "misión suicida", durante una entrevista con la cadena estadounidense CNN.

Previamente, el líder nipón del motor y uno de los principales patrocinadores olímpicos, Toyota, manifestó su "preocupación" por la celebración de los Juegos en plena pandemia y su posible impacto sobre los atletas y sobre la ciudadanía japonesa.

A estas críticas de figuras del sector privado y al rechazo popular se suma la petición presentada al Gobierno por el principal sindicato de médicos del país para cancelar el evento deportivo, cuando restan menos de dos meses para su inauguración y mientras Tokio y otras de las principales regiones del país se encuentran bajo emergencia sanitaria por el repunte de contagios.

Nada de esto parece influir en los planes del COI y del comité organizador para seguir adelante con unos Juegos que, según afirman, tendrán todas las medidas de seguridad sanitaria posibles, entre ellas el aislamiento de los atletas o el veto a la entrada en Japón de público extranjero. EFE