Santo Domingo, República Dominicana.- Se jugaba el segundo partido de la jornada en el primer día de fútbol de la Eurocopa 2012 en Polonia y Ucrania. Rusos y checos midieron sus fuerzas como si reviviese un sentimiento de antaño, esta vez, en un campo de fútbol y no de batalla.

República Checa puso el toque y la posesión durante todo el partido, pero los disparos culminaban muy desviados. Mientras el armador checo Tomas Rosicky conducía los hilos del partido a placer, la terminación de las jugadas por parte de los atacantes era totalmente errada. Con el pasar de los minutos, y los huecos que iba dejando la defensa checa, Rusia comenzó a utilizar mejor a sus aleros para desbordar a los zagueros contrarios.

No pasó mucho tiempo y en el minuto 15’ el primer gol vino en un contragolpe muy bien armado por parte de los rusos, que tras un cabezazo que pegó en el poste derecho, el rebote quedó en pies de Dzagoev, quien con un puntapié seco la mandó al fondo de las redes. De igual manera cayó el segundo, esta vez sin rebotes, y con una excelente jugada de toque rápido y raso, que descolló en el pie derecho y sutil de Shirokov.

Así terminaron los primeros 45 minutos, con Rusia dueño del marcador y República Checa del balón.

En el segundo tiempo la tónica fue la misma, aunque ahora, los checos hacían uso de la estrategia rusa para contragolpear. De esa manera, sólo seis minutos después de haber comenzado la segunda mitad, República Checa descontó por medio de Vaclav Pilar. El partido se dinamizó y se volvió de ida y vuelta, siendo entonces los rusos los desaprovechadores de las oportunidades más claras.

Zhirkov pesó poco en la banda izquierda para los rusos y Arshavin aportó un poco halando marcas y creando espacios. Especialmente para que Kerzhakov el número 11 tuviera el tercero en varias oportunidades; aunque la dirección de sus remates fue en su mayoría muy desviada. Tanto así, que en el minuto 73’ ingresó el exdelantero del Tottenham Hotspur, Roman Pavlyuchenko.

Sería Dzagoev otra vez el héroe para Rusia marcando el 3-1 casi definitivo. Una excelente jugada elaborada con movimientos diagonales y pases muy precisos dejaron al delantero frente al arco de Petr Cech, quien a pesar de la estirada no pudo detener el bombazo de Dzagoev.

La jornada culminaría con una goleada espectacular de los rusos. Como si el partido no pudiese abrirse más, ocurrió lo impensable, los checos adelantaron las líneas y quedaron mucho más expuestos. Y Rusia, inteligentemente mantuvo la cordura en los pases y a través de Pavlyuchenko marcó el cuarto gol que resumió el resultado final de 4-1.