MADRID, España.- El Atlético de Madrid, defensor del título, ya manda en solitario en la liga española, a falta de que el Sevilla visite al Getafe, merced a su victoria sobre el Elche (1-0) y al empate del Real Madrid ante el Levante (3-3) gracias a la irrupción estelar de Vinicius, cuyo doblete le salvó de una derrota en el Ciutat de Valencia.

El conjunto del argentino Diego Pablo Simeone es el único que ha logrado ganar sus dos partidos y también puede conseguirlo el de Julen Lopetegui, que visitará al Getafe en el Alfonso Pérez Muñoz este lunes, cuando se cerrará la segunda jornada posteriormente con el encuentro Osasuna-Celta.

Ganó el Atlético de nuevo por la mínima, sin alardes, con mucho trabajo, al Elche, que le planteó numerosos problemas. Pero ganó. Volvió el público en el Wanda Metropolitano, celebró el título liguero logrado la pasada campaña y festejó el triunfo.

Como hizo en Vigo. Un robo de balón le permitió salir rápidamente y fue letal. El argentino Rodrigo de Paul, de momento el gran fichaje para esta temporada, envió en profundidad, falló el meta Kiko Casilla en la salida y Correa, de nuevo determinante, selló la victoria.

No se rindió el Elche, pero el Atlético supo rentabilizar el gol, todo lo contrario que le ocurrió al Real Madrid con el primer tanto del galés Gareth Bale en Liga desde 2019 en la primera parte de su partido ante el Levante, porque tras el descanso, en un encuentro enloquecido, bordeó la derrota ante la reacción del conjunto valenciano.

El conjunto del italiano Carlo Ancelotti, sin dos hombres claves en la medular como el croata Luka Modric y el alemán Toni Kroos, había controlado, pero antes de cumplirse el primer minuto del segundo periodo comenzó el 'festival' del cuadro levantinista ante el descontrol de la zaga blanca. Roger Martín y José Campaña, este con una magnífica volea, dieron la vuelta al resultado.

Ancelotti relevó de un plumazo al belga Eden Hazard, Bale y a Isco Alarcón, bastante más discretos los dos primeros que en Vitoria y dio entrada a Rodrygo, Marco Asensio y Vinicius, quien se convirtió en el salvador de su equipo. Primero elevó el 2-2 (m.73) y luego el 3-3 (m.85), ambos de magnífica factura, después de que Rober Pier adelantase nuevamente al Levante.

Incluso forzó la expulsión del meta Aitor Fernández. Los locales, con todos los cambios hechos, recurrieron al defensa Rubén Vezo para ocupar la portería.

El Real Madrid, lanzado con todo, no probó al zaguero portugués y acabó sacando un punto, poca renta para lo que esperaban pero mucho para lo que en determinados instantes se vislumbraba, porque el Levante pudo cerrar el partido cuando vencía por 3-2 en una acción de Alejandro Cantero, que mandó el balón a un palo a puerta vacía.

Tras la derrota en el Camp Nou, la Real Sociedad salvó los puntos no sin ciertos apuros ante el Rayo Vallecano, que en su regreso a la categoría de oro se ha chocado con un muro y ya es colista.

Si un penalti significó la expulsión del meta Luca Zidane y perder cualquier opción en el Ramón Sánchez Pizjuán, otra pena máxima selló su derrota en el Reale Arena, esta vez por 1-0.

Una clara mano de Ivan Balliu acabó con el buen trabajo que desarrollaron los hombres de Andoni Iraola, instalados en el último puesto sin goles a favor y con cuatro en contra.

Al conjunto de Imanol Alguacil le faltó algo de continuidad para desequilibrar a un buen Rayo y acierto en el remate ante el macedonio Stole Dimitrievski, que por otro lado estuvo muy inspirado en varias oportunidades.

BARCELONA VISTA AL ATHLETIC

Llegada de los jugadores del FC Barcelona a San Mamés antes del partido de la segunda jornada de LaLiga que enfrenta hoy sábado a Athletic de Bilbao y FC Barcelona. EFE/Luis Tejido

El Athletic Club y el Barcelona empataron a un gol en el clásico liguero disputado en San Mamés en el que los goles de Iñigo Martínez para los rojiblancos y de Memphis Depay para el cuadro azulgrana pusieron la guinda a la fiesta del fútbol que se vivió en 'La Catedral'.

En el día del regreso del público después de un año y medio de silencio los casi 11 mil aficionados que pudieron acudir al estadio bilbaíno disfrutaron de un partido con llegadas a ambas áreas y un ritmo por encima de esperado a estas alturas de temporada.

Comenzó muy fuerte el Athletic presionando bien la salida del balón y tratando de asfixiar a los azulgranas. Tres saques de esquina consecutivos y un remate de Williams que exigió a Eric García fueron la carta de presentación de los de Marcelino en un arranque fulgurante en el que no achicó al Barça.

La respuesta pudo ser letal, pero se quedó en amago por impericia de Braithwaite. Memphis Depay, en el minuto 6, dibujó una gran jugada por la banda derecha hasta la línea de fondo y metió un pase atrás hasta el borde del área pequeña que el danés, sin oposición, envió por encima del larguero.

El susto no enfrió la idea inicial del Athletic y en el minuto 10 los leones respondieron con un zapatazo de Sancet que se estrelló en la parte inferior del larguero azulgrana.

Después de ese volcánico inicio a partir del cuarto de hora el partido entró en una fase de equilibrio y a menos revoluciones en la que fue el Athletic el que más se acercó acercarse al área rival

Williams, en el minuto 18, y Berenguer, en el 23, disfrutaron de dos buenos balones que no acertaron a empujar a las redes de Neto, el primero por una buena acción defensiva de De Jong y el segundo por la oposición de Jordi Alba sobre el extremo navarro.

El Barça aplacó bien el ímpetu de los rojiblancos, a pesar del contratiempo de la lesión de Piqué, que tuvo que ser sustituido por Araújo a la media hora.

El propio central uruguayo fue protagonista en el tiempo extra de la primera parte de una jugada que pudo haber cambiado el guión ya que marcó con un gran remate de tijera que acabó anulado por falta previa de Braithwaite sobre Balenziaga.

Tras el descanso los focos siguieron apuntando a Araújo nada más comenzar la segunda parte ya que apenas habían pasado 20 segundos cuando, tras una salida de su portería de Neto, el defensa, providencial, sacó sobre a línea un disparo de Berenguer.

La insistencia del Athletic encontró premio poco más tarde en una jugada de estrategia. Muniain sacó un córner por la parte derecha que Iñigo Martínez, tras zafarse de la marca Eric García, cabeceó de manera impecable para colocar el 1-0.

Con Griezmann y Memphis bien sujetados en las bandas y Pedri y De Jong desactivados, el Barça no encontraba soluciones para neutralizar a un rival que no variaba el plan y seguía apretando muy arriba para tratar de sentenciar en una contra.

Pero la calidad de los de Koeman les encaminó primero a lanzar un aviso, con una preciosa vaselina de De Jong que se estrelló en el larguero, y un minuto más tarde, en el 75, castigar al Athletic con un gran gol de Memphis a pase de Sergi Roberto en una jugada iniciada con un robo de Griezmann en el centro del campo que puso el 1-1.

El mazazo no bajó el ánimo del Athletic, que no escatimó esfuerzos en seguir tuteando a un Barça que acaparó más tiempo la pelota y tuvo una buena oportunidad para marcar el segundo en el 86, aunque en esta ocasión Memphis no estuvo fino.

El último arreón del partido, ya en el descuento, fue para el Athletic y le costó además la expulsión a Eric García. El central derribó a Nico Williams cuando encaraba a Neto y vio la roja prácticamente en la última acción del partido.

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