MADRID, España.- El título de LaLiga Santander obtenido por el Atlético de Madrid es también la historia de una reivindicación, la del delantero uruguayo Luis Suárez, obligado a marcharse del Barcelona por decisión del club y que con 21 goles, dos de ellos claves para las últimas dos victorias, ha tenido una contribución excepcional al triunfo, superando a su exequipo.

A sus 34 años, el delantero charrúa se hizo con su quinto título de la Liga española y lo hizo con la camiseta del Atlético de Madrid, el conjunto que le convenció cuando en la entidad azulgrana le mostraron la puerta de salida, y al que ha devuelto la confianza con 21 goles, sin los cuales el Atlético no habría podido sumar al menos 23 puntos de los 86 que le han hecho campeón.

"Siento muchísimas cosas, es difícil en la situación que le tocó vivir a uno, que empieza la temporada de la forma como me menospreciaron, y el Atlético me abrió las puertas para seguir demostrando que uno quiere demostrar que está vigente y por eso siempre voy a estar agradecido a este grandísimo club por confiar en mí", dijo Suárez a 'Movistar LaLiga' tras ganar el título, con un gol clave, el del 1-2 en el José Zorrilla.

No olvida el 'Pistolero' Suárez que se despidió de Barcelona con lágrimas en los ojos. "Más que un jugador, se va un ser humano que tiene sentimientos", dijo un 24 de septiembre. Tras saber que el club y el técnico Ronald Koeman no contaban con él, buscó destino. La llamada del Atlético, inesperada para el Barcelona, provocó desencuentros, pero el pase fructificó.

La incomodidad del ariete uruguayo con cómo se produjo su salida era conocida, y él mismo le puso palabras semanas después. "Por el respeto que me había ganado adentro de la cancha me merecía saberlo antes de enterarme por la prensa", dijo en octubre al canal de televisión argentino ESPN.

Para entonces, ya se había presentado en el Atlético: dos goles y una asistencia a Marcos Llorente en apenas 20 minutos sobre el césped del Wanda Metropolitano en la goleada contra el Granada (6-1) situaron las expectativas de los aficionados en lo más alto. "Déjenme espacio acá que quiero marcar la historia", había dicho dos días antes, al visitar el museo rojiblanco 'Territorio Atleti'.

En apenas 20 minutos el uruguayo había roto con los pronósticos que auguraban las dificultades que afrontaría en el Atlético: un juego menos combinativo, un equipo que genera menos ocasiones, cierta tendencia al juego defensivo de los de Simeone… No obstante, los dos duelos que siguieron, sus dos primeros partidos como titular en Huesca y en casa contra el Villarreal, con sendos 0-0, le permitieron conocer la cara árida de ser el '9′ rojiblanco.

Hasta que llegó a Vigo. En 6 minutos se desquitó rematando un pase del lateral canterano Manu Sánchez para desequilibrar el partido contra el Celta (0-2), y repitió ante el Betis (2-0) y el Cádiz (4-0). Ese último partido fue la muestra del nuevo estilo del Atlético: tres centrales, carrileros en las bandas, un Joao Félix con libertad, creador y goleador -que se fue diluyendo con el tiempo-, un Marcos Llorente intenso y un Suárez definitivo.

SUÁREZ, LA CLAVE DE LA "EVOLUCIÓN" PARA SIMEONE

Pocos días antes, en la previa del partido de Liga de Campeones contra el Lokomotiv de Moscú ruso, el técnico argentino Diego Pablo Simeone había dado la explicación de esa nueva versión en la forma de jugar de su equipo, más ofensiva y protagonista.

"Yo creo que esto se genera a partir de la presencia de Suárez, nos genera una necesidad de abastecerlo. (Diego) Costa tiene otras características, (Álvaro) Morata tenía otras que podía jugar sobre los espacios, sobre el terreno largo. Luis necesita tener gente más cerca de él, vivir donde sabe que va a hacer daño", explicó el argentino, que por entonces todavía contaba con Costa como alternativa, antes de su marcha en el mes de enero.

Esa evolución se mantuvo incluso cuando Suárez fue baja por el brote de coronavirus (victorias ante el Barcelona y el Valencia, ambas por 1-0) y solo se frenó en el Alfredo di Stéfano en el primer derbi de la temporada (derrota 2-0), tras la cual arrancó una racha de ocho victorias seguidas con nueve goles del uruguayo en ese lapso, que permitieron al Atlético situarse líder con 54 puntos, 11 de distancia sobre el segundo, por entonces el conjunto blanco.

Su contribución en goles se ha transformado directamente en puntos: 23 de los 86 que le han dado el título al Atlético han dependido en exclusiva de sus botas, valiendo directamente victorias (ante el Getafe, el Eibar y el Alavés) transformando igualadas en triunfos (contra el Elche en la primera vuelta, el Cádiz en la segunda, el Athletic o los decisivos de la penúltima jornada contra el Osasuna y la última ante el Valladolid) o salvaguardando al menos un empate (contra el Celta de Vigo y el Real Madrid).

Suárez no ocultó que su buena temporada de rojiblanco era, en cierta manera, una reivindicación respecto a cómo se produjo el final de su periplo en Barcelona. "Me molestó que me dijeran que era viejo y que ya no podía jugar al más alto nivel, estar a la altura de un gran equipo. Eso me disgustó (…) Con mi orgullo, me dije que quería demostrar que sigo valiendo", dijo a 'France Football' en febrero, cuando ya llevaba 16 tantos ligueros.

VILLA, SUÁREZ… EL CAMINO BARÇA-ATLÉTICO ES SINÓNIMO DE TÍTULO

Menos entonado de cara a gol en el último tramo de campeonato, pero aun así marcando en el derbi madrileño (1-1) en la victoria contra el Athletic (2-1), decidiendo contra el Alavés (1-0) y sobre todo en las decisivas remontadas ante Osasuna (2-1) y Valladolid (1-2), Suárez siguió la estela de David Villa a la hora de ganar una Liga tras pasar del Barça al Atlético.

Este título liguero para el 'Pistolero' hará pensárselo más de una vez al conjunto culé cuando otro delantero suyo pretenda marcharse al Atlético. No en vano, los dos últimos títulos ligueros del conjunto rojiblanco han tenido como protagonistas a exazulgranas: David Villa en el de 2013-14 (13 goles en Liga) y Suárez en esta campaña, con sus 21 dianas.

"El último año recibí críticas y decían que no estaba para competir por cosas importantes, o que en el Barcelona no podía competir a alto nivel. Y eso te genera un desafío a nivel individual que hace que, al llegar al Atlético, uno quiera seguir demostrando que por algo está en la élite del fútbol", dijo esta misma semana el charrúa.

El camino Barcelona-Atlético en los últimos tiempos es sinónimo de título, y de reivindicación. La última es la del 'Pistolero' Suárez, que acaba ganando una Liga con el Atlético después de que el Barcelona decidiera prescindir de sus servicios. EFE