Redacción Deportes (EFE).- Así jugó el Real Madrid en el encuentro de ida de la Supercopa de España ante el Barcelona (3-2), disputado en el Camp Nou.

Casillas: Parapetado tras dos líneas defensivas, en la primera ocasión en la que se vio exigido no pudo detener el disparo cruzado de Pedro. Tampoco adivinó el penalti de Messi y le dejaron vendido en el tanto de Xavi. En la recta final, sacó un gol clarísimo al "crack" argentino que hubiese dejado prácticamente sentenciada la eliminatoria.

Arbeloa: Sudó y sufrió en el primer tiempo para detener las acometidas de un omnipresente Iniesta. En el segundo tiempo mejoró sus prestaciones defensivas y controló su zona con sobriedad.

Albiol: Intentó suplir su falta de rodaje con una dureza excesiva. Su compenetración con Ramos nunca acabó de cuajar y el Barça encontró ahí un filón para sus ofensivas. El árbitro le perdonó la expulsión.

Sergio Ramos: Tanto añoró a Pepe, su pareja de baile habitual, que se acabó vistiendo de él. Seguro al inicio, hasta tres veces arriesgó en sus entradas a Alexis en el área y, en la última, acabó haciendo el penalti del segundo gol azulgrana.

Coentrao: El jugador blanco más en forma. La navaja suiza de Mourinho demostró tener herramientas para destornillar a Alexis, pero al final fue Pedro quien le ganó la partida. Fue de más a menos.

Khedira: No dejó huella en el encuentro, ya fuera creativa o en la contención, su mejor baza. Ahogado cuando a Busquets le daba por avanzar su posición.

Alonso: Otro de los damnificados por la soberbia actuación del pivote azulgrana, al que en los primeros minutos segó con una entrada con los pies por delante que le cargó con una amarilla para el resto del partido.

Özil: La inspiración no estuvo en sus botas, sino en las sombras que se hartó de perseguir. Desacertado en la mayoría de jugadas, parece no acabar de encontrar su papel protagonista en este tipo de partidos.

Callejón: Las crónicas dirán que disputó el encuentro, pero su actuación fue casi una anécdota, castigado por el planteamiento defensivo del Madrid y las ayudas a Arbeloa.

Benzema: Abandonado a su suerte. Su equipo lo dejó a la deriva en un mar de defensas. Hizo lo que pudo hasta que Higuaín le dio el relevo.

Cristiano Ronaldo: Un gol en un saque de esquina y poco más. Irreconocible y ausente. De su principal baza, la forma física, nada se sabe. Jugó más cerca de su área que de la del Barça, tanto que incluso se le vio varias veces guardando la posición a Coentrao. Pierde fuelle en la lucha por el Balón de Oro con Messi.

También jugaron:

Higuaín: Fue más perseguidor que perseguido y no mejoró demasiado la discreta actuación de Benzemá.

Di María: Entró por Callejón y aportó el dinamismo que no ofrecieron sus compañeros. Más pillo que nunca, le robó la cartera a Valdés en un gol que puede tener un peso enorme de cara al partido de vuelta.

Marcelo: Tocado el Madrid por la remontada azulgrana, Mourinho buscó en él un soplo de aire fresco en el centro del campo.

Mourinho habló después del encuentro

"Ha sido un buen partido, en general me ha gustado, aunque solo a mí me debe preocupar. Me han gustado los dos equipos, pero no me ha gustado el primer gol del Barça, porque ha sido un error del juez de línea", ha concluido Mourinho en su última frase. Antes, el técnico luso ha explicado que su equipo no estuvo bien en el primer tiempo. "No me ha gustado. A veces tú haces un juego que no quieres hacer. El adversario a veces tiene mérito en cambiar el plan que tú tienes y el Barcelona ha tenido ese mérito de jugar muy bien, apretar muchísimo, no nos ha dejado salir muchas veces con peligro".

En este sentido, ha subrayado que en la primera parte el Madrid se limitó a "controlar el espacio defensivo, jugar defensivamente bien, pero sin ningún tipo de salida". "En el primer tiempo, el Barcelona ha sido superior. Puede parecer que era un planteamiento defensivo, pero no lo era. Y en el segundo tiempo lo hemos demostrado", ha asegurado Mourinho, quien ha afirmado que la no convocatoria de Kaká se ha debido a razones técnicas.

Tito Vilanova está satisfecho que el resultado

"Siempre es mejor quedar 4-1 que 3-2, pero me quedo con que hemos hecho un muy buen partido, hemos dominado y hemos tenido más ocasiones", ha manifestado Tito en rueda de prensa.

"El resultado no es definitivo para ninguno de los dos. Siempre es bueno porque has ganado, pero es un resultado que de poder quedar más largo para nosotros se ha quedado en 3-2, un poco justo", ha declarado. Respecto al error de Víctor Valdés que ha costado el segundo tanto del Madrid, de Di María, en la recta final del partido, Vilanova ha restado importancia a la acción, y ha animado al portero a seguir jugando con los pies.

"Para mí no tiene la más mínima importancia. Nos ha ayudado mucho en el juego aéreo y me quedo con todo lo positivo que ha hecho durante el partido", ha dicho el entrenador, que ha subrayado que muchas veces Valdés ha originado peligro con sus acciones con los pies. "Estas cosas pueden pasar. Al contrario lo que haremos es animarlo a que lo siga haciendo", ha sentenciado Vilanova.