SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Pocas ventas y flujo de personas en el quinto día de la XVII Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2014, este año en homenaje a Domingo Moreno Jimenes y con Panamá como país invitado.

Exhibidores vacíos o con un flujo reducido de personas, pudieron observarse en horas de la tarde de este martes 29, en el que vendedores dijeron existe poco interés de las personas en adquirir los libros en exposición.

“El público ha sido muy escaso. Apenas han llegado estudiantes, lo cual es el problema número uno. En este estand a esta hora, no hemos vendido en todos los días de feria, el equivalente a un día de feria del año pasado”, afirmó Denis Peña, presidente de la Asociación Dominicana De Libreros (ASODOLIBROS).

Según Peña, la causa ha sido la falta de promoción por parte de los ministerios de Cultura y Educación, entidades que no hicieron el trabajo correspondiente para invitar a los visitantes.

“Tienen que revisarlo, porque si esto sigue así, no sé con quienes van a hacer Feria del Libro. No hay manera de cubrir los gastos”.

En ese orden, explicó que en promedio gastan unos 10 mil pesos para transportar hacia y desde la feria, los materiales para la elaboración del exhibidor, y unos 40 mil pesos para su montura y desarme.

“Estamos hablando de 50 mil pesos. Tengo cinco empleados y a cada empleado les pago 500 pesos diarios y les doy la comida. Calcula cuánto tenemos que vender para recuperar esa inversión”.

En lo que respecta a las quejas de los compradores sobre la falta de precios atractivos, dijo que las autoridades del la feria deben obligar a los vendedores a colocar los precios en las mercancías, a fines de crear una justa competencia y demostrar que el costo del producto es el correspondiente al precio de feria.

“Eso es responsabilidad del Ministerio de Cultura y de la dirección de la Feria. Si un libro cuesta cien pesos en las librerías, aquí no puede costar cien pesos, debe ser más barato, pero para eso deben darle seguimiento y no les dan seguimiento”.

Subrayó que las ventas podrían aumentar en los próximos días, sin embargo, eso no compensa las pérdidas sufridas, además de que ante un flujo tan alto de personas, los vendedores son víctimas del pillaje, debido a que es imposible atender a todos los clientes, agotando la capacidad de vigilar la mercancía.

“Eso está muy aburrio”

Pero la escasez de visitas no fue una situación evidenciada solo en los exhibidores de venta de libros. Laasistencia a la mayoría de los pabellones fue reducida. En el interior del polémico pabellón del Ministerio de Educación, la circulación de personas fue reducida, especialmente por los jóvenes visitantes de las escuelas y colegios dominicanos.

“Tienen que revisarlo, porque si esto sigue así, no sé con quienes van a hacer Feria del Libro. No hay manera de cubrir los gastos”

“Eso está muy aburrio’. Aquí no hay nada, señore’. Yo no quería venir para acá”, expresaron algunos jóvenes quienes deambulaban de un pabellón a otro y que conversaron con periodistas de Acento.com.do, pero que rehusaron ser identificados.

De igual forma, la asistencia fue tímida en la carpa de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en la que los estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Salud, realizaron exámenes médicos a los visitantes.

Sin embargo, uno de los pabellones con mayor flujo de personas fue el elaborado en memoria de las hermanas Mirabal, en especial a doña Bélgica Adela “Dedé” Mirabal, en el que se exponen fotos y artículos personales de las heroínas dominicanas.

“Es un pabellón precioso… impresionante, soy admiradora de esas cuatro mujeres. Para mí son admirables y me causa mucha emoción”, indicó una de las visitantes al pabellón.

Del mata-tiempo al coquero.

Sin embargo, los mata-tiempo o busca palabras, continúan siendo los artículos más vendidos en la Feria del Libro, que tradicionalmente, pone al alcance de los visitantes (especialmente, jóvenes) esta revista o libro de juegos.

Con un costo promedio de cinco y 10 pesos, los libros de historietas y juegos causaron furor entre los visitantes de las escuelas, quienes se abalanzaban sobre los exhibidores para obtener los artículos.

Libros para colorear e instructivos, con precios llamativos, fueron bien recibidos por los visitantes más jóvenes, a pesar de que estos últimos, no tuvieron el mismo auge que su contraparte.

“Nosotros vendemos solo libros a 10 (pesos). Mira los textos: reptiles, las montañas y los volcanes, matemáticas. Todo eso a 10”, explicó otro de los vendedores ubicado próximo al Museo de Arte Moderno (MAM).

Por otra parte, en el exterior de la Feria del Libro, camiones del Ayuntamiento Nacional, retiraron a vendedores informales colocados frente a la entrada del Teatro Nacional, en la avenida Máximo Gómez, quienes acusaron a los recolectores de ocupar sus mercancías de forma arbitraria.

La situación produjo momentos de tensión, tras un agrio enfrentamiento verbal entre los vendedores y los recolectores, quienes realizaron amenazas mutuas, artillados con piedras por parte de los buhoneros y armas de fuego, sostenidas por los recaudadores.

“Nos están robando a to’ nosotro’, atento a ellos. Nosotros estamos trabajando, no robando”, dijo a gritos uno de los vendedores, quien denunció que fue incautada su mercancía de manera agresiva.