En Agosto de 1974, musicalmente  la radio dominicana,  se vivió una experiencia nueva.

La circunstancia sin precedente era el estreno de  un ritmo suave y amigable a guitarra sustentada con un mundo de imágenes nuevas cantaban al ser mítico, El Elegido. Se  estrenaba en la radio, inicialmente por los programas El Gran Musical y La Excelente Música del Mundo, los primeros compases de guitarra de la Canción del Elegido,  escrita e interpretada por Silvio Rodríguez. La gente, condicionada por la llamada música de consumo popular e incluso sin entender con claridad el texto figurativamente complejo en su simplicidad, se rindió ante sus  ternura poética, la magia de su arreglo de esos  acordes  inconfundibles guitarra y el indefinido homenaje a un ser especial.

La Tropa Cósmica Dominicana junto a los cantantes invitados a la Noche de Unicornios en el auditorio Juan Bosch de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña.

La Canción del Elegido saltó rápidamente de los programas de nueva canción, a la parrilla regular de la radio al lograr que el gusto de la gente se inclinara ante lo nuevo. Tenía el secreto que abría el corazón de la gente, aun de aquella que nada tenía que ver con la militancia de izquierda o los procesos sociales de cambio que planteaba la coyuntura social de esos agitados años de autoritarismo gubernamental y represión venida a más en los países de América Latina.

El poeta y cantor contaba en su pieza la historia de “ser de un ser de otro mundo, de un animal de galaxia…un animal de galaxias, que iba de planeta en planeta, buscando agua potable, quizás buscando la vida, o buscando la muerte. Eso nunca se sabe”…lo cierto es que ese signo de arte musical nuevo iría a generar una oleada de seguidores que trascenderían el criterio, mercadógicamente creado, de “los fans”.

Lo que fue creando Silvio Rodríguez y su obra, que tuvo en con el Festival 7 Días con el Pueblo, (25 de noviembre al 1 de diciembre de 1974) su primera gran carta de presentación en el país cuando vino a presentarse junto a lo mejor de los talentos de la canción de compromiso, incluyendo a su compatriota Noel Nicola (quien sigue viviendo cada vez que se escucha María del Carmen). Por entonces, la juventud latinoamericana  comenzaba a compenetrarse con la Nueva Trova Cubana y en  su oferta,  Silvio era distintivo, singular y artísticamente seductor.

El resultado de aquella carta poética y armoniosa, la producción del Silvio, fue la generación, en un proceso que se inició en 1966 a partir de un listado de correos electrónicos, de una hermandad llamada La Tropa Cósmica (bautizada así por el mismo cantautor).

La entidad que se forma por vocación y sin fines de lucro, está mucho más allá de la admiración  “fans”.  Son más que más que ser admiradores de a la persona humana que es el artista, Silvio.

La fuerza que une, al final del camino, es la poesía. Se trataba de un proceso de descubrimiento de sensibilidades en la poesía y la armonía simple y mágica del creador nacido en 1946 en San Antonio de los Baños.

La Tropa hoy

Tropa Cósmica, aglutina hoy día casi tres generaciones, marcadas por  su adherencia a la obra de Silvio, enlazadas en torno a una mística común en torno a un  arte esencial, ese que logro el factor de la diferenciación.

Las y los troperos se tratan como hermanos y acogen a sus iguales con hospitalidad y afecto. Son, todos para todos, una plataforma de apoyo cuando viajan de un país a otro.

Pie de foto:

La Tropa Cósmica Dominicana junto a los cantantes invitados a la Noche de Unicornios en el auditorio Juan Bosch de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña.

Enlaces relacionados

http://tropacosmica.blogspot.com/

http://silviorodriguez.blogspot.com/2009/07/que-es-la-tropa-cosmica.html

http://silviorodriguez.blogspot.com/2007/05/letra-y-analisis-de-cancin-del-elegido.html