Literatura

Las dedicatorias no se celebran, se festejan

"Me están situando en el solemne compromiso social y político, ante este candente terruño de guayacán, robles, uva, guazábaras, quenepas y pachulí".

Por Julio Cuevas


En buen dominicano, el verbo en infinitivo 'festejar', nos induce a la celebración de algo. Cuando usted celebra, es porque hay una razón lógica que lo motiva expresar alegría y buen ánimo, ante una realidad que fue o que es parte del entramado vital de uno, como sujeto sintiente, participativo e interactivo, en un contexto determinado.

Al dedicarme la VIII Feria del Libro de Neiba, organizada por la Fundación Cultural "Tierra Blanca", me están situando en el solemne compromiso social y político, ante este candente terruño de guayacán, robles, uva, guazábaras, quenepas y pachulí.

Hoy ratifico mi compromiso de sujeto escritor cimarrón y bronco. Y reasumo ante este trópico de tabardillo y río Panzo, mi tribuna libertaria y amorosa desde la lengua, con la palabra y el ritmo, vertidos en la metáfora, para seguir construyendo utopías.

Asumo el compromiso para continuar levantando el canto que los zombis han dejado abandonado... sobre esta tierra acordonado por la demagogia de los politiqueros y politiqueras y el olvido.

Antes de esta dedicatoria, ya mi mirada estaba tendida sobre este paraíso de guazábaras y tabardillos. Ya mis bostezo se habían anidado sobre estos barrios de cayucos y guatapanales.

Cómo olvidar hoy la paciencia celestial mis maestras y mis maestros. No citarlos sería la más repudiable injusticia, en esta existencia terrenal de fatuosidades y apariencias.

En este instante me veo frente al abrazo de ternura de Ernestina González y Teresa Ferreras; me es imposible dejar de traer aquí, a esa maestra silenciosa y llena de cadencias, conocida como Aura Neomicia Noboa Herasme (Neo), quien me enseñó a leer, con los tonos y el énfasis, diferente a la declamación de una poesía o de un poema.

Les confieso que el miedo escénico me hizo bañar en sudor, mientras practicábamos la lectura del poema "El Ave y el nido," de Salomé Ureña. Con ella y el reverente, don Paco Labourt, junto a la voz de trueno y centellas, don Julio Alberto Duval, aprendí más detalles de la lengua y que teníamos en Neiba varios poetas, como Apolinar Perdomo y Angel Hernández Acosta (Quinito), quien se convirtió en mi amigo, asesor y confidente.

Si hoy estoy aquí es por ellos, por Altagracia Acosta (Pikyn), por Mumuma y Mununia, expresiones que significan mucho en estos espacios.

Uno no es nada más por uno mismo, sino que, uno es por la ayuda y/o la colaboración del otro. El otro o la otredad es parte fundamental en lo que al inicio o final tú eres.

Esto es el resultado de muchas manos visibles e invisibles, como las manos magistrales de la maestra Petronila Curvas Vargas, mejor conocida como Tony, quien sembró su palabra pedagógica en la entonces destartalada escuelita del barrio La Cuaba, donde nací y me crié, entre la polvareda, la oscuridad y las leyendas de "buky y Malí", en el patio de "Tatá La Sorda" y su dominguero pan de maíz con aguacate y malas lenguas.

Señoras y señores, las dedicatorias no se celebran, se festejan. Y yo estoy festejando este compromiso ante la sociedad y el mundo de continuar trabajando la palabra, hasta convertirla en música, metáfora y sinfonía.

Yo no puedo terminar este festejo, sin mencionar el "face to face" de la rubia del amor y las bondades, Nidia Cano" Vásquez Moreta. Y como no extrañar a mi maestro Arturo Recio y a mi inolvidable Teresa Rossó, con su sonrisa bañada de primaveras.

Este homenaje que hoy recibo en mi tierra, al dedicarme esta VIII Feria del Libro, es realmente a ellos y ellas, a mis maestros y a mis maestras. Por ellos, hoy, junto a ustedes, festejo, con este regocijo de amor y nostalgia. A ellos...que me enseñaron a dejar huellas, sin pisar a los demás caminantes.

Antielegía a mis maestras

-Con inmenso cariño, a doña Petronila Cuevas Vargas (Maestra Toní), quien sembró de sonrisas, ideas y primaveras, la escuela del barrio La Cuaba, en Neiba, Provincia Bahoruco)-.

I-

Cuando escucho hablar de mis maestras se nubla de sonrisas,

nostalgia  y  angustias...

el cielo de mi sureñidad.

 

II-

Se viste de frío y niebla mi recuerdo...

y a mis ojos llega... pausada...la mirada... el acento escolar de Toní...

y Ernestina González

y su lapidaria sonrisa de aromas...

y veo la mirada materna de Teresa Ferreras floreciendo en los recreos...

subiendo en el asta los arrullos...

las banderas...

 III-

Y es cuando una imagen mulata

se agiganta tendiendo sobre tabardillos primaveras...

y Mina...y el Cucho de los amores...

y los abrazos de doña Nina

y sus gramáticos verbos en futuro...

y aquel Nereo de los silencios...

y la Carmen del misterio y el Acosta

y el Achicho de la tierra...

se hacen rutas y nidos...

de primorosos amaneceres

detrás de los parrales...

vecinos del guayacán que sirvió

de sombrilla y retornos a Pikin

y sus auroras...mientras en una nube flota el alma inocente de Nidia la Acosta y Moreta

del inglés "face to face"... okey?

y el perfil de sus idiomas...

de Mumuma y la Mununa con voz de trueno

tejiendo auroras...

detrás de los relicarios

de Enércida Pérez y sus algarrobos

en el instante mismo en que el Duval

de Julio

se hizo rayos y centellas

para enterrar el llanto del verbo

y sus otredades.

IV-

¿Cómo parar que duelan estás partidas indetenibles?

V-

Dímelo tú...milagrosa Milagros Moscoso...tronco y madriguera

de la esperanza

Dímelo ahora...que el alma se inunda

de espera y soledad.

Dime ahora...antes que florezcan

las lilas de Rogelia y sus madrigales...

VI-

No tardes en entonar

tu verbo

de pitonisa...dímelo ahora...

que Panzo y Los Quemados acuartelan

sus girasoles

en este instante de angustia retorcida...

cuando Paco Labourt conjuga sus lirios

entre amapolas

para seguir soñando

detrás de los mimbres

y la bayahonda.

VII-

Háblame...

mírame...

tócame con tu salmo de amor.

VIII-

Teresa la otra...sí...

la Rossó de los lirios

y los tiernos soles que iluminan conciencia...

y siembran sonrisas que al cielo invocan. Dímelo...

Dímelo tú...

mi inolvidable y tierna maestra

Teresa la otra...

IX-

Dímelo ahora...Antes que Neo y su marca Noboa "El Ave y el Nido" de Salomé...

nos desparrame

entre metáforas

y los accidentes gramaticales

a mí...que nunca comulgué la suma

ni la resta de Arturo  Recio y sus canas...

ni alcancé pintar bodegones...

ni construir maquetas...

con Enriquillo Vásquez

y sus artes industriales.

X-

No tardes en descifrarme este enigma

de morir entre tantas simplezas

mientras Fiche y Romeo me imponían

su marcha triunfal sobre educación física y sus silbidos...

y es que ya no aguanto más esta agonía...

este calvario vegetal de Ligia Acosta

y sus corolas...

¡¡¡ay!!! ayayay... ay!!!... ayayay!!!

XI-

Dímelo ahora...

que escucho la voz de alondra...

de la morena del ébano

María...la Davis...del pentagrama

y sus hechizos.

XII-

Retórname a ese ayer...

y devuélveme la vida...

entre Teresas... entre Ferreras y Rossó y parras

y el cantaito sonoro

hilvanando las auroras de Aida Ivonne y Ana Rivas

y uvas...y vinos...

para coronar de hierba Luisa y pachulí

este canto de tabardillos

y algarrobos

esta plurifónica antielegía...

de sol Caribe y mangulina

Noticias relacionadas

Por

Noticias relacionadas

Comentarios
Seguir leyendo

Lo más leído

Más noticias

Síguenos en nuestras redes