SANTO DOMINGO, República Dominicana.-La revolución en el Ministerio de Cultura avanza aceleradamente, encabezada por el Ministro Pedro Vergés, quien ha tomado decisiones administrativas con el supuesto de hacer más eficiente el aparato burocrático estatal, no solo con nuevas designaciones, sino con un extraordinario esfuerzo para mejorar los salarios del nuevo personal administrativo.

Una cosa, sin embargo, ha marcado la gestión del ministro Pedro Vergés: Sepultar tanto como fuera posible la gestión anterior, que encabezó el cantautor José Antonio Rodríguez, quien ahora se desempeña como representante dominicano ante la UNESCO, en París.

El ministro Pedro Vergés suspendió, y luego se vio obligado a restablecer, el Teatro Orquestal Dominicano, integrado por personal con discapacidad. También suspendió y luego restableció el Programa de Coro de Niños y Jóvenes de Santo Domingo. Hizo lo mismo con el grupo Coro Karibe, con la Escuela de Música Típica Ñico Lora de Santiago, también con el programa que se conoce como la La Noche Larga de los Museos, suspendido en septiembre del pasado año y luego restablecido.

Asimismo, suspendió los Proyectos Culturales, de donde dependían muchas actividades de la cultura popular que se expresa en barrios de las ciudades y en las zonas rurales, pero en este caso la suspensión se mantiene.

También se hicieron cambios en las bases del concurso de Premios Nacionales. Hubo que discutir los premios de Historia, porque la Academia objetó los cambios y hubo asamblea de historiadores el 12 de enero de este año. No ha trascendido el acuerdo que se logró, pero se entiende que algunos historiadores decidieron no se parte de la revolución que ha querido hacer el ministro Vergés.

Pedro Vergés, Ministro de Cultura, saluda una empleada

El ministro también realizó cambios sustanciales en la parte del salario y en su equipo más cercano. Designó 73 nuevos funcionarios, lo que en salario representaba un monto adicional mensual de 8 millones de pesos. Estos nombramientos se hicieron mediante el oficio 005 del 20 de septiembre del 2016, y 38 de los nuevos funcionarios designados comenzaron con salarios por encima de los 100 mil pesos mensuales, 14 personas con salarios por encima de los 75 mil pesos mensuales y 14 más con salarios por encima de los 50 mil pesos mensuales.

En contraste, personal con más de 10 años en el Ministerio, y que realizan actividades importantes, reciben todavía salarios por debajo de los 25 mil pesos mensuales. José Antonio Rodríguez había tratado de corregir los bajos salarios, y para ello estableció un plan de reajuste salarial. El plan desapareció con Vergés, a partir de agosto del 2016, y por ello el Ministerio de Cultura registra serias dificultades financieras, que le han impedido corregir muchas de las deficiencias de los museos de la Plaza de la Cultura, por ejemplo, recientemente visitados por el presidente Danilo Medina.

Una fuente del área financiera del Ministerio de Cultura dijo a Acento que los cambios y cargos por nuevas designaciones no se soportan con el actual presupuesto del Ministerio de Cultura.

“La institución no aguanta un incremento tan significativo de 8 millones mensuales, equivalentes a 104 millones anuales en sueldo de lo poco que tiene la institución para desarrollar la cultura…Con este incremento prácticamente no queda nada para las actividades culturales”, declaró la fuente.

La revolución en el Ministerio tiene también vínculos con la parte administrativa. La dirección administrativa se está entrenando para conocer el área, lo que provoca “retraso y estancamiento en el funcionamiento administrativo”, lo que en ocasiones paraliza al Ministerio.

El ministro decidió suspender los derechos adquiridos por los empleados. Viáticos y combustibles para trabajar fuera de horario y fines de semana, ya no están vigentes. Y quien proteste se hace reo de la cancelación, incluyendo a los mensajeros.

Ya no se alquila el auditorio para actividades festivas con que cuenta el Ministerio de Cultura. La razón de esa suspensión, se ha dicho, es que altera la paz del despacho del señor Ministro. La más elocuente actividad suspendida fue de la propia Cooperativa del Ministerio de Cultura, porque hacía mucha bulla y alteraba la tranquilidad que Pedro Vergés necesita para concentrarse en sus tareas de dirigir un ministerio tan complejo.

Empleados que recibían tickets de combustibles del Ministerio, para ayudarles en su transporte, recibieron la notificación de que no habría más tickets de 2,000 y 3,000 pesos para ellos. Sin embargo, a los nuevos funcionarios, con salarios altos, les asignaron tickets entre 10,000 y 15,000 pesos a cada uno.

Las quejas no se han detenido. Las direcciones de las dependencias del Ministerio de Cultura no aceptan la revolución del ministro Vergés. Desde su llegada en agosto del 2016 las direcciones de Bellas Artes, Teatro Nacional, Teatro Narciso Gonzalez, Gran Teatro Cibao, los Monumentos, los Museos ya no pueden hacer nada sin la autorización del Despacho del señor Ministro. El autoritarismo y la concentración de las decisiones provoca que las actividades que antes se tomaban dos días, en la actualidad se toman entre 10 y 15 días, con mucho esfuerzo.

La gestión de Recursos Humanos del Ministerio, con una directora ahora en funciones, está paralizando algunas tareas, irritando al personal y no ayudando en nada a la revolución del Ministro. Ya ha habido cancelaciones de personas del mundo del arte por la pobreza de su trabajo. Entre los y las personas canceladas se encuentran Maridalia Hernández, Manuel Tejada, Pavel Núñez, Claudio Cohén, Lenny Abreu. La cantante Edilí (que está en la cuerda floja), prácticamente ha sido dejada sin funciones, en una situación incómoda.

Y una presunción: La actual gestión revolucionaria demuestra que desea afectar la auditoría que realiza la Cámara de Cuentas a la gestión anterior, en los años 2015 y 2016, que encabezó José Antonio Rodríguez. Funcionarios de la administración actual insisten la persecución de Rodríguez, y los auditores piden repetidamente informaciones que les son obstaculizadas “para que la auditoría salga mal”.

Nombramientos

El 20 de septiembre del 2016 el Ministro Vergés solicitó al presidente Medina autorización para realizar nuevas designaciones de funcionarios. El presidente autorizó los cambios, y es la forma en que Omar Alejandro Narpier es designado asesor Especial de la Dirección General de Cine con un salario mensual de 100 mil pesos.

Mediante esa autorización se designó a Ramón Pastor de Moya Rodríguez como Asesor Especial para el Cibao Central con un salario de 100 mil pesos, y al señor Hamlet Rafael Eduardo González Rubio como director de Arte Público, con un salario de 115 mil pesos, además de la señora Ysbael Amparo Dourthe, con un salario de 55 mil pesos, como encargada de Protocolo del Museo de Arte Moderno (por cierto en muy precarias condiciones, el museo).

El 30 de noviembre el Ministro Vergés solicitó al director general de Presupuesto, Luis Reyes Santos, para el aumento de cuota mediante la reprogramación No. 190 “para nuevos nombramientos aprobado (sic) por la presidencia de la República”. Allí decía el Ministro de Cultura que en su dependencia “contamos con la apropiación disponible en nuestro presupuesto para tales fines).

Sin embargo, ya el 7 de diciembre Vergés le estaba escribiendo otra vez a Luis Reyes Santos notificándole que el incremento en la nómina correspondiente a noviembre y diciembre de 2016, equivalente a 5.6 millones, tiene su apropiación disponible, pero que “nos comprometemos a que el déficit generado por este incremento para el próximo año 2017, será cubierto con el presupuesto aprobado para esta institución en el 2017”.

La nómina del Ministerio de Cultura

El Departamento de Nómina del Ministerio de Cultura informó al mes de agosto del 2016 en esa entidad había 2,292 empleados, de los cuales 789 pertenecían a la Dirección General de Bellas Artes, equivalente al 34.42%.

Al revisar la nómina hay salarios de 5,600 pesos, 15,000, 20,000, 35 mil pesos. También hay salarios de 10 mil pesos. La generalidad de los salarios resultan mínimos en profesores de arte, gestores culturales, bailarinas, auxiliares,m choferes, locutoras, presentadoras, supervisores, directores regionales (45 mil pesos de salario) o maestros de dramaturgia.

En el mes de mayo del 2017 el más alto salario en la nómina era de 180 mil pesos, para el jefe del gabinete del Ministro, Luis O. Brea Franco, seguido de Marcio Enrique Veloz Maggiolo, como asesor del ministro, con un salario de 110 mil pesos, y Mario Emilio Pºerez con 100 mil pesos como enlace de medios, además de Juan Tomás Miguel García, con un salario 115 mil pesos, como director del Museo de la Música o María del Carmen Vicente, correctora de publicaciones, con un salario de 100 mil pesos. Zenón Valerio Recio, director de la Escuela Ñico Lora, con un salario de 50 mil pesos.

El monto total de la nómina del Ministerio de Cultura de enero del 2017 fue por el monto de RD$60, 754,015.41

El siguiente trabajo ofrecerá los detalles de las nuevas designaciones y los nuevos salarios en el nuevo y revolucionario Ministerio de Cultura que encabeza el Ministro Pedro Vergés