SANTO DOMINGO, República Dominicana.- “El desnudo, tiene mucha simbología, enriquece la performance”. Johan Mijail, es un artista del “performance” que forma parte de la nueva generación de jóvenes contemporáneos que deciden invadir con su arte las calles de Santo Domingo.

Gracias a un proyecto estuvo estudiando en Alemania de donde aprendió todo acerca de “La performance” y desde ese momento, se ha convertido en un renovador del este arte en República Dominicana, invadiendo espacios públicos de manera inesperada con una propuesta visual que engalana los sentidos del transeúnte.

Reinaldo del Orbe ¿Qué es performance para ti?

Johan Mijail: Lo entiendo como un espacio de exploración donde he podido describir muchas cosas relacionadas conmigo, las cuales me han ayudado a liberarme de la concepción ortodoxa que define los cánones clásicos del arte.

Una manifestación contemporánea que surge de la hibridación. Para mí ha sido una plataforma donde he podido comunicarme, tratando de establecer un diálogo primero conmigo y luego con lo otro.

R.O.: ¿Es algo complejo?

J.M.: Yo creo que todo tiene su grado de complejidad. Desde mi experiencia puedo decirte que personas se acercan a ver una pieza y dicen que eso no se entiende y los comprendo porque la performance no es un arte representativo y figurativo.

Como espectador debes de poner de tu parte. Estar alerta, cuestionar todo lo que has mirado antes y al no tener, quizá esa experiencia estética y meramente visual se complica.

Yo creo que eso es lo mejor del arte contemporáneo que no se va al espacio a entender sino a tener una experiencia muy subjetiva ante algo que cuestiona nuestra conciencia y nos enseña a mirar diferente.

R.O.: ¿Cómo llegas al performance?

J.M.: Yo vengo de la literatura. Desde hace tiempo sentía la necesidad de ver el texto poético manifiesto de otra forma, transformado en un acto y comencé la aventura, de ahí salieron proyectos que llamaba "fotopoesía" que eran fotografías inspiradas en un texto y así comenzaba a ver esta “extrapresentación”.

La poesía y la performance se parecen mucho. La diferencia es que en performance interviene el cuerpo para la construcción de las metáforas que sirven para crear las experiencias estéticas.

En Berlín, Alemania aprendí que la performance existía y ahí hice la conexión. Comencé a formarme y no he parado de investigar y explorar desde lo posible porque desde el primer rose supe que ahí era.

R.O.: Cuéntame de alguna experiencia inolvidable que hayas tenido en la intervención del espacio público.

J.M.: Cada experiencia siempre será inolvidable porque están teniendo lugar diferentes cosas ante un acto efímero que ocurre en un espacio público.

Todo forma parte de la intervención en ese tiempo. Yo creo que lo inolvidable será, fuera del arte, en la vida, que lo entiendo como lo mismo, el enfrentar un cuerpo políticamente incorrecto ante tanta hostilidad social.

R.O.: ¿En qué consiste su proyecto Pordioseros del caribe?

J.M.: Es un proyecto de literatura y performance que no es una sola pieza, sino una investigación que estoy haciendo donde he ido tratando de dar respuestas a inquietudes particulares e irme relacionando con lo que es vivir en un país donde el arte contemporáneo es temido, la performance misma, las intervenciones en el espacio público, el vídeo, la fotografía, la danza y el cuerpo.

El proyecto me tiene muy emocionado porque es, primero, un libro de poesía que sólo espera ser impreso, donde cuestiono un tema relacionado con mi trabajo: la insularidad, y luego con las acciones o performances en lugares abiertos y cerrados.

Te puedo resaltar aquí el videoperformance "Doers" que nació dentro de esta idea y lo expuse en el mes de julio en el 1er Festival Internacional de Performance de Miami un evento muy importante que organiza la artista y curadora Charo Oquet.

R.O.: ¿Qué piensas de las declaraciones de la historiadora del arte Avelina Lésper, al decir que el arte contemporáneo es una farsa, vacía, poco inteligente, e inclusive llegándole a llamar falso arte?

J.M.: Sobre lo que dice la historiadora no me sorprende, cuando se hace siempre habrán personas a favor y en contra, en mi particularidad lo entiendo como parte de todo quehacer artístico. Mientras, me centro en lo que me interesa comunicar mediante el performance. El tiempo se encargará de mantener las propuestas realmente serias.


R.O.: ¿Qué opinión te merecen la nueva generación de auto proclamados artistas que nunca han ido a la academia?

J.M.: No creo que forme parte de una "nueva generación", desde siempre ha existido el artista autodidacta, muchas veces, sustentanto una propuesta más interesante que el artista ortodoxamente académico y también pasa lo contrario.

Hay mucha experiencia de personas que alegan que para "ser artista" se requiere, entre otras cosas, que alguien valide tu obra, el formar parte de las galerías, academias y museos.

El arte está hecho para estar dentro del sistema cultural. La performance es un arte de reptura que cuestiona todo eso. En mi caso, aun teniendo escuela y estar interesado en continuar mi formación, hago performance porque yo lo decidí.

R.O.: La performance, muchas veces se  llena de polémicas por los recursos que algunos artistas utilizan, por ejemplo, ¿Qué piensas de los desnudos?

J.M.: El performer lo más directo que tiene para comunicarse es el cuerpo y puede utilizarlo como entienda. Hay artistas que acuden al desnudo, por ejemplo, pero eso es casi irrelevante para todo lo que ofrece la performance como espacio de reflexión.

La realidad es tomada por un cuerpo, un cuerpo político que quiere comunicar y el desnudo, tiene mucha simbología, enriquece la performance.

R.O.: ¿Cómo es la escena dominicana ante esta manifestación artística? ¿Se hacen performances en Santo Domingo?

J.M.: Creo que la performance está viviendo un proceso de renacimiento. Hay una nueva generación de artistas que estamos trabajando desde el arte acción y hay muchos discursos interesantes.

Aquí me gustaría destacar el trabajo que viene haciéndose desde hace años en un festival de carácter internacional llamado INDEPENDENCE DO. Yo me atrevo a decir que es quizá el escenario más importante y que trae trabajos de artistas mundialmente conocidos, por ejemplo, en su última versión tomé un taller con Bartolomé Ferrando, a quien había leído y seguido como un referente, porque su trabajo es fundamental.  Tenerlo aquí y estudiar con él, presentarle mis inquietudes y esos diálogos que se daban fue importante para aclarar dudas. Ojalá que esa gente siga recibiendo apoyo y que el público dominicano esté atento y se una a esas actividades.

R.O.: ¿Qué estás trabajando ahora?

J.M.: Varias acciones para realizar en el espacio público. Me interesa mucho trabajar en la calle.

Además de estar esperando el mes de noviembre porque me voy a Chile a participar en la Bienal Internacional de Performance Deformes, presentaré una pieza donde trabajo la mirada como forma de reconocimiento de las cosas como cuerpo y su disolución en los procesos digitales, ese trabajo está bajo la curatoria de Samuel Ibarra Covarrubias y es un reto porque aunque no es mi  primera participación internacional como artista joven, el trabajo es exclusivamente mío, no interviene más nadie.

R.O.: ¿Cómo se da esa relación espacio público y performance?

J.M.: Cuando se piensa la performance como recurso de intervención del espacio público se hace a la vez una reflexión acerca de la humanización de la calle, tratando de re-conceptualizar el escenario expositivo para una obra de arte partiendo primero de la introducción de un cuerpo vivo/móvil (el performer) a una realidad donde lo prevalecido es el cuerpo muerto/inmóvil (murales, estatuas, arquitectura) buscando plantear una nueva sociología urbana que nos acerque a la democratización de la práctica artística

mediante una obra efímera que propone un discurso de apertura al diálogo sobre el valor actual de las instituciones (museos, galerías) y la posesión privada y pública del arte.

R.O.: ¿Quieres agregar algo a la entrevista?

J.M.: Sí, quiero agradecer la oportunidad de la entrevista porque es bueno que la gente sepa sobre lo que trabajas y a la vez, también agradecer a cada una de las personas que me han acompañado en este viaje. Si me siguen en twitter podrán estar atentos a mis trabajos porque siempre posteo cosas, es @johanmijail