Daniel Vargas Peña es nativo de Bonao. Realizó estudios de Licenciatura en Filosofía en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. Estudió Teología en la Universidad de Freiburg/i.B., y los estudios de Magister Artium en Filosofía y en Sociología en la Universidad de Konstanz, Alemania. En esta misma universidad realizó su Doctorado en Filosofía.

En 1996 realiza actividades docentes en el área de Filosofía en la Universidad Católica Tecnológica del Cibao, de la ciudad de La Vega. En 1997 se incorpora al Departamento Técnico del anterior Consejo Nacional de Educación Superior, actual Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, donde desempeñó el cargo de Encargado del Nivel de Postgrado hasta el 2020.

Desde el 1998 hasta la fecha, el Dr. Vargas es, además, profesor de filosofía de la Escuela de Filosofía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD. Entre sus publicaciones se destacan: Culpa y Expiación después que cae una dictadura (en idioma alemán, 1994); Informe sobre la Educación Superior Dominicana (Santo Domingo, 2003); Al paso de los sabios, Senderos de la Filosofía (Santo Domingo, 2009); El Sistema Ético- Moral: Principios, Valores e Indicadores (Madrid, 2015) y Minutos para el Pensamiento (Santo Domingo, 2019). Su línea de investigación se enmarca en la ética, donde desarrolla un nuevo paradigma

(AM): La filosofía no es simple amor a la sabiduría, como tampoco un cuerpo teórico cerrado que trata temas difíciles de entender. ¿cómo definirías la filosofía?

(DVP): La filosofía es una noble tarea humana, pero como todo trabajo intelectual, muy difícil a la vez, porque requiere del conocimiento precedente para poder hacer nuevas propuestas sobre ese fundamento. Síntesis del conocimiento asegurado, actitud analítica y crítica, innovación y creatividad son elementos indispensables del quehacer filosófico. Nada hay más útil para el avance del conocimiento que poseer una buena base filosófica y mostrar actitud filosófica en el quehacer.

La filosofía es una disciplina abierta a todas las corrientes y sistemas, por lo tanto, es una promotora de la libertad, del libre pensamiento, pero exigiendo siempre rigor lógico y profundidad en los temas que se exponen, de los cuales se espera que estén sustentados por argumentos convincentes.

En suma, el aporte de la filosofía se puede expresar en: reflexión que aclara, crítica, análisis, rigurosidad, búsqueda incansable, libertad de pensamiento, lógica, ética, creatividad, entre otros. Mas no se debería exigir.

(AM): La filosofía trata de pensar el mundo y sus cosas, de construir conceptos y analizar de manera crítica a los saberes científicos. ¿Cómo se concibe la reflexión filosófica?

(DVP): Podemos concebir la reflexión filosófica como una actividad inherente a la consciencia humana, en el sentido que desde el momento en que el ser humano se percibe a sí mismo y a su mundo circundante (notando las diferencias entre uno y otro) pretende entender minuciosamente esas diferencias y aclararlas para sí y los demás, de un modo convincente, respondiendo analítica y críticamente a las objeciones posibles.

De este modo, en un primer momento, la filosofía y la ciencia se funden, como se evidencia en los filósofos presocráticos hasta la modernidad, cuando se establecen diferencias definitivas entre la filosofía y las diversas ramas nacientes de la ciencia.

Aunque algunos hombres de ciencia pensaron superada a la filosofía en su misión central de aclarar al mundo, la filosofía reafirma su rol esclarecedor de la realidad, mediante la reflexión analítica y crítica de las teorías e investigaciones que pretenden explicar la realidad. El análisis filosófico es, además, enriquecido con la intuición, a la que se le da mucha importancia en la reflexión filosófica.

Dado que las teorías y acciones humanas están sustentadas en todo tipo de supuestos y presuposiciones o, al menos, acompañadas por ellas (perjuicios, creencias y opiniones, supuestos, dudas, errores, intereses, deseos, aspiraciones, ideales estéticos, expectativas morales) es tarea de la filosofía el examen de ellas con miras a detectar sus debilidades y carencias dentro de la teoría, además de las inconsistencias lógicas que puedan presentar. Por supuesto que los filósofos, desde Leibniz, incluyen en sus análisis si los discursos y las teorías analizadas presentan suficientes razones o no, que las hagan aceptables o no.

Rudolph Carnap.

En este sentido, es entendible la postura de Rudolph Carnap, principal exponente de Círculo de Viena, para el cual el valor de la filosofía está en buscar el sentido de nuestras proposiciones y preguntas, así como sus relaciones lógicas, de modo que se pueda distinguir las que tienen algún sentido de las que no lo tienen.

Frases con sentido son las que son susceptibles a ser probada su certeza o falsedad en la experiencia. Por ejemplo, la afirmación “en Andrómeda hay planetas con vida” es susceptible a verificarse, tiene sentido. Por el contrario, si se dice “el alma buena es inmortal”, no hace sentido alguno, porque no se puede verificar su contenido de verdadero o falso. De esta manera, el papel de la filosofía está dirigido a clarificar si las proposiciones que se hacen tienen sentido o no. Por esta razón, según Carnap, las enseñanzas metafísicas no tienen sentido, como tampoco las de la teología, incluyendo el concepto “Dios”.

Galaxia de Andrómeda.

Toda verificación debe ser intersubjetiva. Además, las palabras y frases, con que se verifica algo, deben ser claras para el entendimiento intersubjetivo, para que un locutor pueda aclarar a su interlocutor el significado de su afirmación.

(AM): La filosofía esta articulada a los distintos saberes científicos ¿significa que se pierda en estos saberes?  ¿cómo diferenciar y relacionar la filosofía y la ciencia?

(DVP): Con respecto a la relación y diferencia entre la filosofía y las disciplinas científicas debemos precisar que la filosofía mantiene la hegemonía como base y sustento de la ciencia. Ya el hecho de definir qué es ciencia en su conjunto, es una tarea filosófica, además del debate acerca de los diferentes métodos y su apropiación a cada ciencia. Al decir de Ortega y Gasset, la filosofía no es una ciencia, porque es más que eso.

Con razón afirmó Martin Heidegger que hay dos caminos de la razón humana, filosofía y ciencia, pero la filosofía es la administradora de la razón. En esta perspectiva, los hombres de ciencia tienen que hacer uso de la filosofía para definir, delimitar y justificar sus disciplinas. De igual forma, la teología y la religión acceden a la filosofía cuando pretenden dar un fundamento natural o racional a sus teorías.

Bertrand-Russell.

Bertrand Russel concibió a la filosofía como tierra de nadie, la cual se encuentra entre la ciencia y la religión, sin ser propia de una o de la otra, por eso es defendida y usada por todos, a la vez que está expuesta al ataque de todos.

La filosofía opera con el criterio de perfección en sus apreciaciones críticas, mediante el cual puede aplicar estándares de corrección de enunciados (propio de la lógica) y de acciones prácticas (propio de la ética) proponiendo correcciones y formas más adecuadas. En este tenor, es propio de la filosofía hacerse preguntas y llevar sus respuestas a las consecuencias más extremadas, como para arribar a los primeros principios que puedan sustentarlas.

(AM): Por varias décadas he pensado que la filosofía implica construcción, definición y redefinición de conceptos para no quedar atrapado en el error y en el simulacro del mundo. ¿implica esto no dejarse llevar de las emociones y sí de la razón?

Ese preguntar y responder extremado de la filosofía exigen la mayor claridad y precisión posibles de los conceptos y enunciados que se emplean, con miras a evitar el engaño y el error, desenmascarando opiniones y supuestos dudosos, y así darle cierta consistencia a nuestras teorías que nos acerquen a la certeza. Pues la meta es el conocimiento de la verdad de los fenómenos en cuestión para entender mejor el mundo en que vivimos y así poder situarnos en él con mayor propiedad y acierto.

Se ha de inferir que es de suma importancia para los diferentes aspirantes de las disciplinas científicas el desarrollo e interiorización de una actitud filosófica, que los lleve a observar, hacer preguntas adecuadas y llevar las respuestas hasta sus últimas consecuencias para llegar al fondo, a los fundamentos, siempre bajo las directrices de la razón, no de las creencias ni de las emociones, gustos y afectos. La actitud filosófica nos convierte en buscadores incansables, siempre inquietos. La mayoría se conforma fácilmente con cualquier respuesta. Es precisamente esta actitud filosófica la que ayuda a los incumbentes de las disciplinas científicas a desplegar el vuelo de la creatividad que trasciende al conocimiento.

Mediante su formación filosófica, los concernientes pueden adquirir un mejor acervo conceptual, mostrar dominio del lenguaje (oral y escrito) y fluidez en el uso del discurso; profundización, con claridad y precisión, en el abordaje de diferentes temáticas; facilidad para visualizar los aspectos generales de lo que concierne; potencial para detectar deficiencias lógicas en discursos y escritos; capacidad para emplear procedimientos metodológicos adecuados y compromiso con aquellos principios y valores que les son evidentes, como la verdad, la justicia y la libertad.