SANTO DOMINGO.- La función de los padres en cuento a los hijos en relación a los estudios es una función constante y del día a día. El soporte dependerá mucho de la edad de los niños y la misma personalidad de estos.
Los padres deben, desde temprana edad, involucrarse en la educación de los niños como una forma de hacerles entender a estos que para ellos es un tema de importancia y su principal responsabilidad en el ciclo de vida en el que se encuentran.
Específicamente en la época de pruebas los padres deben facilitar incluso un ambiente en la casa lo más relajado posible en donde el niño tenga un área determinada para el estudio y donde, dependiendo de la edad, podrá estudiar los conceptos de manera independiente y luego repasar con los padres o ir de manera conjunta estudiando los contenidos.
Ya cuando los chicos son adolescentes lo más importante es que el hábito esté creado y los padres puedan delegar en ellos la responsabilidad de estudiar.
Sabemos que vivimos una época muy exigente en donde ambos padres trabajan y muchas veces no se tiene toda la tarde para dedicar a estos fines. En este caso es recomendable una asesoría por un profesional en el área, la cual los padres más tarde validarán con preguntas de repaso.
Es muy importante que, aunque los niños cuenten con tutorías o salas de tareas, los padres muestren interés por su progreso y se involucren ya que a partir de esto es que el niño interioriza la importancia y consecuencias positivas que puede tener el estudio en sus vidas.
¿Qué hacer cuando hay pruebas y sus hijos se ponen nervioso?
Lo más importante en estos casos es trabajar la ansiedad a nivel general. Si un niño se pone ansioso ante las pruebas puede ser por varias razones: temor a fracasar, incapacidad de trabajar bajo presión, manejo de ansiedad en general o mucha exigencia de parte de los padres.
En estos casos es importante preparar lo suficiente al niño para que se sienta confiado pero sin presionar en exceso, siempre comunicarles lo capaces que son y la confianza en que todo les saldrá a la justa medida de su esfuerzo. También se les pueden dar ejercicios de relación para que, si se sienten tensos durante la prueba, los puedan practicar algunos minutos y sobre todas las cosas, dormir muy bien la noche anterior para que se encuentren lo mas descansados y relajados posible el día del examen.
Recomendaciones para Repasar las Clases junto a sus Hijos
Como mencioné en un inicio este es un trabajo constante, pero siempre es importante para esto saber que en ese momento el único tema a tratar será el tema escolar. No es recomendable sacar a colación otras incomodidades que como padres se puedan sentir, ya que no es bueno mezclar el tema de supervisión de tareas con discusiones del hogar en general. Así evitamos someter al niño a presiones diversas en un mismo momento.
Es importante tener muy a mano las guías de estudio del colegio, si el colegio las suministra y sino sacar en conjunto con el libro y el cuaderno, los temas importantes del semestre para así poder hacer un sólo repaso el cual será la pauta de estudio para el examen.
Al momento de estudiar relacionar los temas de estudio con ejemplos de la vida cotidiana es una buena herramienta para poder permitir que el conocimiento se instaure de una manera natural y más duradera.
Los padres deben saber que a la hora de preparar sus hijos para las pruebas, es importante siempre saber el ritmo de cada uno de los hijos. Algunos niños solamente requerirán de repasar una o dos tardes antes de la prueba. Sin embargo otros niños necesitaran más tiempo para estudiar y afianzar el conocimiento. Lo importante antes que cualquier “receta mágica” es mantener un ritmo de estudio constante durante el año escolar. De esta manera el estudiar para las pruebas finales no será más que un repaso y a la vez afianzar temas de mayor dificultad.
Técnicas que los alumnos pueden poner en práctica para poder estudiar sin estrés.
Lo mejor es ir poco a poco trabajando con el material durante el año y además de esto algo de suma importancia es organizarse antes de tomar las pruebas. Los niños y/o jóvenes pueden crear un horario de estudio en las tardes en donde deben tener 1 o 2 recesos (dependiendo las horas que dedicarán a estudiar) y en donde el momento de estudio culmine al menos 1 hora y media antes de irse a dormir y puedan dormir por lo menos 7 horas completas. De esta manera los niveles de ansiedad se mantienen más bajos y siempre teniendo el divertidísimo objetivo en mente de poder disfrutar de sus vacaciones como recompensa de todo un año escolar de esfuerzo.
Si los padres desean pueden consultar algunas literaturas como:
“Hábitos y Técnicas de Estudio” Editorial CEP
“Las Mejores Técnicas de Estudio” de Bernabé Tierno.