Cultura

Alexis Ramos Brusiloff aclara sobre la participación de su padre en los acontecimientos del 18 de enero de 1962

Por Servicios de Acento.com.do


Apreciado Don Fausto Rosario, por este medio me permito agregar algunos datos, con relación al artículo firmado por la señora Arlette viuda Fernández, publicado en su periódico el 12 de enero pasado bajo el título “Aquellos años de amor y de heroísmo 18 de enero del 1962”. Son datos que posiblemente la señora Fernández desconozca, relacionados con el contra golpe que otros militares gestaban, al mismo tiempo que el del grupo de Rafael Tomás Fernández Domínguez, con el que en el momento clave y decisivo se encontraron y respaldaron.

Ante todo, quiero reconocer sus méritos a hombres como el Coronel Fernández Domínguez, quien jugó papeles estelares en la defensa de nuestra Patria y por ella murió, pero es justo que después de tantos años también hagamos acopio de buena voluntad y mencionemos y resaltemos a muchos otros militares que el 18 de enero de 1962 se jugaron el todo por el todo para restablecer la democracia, aún a costa de sus vidas, en una acción en la cual ninguno quiso erigirse en héroe, como fue referido en el periódico El Caribe el día 19 de enero de 1962: Declaraciones de las  FA en las que aseguran que no querían héroes y que la acción correspondía en conjunto a todas las fuerzas Armadas. A su vez, el Listín Diario de la misma fecha destaca: “Grupo de oficiales libera a Miembros de Consejo de Estado”). Rafael F. Bonnelly, siendo presidente del Consejo de Estado, tampoco formuló nombres porque, según carta de sus hijos Rafael Francisco y Juan Bonnelly B., dirigida a Rafael Herrera, director del Listín Diario, el 10 de diciembre de 1970, en respuesta a una publicación de la señora Fernández señalan que “precisamente porque nuestro padre hacía relato general y porque los oficiales presentes en el momento de la prisión de Rodríguez Echavarría estaban ejecutando una unánime determinación de las Fuerzas Armadas fue por lo cual nuestro padre no formuló nombres”.

Teniente coronel Ramos Usera

La mayor parte de la información que aporto la escuché de mi padre, Coronel ® Ángel Ramos Usera, unos años antes de su fallecimiento, acaecido el1 de enero del 2001. Él también narró detalladamente lo acontecido a mi hermano Ángel.

Me permito recrear ese fatídico día en que se conjugaron fuerzas para dar un golpe de estado, en enero del 1962, y la reacción de oficiales de distintas ramas que les llevó a hacerle frente para evitar una tragedia al país. Situaciones políticas y el malestar ciudadano, cuyos detalles no es necesario citar ahora, obligaron a renunciar a Joaquín Balaguer, quien presidía el Consejo de Estado formado el 1 de enero del 1962 y asilarse en  la sede de la Nunciatura Apostólica el 16 de enero del 1962, fecha en que el General Pedro Rafael Rodríguez Echavarría,  Secretario de las Fuerzas Armadas, encabezó un golpe de estado, conduciendo al Presidente Rafael Bonnelly, quien al renunciar Balaguer ocupó dicha posición,y a los miembrosEduardo Read Barreras, Monseñor Eliseo Pérez y Nicolás Pichardo,a la Base Aérea de San Isidro, inicialmente como “invitados”, pero luego detenidos, lo que provocó reacciones adversas de la población.  Concomitantemente, miembros de las Fuerzas Armadas adeptos al GeneralRodríguez Echavarría indicaban que el Consejo de Estado estaba protegido en la base aérea, lo cual era una mentira.

Oficiales de las Fuerzas Armadas, en dos grupos separados sin comunicación entre ellos, se fueron poniendo de acuerdo con el fin de realizar un contragolpe que evitase otro derramamiento de sangre y pudiese retornar la democracia. Resumo a seguidas, el desenvolvimiento del grupo en el que participó mi padre:

El 18 de enero de 1962, el Teniente Piloto Alfredo Hernández (“el pescuezú”), quien aún vive, a las 2:30 de la tarde se acercó al Teniente Coronel Ramos Usera para referirle sobre los sucesos que estaban ocurriendo y tantearlo para captar si estaría de acuerdo con un contragolpe. Ya Ramos había hablado con el subsecretario de las Fuerzas Armadas, el General Viñas Román, quien dijo que no se metería en el asunto. Hernández Díaz, como oficial joven, consideró necesario aglutinar un grupo que lograse reponer al Consejo de Estado, acercándose a oficiales de rango superior especialmente de la Aviación Militar Dominicana, a quienes consideraba serios: Marino Polanco Tovar, Francisco Fernández Sméster, Pericles Peralta, Tejada González, Ramos Usera entre otros.

A las 6:10 de la tarde del mismo día, Hernández Díaz contactó nuevamente a Ramos Usera para dar inicio aesa ofensiva. Ramos convocó a otros oficiales para integrarlos a este movimiento. Reunidos en el Escuadrón de caza, donde irrumpió el General Rodríguez Reyes fuertemente armado, incluso con granadas, ordenando terminar dicha reunión por considerarla subversiva.  Se le informó que solo deseaban saber en qué condiciones estaban los miembros del Consejo de Estado.

El grupo se dirigió entonces a la Jefatura de Estado Mayor  de la Aviación Militar Dominicana (hoy Fuerza Aérea República Dominicana), donde les salieron al frente el General Santiago (Chaguito) Rodríguez Echevarría, Balcácer e Ismael Carbuccia, así como Viñas Román,  por lo que Ramos Usera les preguntó sobre las condiciones en que se encontraban los miembros del Consejo de Estado.

El General Echavarría (Chaguito), indicó que eran sus huéspedes y que podían irles a ver en comisión, por lo que procedieron a crearla. Fueron en sus vehículos particulares.

La comisión subió donde estaban los miembros del Consejo de Estado, donde recién habían llegado oficiales del otro grupo que organizaba otro contragolpe, encabezado por el Mayor Fernández Domínguez, a quien incluso se le vio durante algunos segundos apuntar con su ametralladora al General Rodríguez Echavarría.

Ramos Usera preguntó al Presidente Bonnelly, en qué condición estaban  allí. Connelly permaneció en absoluto silencio. Tenía a su lado a Rodríguez Echavarría con una pistola al cinto. Dándose cuenta, Fernández Smester le dice: Presidente, mire desde el balcón, que tenemos tanques respaldándole para que regrese al Palacio Nacional. Acto seguido Bonnelly, en voz alta, afirmó que estaban detenidos por orden de Rodríguez Echavarría. De inmediato  Fernández Smester, aun siendo un oficial subalterno, ordenó al General Rodríguez Echavarría entregar su arma, a lo que éste accedió de inmediato.  (Monseñor Eliseo Pérez, miembro del Consejo de Estado, no se encontraba en dicha habitación, sino en otra contigua).

Bonnelly, Read y Pichardo salieron con los oficiales que habían llegado para rescatarles, y se montaron en el carro Ford Galaxia, propiedad de Ramos Usera, quien lo conducía, Fernández Sméster iba con éllos.  En otro vehículo, un Mercedes Benz militar placa 180, iba Fernández Domínguez, llevando como detenido a Rodríguez Echavarría. Le acompañaba el  Teniente Viñas Cabrera.Por recomendación de Ramos Usera no se dirigieron de inmediato al Palacio Nacional, quedándose en la base, donde soltaron a varios civiles detenidos. Recomendaron  al Presidente Bonnelly sustituir al comandante de la base, yel Presidente asignó de inmediato a Viñas Román. Se garantizaba así el respaldo y el retorno del Consejo de Estado al Palacio Nacional, dirigiéndose en caravana hacia el Palacio, acompañados de tanques blindados. En el trayecto uno de los tanques sufrió un percance, chocando con un árbol. La caravana tuvo que detenerse brevemente.  Al Palacio llegaron por la Calle Doctor Báez, siendo retenidos en la puerta por el oficial de guardia de apellido Corominas. Cuando este oficial se retiró para pedir instrucciones, Ramos Usera dijo a los custodios de la puerta que esta sería cañoneada si no abrían. Al no obtemperar de inmediato, el Teniente Piantini, quien conducía un tanque, intercambió unas palabras con el Teniente Espinal, miembro de la banda de música y uno de los militares custodiando la puerta, convenciéndole de abrir. Así lo hizo.

En el interior del Palacio había periodistas nacionales de prensa escrita y Radio TV Dominicana. También Pancho Aguirre, del Periódico Las Américas, de Miami. En el antedespacho del Presidente, el Mayor Reyes Jorge preguntó quién fue el líder del movimiento, a lo que Ramos Usera contestó que aquí no hay héroes. Por igual se expresó el Capitán Pericles Peralta, ya en el mismo despacho presidencial, así como también lo dijo Fernández Domínguez.

La misma noche del 18 de enero, el Presidente Bonnelly comisionó a los Coroneles Ramos Usera, Alfredo HernandezDiaz y a Nene Tejada para que fueren a  visitar los cuerpos armados, con el objetivo de que los militares sugirieran quienes podían ser los candidatos a Secretario de las Fuerzas Armadas, así como los Jefes de Estado Mayor de cada rama. Pidió asimismo buscar a todos los miembros del Consejo de Estado y llevarlos a Palacio.

Rafael Fernández Dominguez

Por esta encomienda, el 19 de enero de 1962 se visitó cada estamento militar, tuvo lugar un hecho sin precedentes en nuestro país, y quizás en el mundo: votaciones militares, donde en la sede de la Jefatura de cada rama militar, reunida la correspondiente alta oficialidad, y en el caso de la AMD(hoy FARD), también oficiales de menor rango, eligieron por mayoría al General Elby Viñas Román como Secretario de las Fuerzas Armadas. En cada base hubo igualmente elecciones, resultando Atila Luna electo Jefe de Estado mayor de la AMD, el Capitán de Navío Francisco Rivera Caminero, Jefe de Estado Mayor de la Marina de Guerra, y el Coronel Jorge Moreno, Jefe de Estado Mayor del Ejército Nacional.En las mismas elecciones, habiendo sido creadas por Bonnelly las subsecretarías de cada rama de las Fuerzas Armadas, donde eligieron al Teniente Coronel Ángel Ramos Usera por la AMD, al Coronel Marcos Aníbal Rivera Cuesta por el EN, y al Capitán de Navío Andrés Gerónimo Sanz Torres, por la MdeG con el decreto 7618 de fecha 21 de Enero del 1962, firmada por el Consejo de Estado en pleno derecho y facultades

Parte de estos sucesos han sido publicados bien en libros o en artículos periodísticos por las siguientes personas: Miguel Guerrero, mi hermano Ángel Ramos B., con una excelente cronología de los sucesos, por el Almirante (r) y ex Jefe de Estado Mayor de la Marina de Guerra Eurípides Ant. Uribe Peguero, el Doctor Eliseo Rondón y mi madre, Carmenchu Brusíloff.

En algunos casos no ponemos los rangos de los oficiales involucrados al no tener con exactitud este detalle, pero entendiéndose la importancia de cada uno de ellos por su participación y de igual forma adjuntamos a esta carta desde el decreto nombrando a los tres subsecretarios de las FA, también carta de los hijos del Pte.Bonelly publicada en un periódico, la primera plana del periódico el Listín donde hace mención de los acontecimientos aquí descritos y los dejamos en su poder para fines de sustentar lo que hemos escrito. De igual forma nota de prensa que refiere la fecha de muerte de mi padre, esto en vista de mención sobre un dato, ya estando el fallecido.

Alexis Ramos Brusiloff

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