Título original: Inferno. Género: Drama. Dirección: Ron Howard. Guión: David Koepp (Novela: Dan Brown). Reparto: Tom Hanks, Felicity Jones, Ben Foster, Irrfan Khan, Omar Sy, Sidse Babett Knudsen. Duración: 2 horas. Clasificación: + 14 años. País: USA
El director Ron Howard, al parecer, ha captado las intenciones de las novelas de Dan Brown que es un poco dejar que el mismo intrincado juego de acertijos sea el que mueva las piezas de la narración.
Esta tercera adaptación de las obras de Brown que hace Howard, después de “El código DaVinci” (2006) y Ángeles y demonios” (2009), es como seguir con un periplo fílmico que continúa empujando a su protagonista Robert Langdon, famoso profesor de simbología quien, en esta ocasión, se encuentra tras el rastro de una serie de pistas conectadas con el mismísimo Dante.
La película sigue un camino errático y sin un estilo coherente que le dé forma a tanta información y referencias a la obra de Dante. Su ritmo pretende ser frenético en algunos momentos, pero sólo sirve para alentar un desgano en el público que no ve la hora de que esto termine.
Tom Hanks, compelido a hacer un trabajo más que por contrato que por entusiasmo propio, pone su cara para definir a un personaje que ya no tiene ganas y sólo se circunscribe a hacer lo que dicta el guión.
Lo que Dan Brown coloca en el papel puede ser útil como literatura, pero su bosquejo fílmico no resulta tan interesante como lo narrado en la novela, puesto que se siente atado a las mismas páginas del libro impidiendo espacios a la creatividad cinematográfica.
Florencia es el escenario ideal, quizás, sea lo más atractivo por los lugares emblemáticos por donde se mueve la historia, aunque está acabe por las mismas alcantarillas de esta ciudad.