Título original: Tomorrowland. Género: Aventura/Ciencia Ficción. Dirección: Brad Bird. Guión: Damon Lindelof, Brad Bird, Jeff Jensen. Reparto: George Clooney, Hugh Laurie, Britt Robertson, Raffey Cassidy, Judy Greer, Kathryn Hahn. Duración: 2 horas 10 minutos Clasificación: Todo público. País: USA
Es evidente que el director Brad Bird, curtido dentro del mundo de los animados con productos como “Los Simpson”, “Los Increíbles” o “El gigante de hierro”, haya asumido tanto como guionista y director, ofrecer una historia donde el futuro es una evidencia positiva de lo que realmente el ser humano persigue.
Contrario a otros filmes donde el futuro es el resultado del caos y el egoísmo humano, “El mundo del mañana” (Tomorrowland) recupera esa visión del porvenir optimista que estuvo mucha influencia en los años 50 cuando precisamente el fundador del hoy emporio del entretenimiento mundial, el señor Walt Disney, inauguró su primer parque temático, donde dejaba establecido una de las más impresionante atracciones llamada Tomorrowland.
La idea que parte Bird para este relato es precisamente la esperanza humana de encontrar un mejor lugar para que se pueda vivir en armonía y sin las carencias materiales de hoy en día.
En esta historia se conjugan una joven rebelde y un inventor que ha optado por no tener contacto con las personas. Pero las situaciones que se suceden los obligan a buscar esa tierra prometida a través del tiempo y del espacio.
La alegoría de la historia es sometida a distintas situaciones que se complican durante la marcha narrativa sin ser complicadas en sí. Presente y futuro se despliegan bajo un marco de efectos visuales y un diseño de producción impecable.
No obstante, la magia queda a medias cuando se observa desde lejos, que su brillo va desapareciendo en la mesura de su avance y cuando más cerca del final se está.
La presencia de George Clooney es una garantía de mantener un buen hilo conductor, aunque se someta estrictamente a las indicaciones del guión, dejando más espacios para que las niñas protagonistas sean la que se lleven la mejor parte.
Independiente de que esto parezca un globo que se va desinflando lentamente, la nota de moraleja puede dejar un sentimiento de visión positiva de lo que puede ser ese mañana que nunca llega.